ESTRATEGIA PEDAGÓGICA PARA EL ACOMPAÑAMIENTO DE ESTUDIANTES CON VITÍLIGO EN EDUCACIÓN BÁSICA

PEDAGOGICAL STRATEGY FOR SUPPORTING STUDENTS WITH VITILIGO IN BASIC EDUCATION

 

Rosa Elizabeth Vivas Rosero1*

1 Docente de la Escuela “Lic. Jaime Andrade Fabara”, Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0009-0006-2724-965X. Correo: rosa_vivas@yahoo.es

 

Rosa Balbina Arias Ochoa2

2 Docente de la Unidad Educativa Fiscomisional Río Cenepa, Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-9645-3287. Correo: risitaarias8choa@gmail.com

 

Yadyra de la Caridad Piñera Concepción3

3 Docente y tutora virtual de la Universidad Bolivariana del Ecuador, Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8947-1364. Correo: ydpinerac@ube.edu.ec

 

Elizabeth Esther Vergel Parejo4  

4 Docente y tutora de la Universidad Bolivariana del Ecuador, Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0009-0007-0178-5099. Correo: eevergelp@ube.edu.ec

 

 

* Autor para correspondencia: rosa_vivas@yahoo.es


 


Resumen

La presente investigación aborda el acompañamiento educativo a estudiantes con vitíligo en Educación Básica, una condición dermatológica visible, cuando se manifiesta en áreas del cuerpo que son observables, como es el rostro, las manos u otras partes del cuerpo expuestas, que requiere de una atención pedagógica sensible y humana dentro del contexto educativo ecuatoriano. A través de un enfoque mixto, se reconocieron las necesidades socioemocionales y académicas de estudiantes con vitíligo en la Escuela Fiscal “Lic. Jaime Andrade Fabara”, identificando una serie de limitaciones en la sensibilización institucional, la formación docente y las estrategias de apoyo educativo. Los resultados indican un escaso conocimiento del vitíligo, prevalencia de prácticas tradicionales y la falta de protocolos para apoyar a estudiantes con condiciones visibles, lo que contribuye a aumentar el estrés académico y compromete su bienestar emocional. En respuesta a esta situación, se diseñó una estrategia pedagógica sustentada en la Pedagogía del Cuidado, el Diseño Universal para el Aprendizaje y el Aprendizaje Socioemocional, orientada a fortalecer la empatía del personal docente, la participación activa estudiantil y la convivencia escolar respetuosa. La validación por especialistas corroboró su pertinencia y aplicabilidad, destacando su contribución al desarrollo integral y al acompañamiento pedagógico para estudiantes con vitíligo.

 

Palabras clave: Vitíligo; acompañamiento pedagógico; inclusión educativa; bienestar emocional; estrategia pedagógica

 

 

Abstract

This study examines the educational support provided to Basic Education students with vitiligo, a visible dermatological condition that requires sensitive and humanized pedagogical attention, especially when it affects highly noticeable areas such as the face, hands, or other exposed body parts. Using a mixed-methods approach, the research identified the socio-emotional and academic needs of students with vitiligo at the public school “Lic. Jaime Andrade Fabara,” revealing significant limitations in institutional awareness, teacher training, and the implementation of educational support strategies. The findings indicate limited knowledge about vitiligo, the prevalence of traditional practices, and the absence of protocols to assist students with visible conditions, factors that increase academic stress and negatively impact their emotional well-being. In response to this situation, a pedagogical strategy grounded in the Pedagogy of Care, Universal Design for Learning, and Social-Emotional Learning was developed to strengthen teacher empathy, promote active student participation, and encourage respectful school coexistence. Expert validation confirmed the relevance and applicability of the proposed strategy, highlighting its contribution to integral development and the pedagogical support of students with vitiligo.

 

Keywords: vitiligo; pedagogical support; inclusive education; emotional well-being; pedagogical strategy


 

 

Fecha de recibido: 15/11/2025

Fecha de aceptado: 24/02/2026

Fecha de publicado: 26/03/2026     

           

 

Introducción

En el contexto educativo ecuatoriano, el sistema escolar enfrenta múltiples desafíos relacionados con la atención a la diversidad y la inclusión de estudiantes con condiciones de salud particulares. Uno de los problemas menos visibilizados en las aulas es el vitíligo, una enfermedad dermatológica que afecta tanto la apariencia física como el bienestar emocional del estudiante. La alta presión académica, sumada a la escasa sensibilización docente, ha provocado que el estrés académico se considere una “epidemia silenciosa” entre los estudiantes (Londoño et al., 2024; Vargas Araya, 2013). Entre los factores que generan mayor tensión destacan la sobrecarga de tareas, los métodos de enseñanza poco flexibles y la falta de acompañamiento emocional.

El marco normativo nacional respalda este propósito, pues la Constitución de la República del Ecuador (2008) garantiza el derecho a una educación de calidad, inclusiva y equitativa, así como el acceso a la recreación, el deporte y el tiempo libre, elementos esenciales para el bienestar integral de los estudiantes. No obstante, persisten limitaciones derivadas de la falta de formación docente y de actitudes poco empáticas hacia la diversidad. La ausencia de una pedagogía sensible a las diferencias individuales se convierte en una barrera actitudinal que obstaculiza el desarrollo socioemocional del alumnado (Arias Beltrán et al., 2007).

A nivel internacional, el vitíligo se ha descrito como un trastorno autoinmune crónico caracterizado por la pérdida progresiva de melanocitos, lo que produce máculas acrómicas o manchas blancas en la piel (Alfaro-Sánchez & Castro-González, 2023; Aulestia et al., 2025). Con una prevalencia estimada entre el 0.1% y el 2% de la población mundial, esta enfermedad tiene repercusiones médicas y psicosociales que trascienden las fronteras culturales. La literatura científica ha demostrado una conexión bidireccional entre la piel y el sistema nervioso, debido a su origen común en la cresta neural, lo que convierte a la piel en un reflejo directo del estado emocional del individuo.

El estrés emocional es considerado un factor desencadenante o agravante del vitíligo, incluso en edades tempranas. Fisiológicamente, este tipo de estrés aumenta las concentraciones de catecolaminas, neuropéptidos y cortisol, sustancias que alteran la función de los melanocitos y favorecen su destrucción. Estudios internacionales indican que cerca del 50% de los casos de vitíligo se manifiestan antes de los 20 años, con una edad promedio de inicio de 8.47 años (Acatitla-Acevedo et al., 2023; Caspi Pilamunga & Lema Carrera, 2024). Además, el impacto psicológico que genera es comparable al de enfermedades cutáneas crónicas como la psoriasis o la dermatitis atópica (Alfaro-Sánchez & Castro-González, 2023), presentando una prevalencia de ansiedad del 35% y un riesgo de depresión casi cinco veces mayor en comparación con la población general (Wang et al., 2018).

La educación inclusiva se concibe como un proceso permanente de transformación de los sistemas educativos, orientado a garantizar el acceso, la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes, sin distinción por sus condiciones personales, sociales o culturales (UNESCO, 2020). Este enfoque reconoce la diversidad como un valor y no como una limitación, y exige eliminar las barreras físicas, actitudinales y pedagógicas que impiden la equidad. En el caso de los estudiantes con condiciones visibles, como el vitíligo, la inclusión demanda estrategias pedagógicas sensibles que promuevan su bienestar emocional, social y académico.

Desde la perspectiva de la Pedagogía del Cuidado, Noddings (1984, 2012) plantea que educar implica cuidar; es decir, establecer relaciones educativas basadas en la empatía, la comprensión y la responsabilidad ética. La autora sostiene que el vínculo afectivo entre docente y estudiante constituye el núcleo del proceso educativo, puesto que un entorno escolar fundado en el cuidado fomenta la autoestima, la motivación y la seguridad emocional del alumnado. En contextos inclusivos, este enfoque es esencial, ya que los estudiantes con condiciones visibles pueden experimentar ansiedad, rechazo o aislamiento y, por tanto, requieren docentes capaces de ofrecer acompañamiento emocional y apoyo constante.

El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) complementa esta visión al proponer una planificación educativa accesible y flexible desde su origen. Según el Center for Applied Special Technology (CAST, 2018), el DUA se sustenta en tres principios fundamentales: proporcionar múltiples medios de representación (cómo se presenta la información), de acción y expresión (cómo los estudiantes demuestran lo aprendido) y de implicación (cómo se motivan para aprender). La aplicación de este modelo favorece la equidad educativa, reduce las barreras para el aprendizaje y garantiza que cada estudiante, independientemente de sus características, participe activamente en el proceso educativo.

Asimismo, el Aprendizaje Socioemocional (SEL) constituye otro pilar fundamental de la educación inclusiva. De acuerdo con la Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning (CASEL, 2023), el SEL promueve el desarrollo de competencias como la autoconciencia, la autorregulación, la empatía, las habilidades de relación y la toma responsable de decisiones. La incorporación de este enfoque en las prácticas pedagógicas mejora la convivencia escolar, disminuye el estrés académico y fortalece la resiliencia y el bienestar emocional de los estudiantes. Para aquellos con condiciones visibles, estas habilidades son esenciales para desarrollar una identidad positiva y un sentido de pertenencia dentro del aula.

La formación docente emerge como un factor determinante en el éxito de cualquier modelo inclusivo. Diversos estudios (Cevallos Cadena et al., 2025; Isea Argüelles et al., 2025) coinciden en que la preparación profesional del profesorado constituye un elemento decisivo para el logro de entornos educativos inclusivos y emocionalmente sostenibles. En el estudio de Cevallos Cadena et al. (2025).

Por su parte, Isea Argüelles et al. (2025) destacan que el bienestar emocional y la autorregulación del alumnado se vinculan estrechamente con la actitud y la preparación del docente. Los ambientes educativos empáticos, donde los profesores aplican estrategias de acompañamiento emocional, reducen significativamente los niveles de ansiedad y estrés académico, mejoran la motivación y promueven el rendimiento escolar. Estos hallazgos reafirman la importancia de una formación docente que integre tanto las competencias pedagógicas como la sensibilidad humana.

En síntesis, la literatura revisada demuestra que la educación inclusiva no puede limitarse al acceso físico o curricular, sino que debe incorporar un enfoque humanista y socioemocional. La integración del DUA (CAST, 2018), el SEL (CASEL, 2023) y la Pedagogía del Cuidado (Noddings, 1984, 2012) ofrece un marco coherente para comprender cómo la formación y sensibilización docente inciden en el bienestar emocional y social del estudiante con condición visible.

En este contexto se enmarca la presente investigación, desarrollada en la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara”, Ecuador. En dicha institución escolar se desarrolló un estudio exploratorio consistente en entrevistas a directivos, encuestas a docentes y entrevistas a un grupo focal de estudiantes con el propósito de identificar cómo se gestiona integralmente esta situación dentro del marco educativo. Entre las debilidades constatadas con el estudio exploratorio, se encuentran la carencia de sensibilización y formación docente para atender a los estudiantes con vitíligo y comprender la relación entre esta condición dermatológica y el estrés emocional. También, la persistencia de una pedagogía estandarizada, que desconoce la diversidad y promueve la sobrecarga de deberes y evaluaciones. Este tipo de práctica incrementa el estrés académico y reduce el tiempo destinado a la recreación, afectando el equilibrio emocional de los estudiantes (Constitución de la República del Ecuador, 2008; Londoño et al., 2024). En consecuencia, se verificó que los estudiantes que padecen vitíligo presentan mayor ansiedad y depresión, lo que a su vez acelera la despigmentación cutánea debido a la interacción neuroendocrina entre el estrés y la función de los melanocitos (Alfaro-Sánchez & Castro-González, 2023). Este ciclo repercute en el bienestar integral del estudiante, en su rendimiento académico y gestión emocional eficiente, generando una carga afectiva y económica adicional para las familias.

El problema científico se centra en cómo contribuir al acompañamiento de estudiantes con vitíligo en la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara”. El objeto de investigación delimitado es el acompañamiento de estudiantes con vitíligo. El objetivo general de la investigación es diseñar una estrategia pedagógica para el acompañamiento de estudiantes con vitíligo en la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara”.

 

Materiales y métodos

El estudio adoptó un enfoque mixto, en tanto lo cualitativo permitió comprender las percepciones, actitudes y significados de los actores educativos frente a la diversidad visible y la inclusión (Creswell, 2014; Denzin & Lincoln, 2018). Al mismo, tiempo, lo cuantitativo propició cuantificar la gestión educacional con estudiantes que padecen vitíligo en la escuela declarada.

Tipo y Alcance: La investigación es de tipo descriptivo, con un diseño no experimental y transversal (Hernández Sampieri et al., 2022). El propósito fue caracterizar el contexto escolar para fundamentar la propuesta teórica.

La ruta metodológica seguida parte del estudio teórico del objeto de investigación, sigue con el diagnóstico del estado actual del mismo en la escuela contexto de investigación, la propuesta de la estrategia pedagógica y la validación teórica.

Los métodos empleados fueron teóricos, empíricos y estadísticos matemáticos. Entre los primeros, se usaron el histórico lógico para ver los antecedentes y evolución lógica del objeto de investigación, la sistematización para caracterizar teóricamente dicho objeto y la modelación en la construcción de la propuesta.

Los métodos empíricos utilizados fueron la entrevista semiestructurada dirigida a directivos de la escuela, cuyo objetivo fue identificar vacíos institucionales y el nivel de sensibilización respecto al vitíligo. Este instrumento incluyó preguntas abiertas y reflexivas, y su análisis se realizó mediante una codificación temática cualitativa. En segundo lugar, se aplicó una encuesta estructurada a los docentes, con la finalidad de evaluar su grado de empatía, formación y capacidad de adaptación pedagógica hacia la diversidad. Las preguntas fueron cerradas en formato Likert de 1 a 5, y los datos se procesaron a través de estadística descriptiva, considerando la media y la desviación estándar. Finalmente, se realizó una entrevista abierta en formato de grupo focal dirigida a los estudiantes, cuyo propósito fue comprender el impacto del entorno escolar en su bienestar emocional y rendimiento académico. Este instrumento incluyó preguntas abiertas guiadas, y la información obtenida se analizó mediante un enfoque interpretativo de contenido, que permitió captar percepciones y experiencias significativas.

La entrevista semiestructurada dirigida a directivos de la escuela se estructuró en torno a las siguientes preguntas: ¿Qué políticas o lineamientos institucionales existen sobre acompañamiento educativo y salud emocional? ¿La institución cuenta con algún protocolo para atender a estudiantes con condiciones visibles de la piel, como el vitíligo? ¿Cómo se capacita al personal docente y administrativo en temas de diversidad visible y bienestar emocional? ¿Qué acciones se aplican para prevenir el acoso o discriminación por apariencia física o condiciones visibles? ¿Considera que la carga académica actual favorece el bienestar emocional de los estudiantes?

La encuesta estructurada a los docentes contenía preguntas de tipo reflexivo y valorativo. ¿Conozco qué es el vitíligo y cómo afecta emocionalmente a los estudiantes? ¿Adapto mis estrategias de enseñanza según las necesidades emocionales y físicas de mis alumnos? ¿Promuevo actividades que fortalezcan la empatía y el respeto por la diversidad? ¿Considero que la carga académica puede generar estrés perjudicial para la salud del estudiante? ¿Me siento preparado(a) para manejar situaciones de discriminación o bullying en el aula?.

La entrevista abierta en formato de grupo focal dirigida a los estudiantes se estructuró en base a las siguientes temáticas orientadoras.

Para los estudiantes con vitíligo, las preguntas se centraron en comprender su experiencia personal, emociones y necesidades de apoyo:

1.       ¿Cómo te sientes en la escuela respecto a tu condición de vitíligo?

2.       ¿Has sentido alguna vez que te tratan diferente por tu piel?

3.       ¿Qué situaciones en clase te hacen sentir tranquilo(a) o estresado(a)?

4.       ¿Sientes que tus maestros te apoyan y te comprenden?

5.       ¿Qué cosas o actividades te ayudan a sentirte feliz y relajado(a) en la escuela?

6.       Si pudieras cambiar algo para sentirte mejor en tu escuela, ¿qué sería?

A sus compañeros de aula se les plantearon preguntas enfocadas en medir la empatía, la convivencia y las percepciones sobre la diversidad visible:

1.       ¿Conoces qué es el vitíligo?

2.       ¿Cómo te llevas con tu compañero que tiene vitíligo?

3.       ¿Crees que todos los estudiantes son tratados con igualdad y respeto en el aula?

4.       ¿Qué actividades o dinámicas podrían ayudar a que todos participen por igual?

5.       ¿Qué piensas cuando ves que alguien se siente triste o inseguro por su aspecto físico?

La población y muestra estuvo conformada por 6 estudiantes, de los cuales 3 presentan vitíligo, además 4 docentes y 1 directivo. Todo el proceso se desarrolló bajo principios éticos, asegurando la confidencialidad y el respeto a los participantes.

 

Resultados y discusión

Resultados de la entrevista semiestructurada dirigida a directivos

La entrevista a la directiva evidenció que, aunque la institución se rige por las políticas generales del Ministerio de Educación, no cuenta con lineamientos específicos ni protocolos internos para el acompañamiento pedagógico y emocional de estudiantes con condiciones visibles de la piel, como el vitíligo. Esta ausencia provoca intervenciones reactivas, desiguales y dependientes de la sensibilidad individual de cada docente, lo que limita la atención coherente y sistemática. También se identificó que la formación docente se ha centrado principalmente en aspectos metodológicos y curriculares, dejando de lado contenidos sobre diversidad visible, manejo emocional y empatía educativa, lo que repercute en una comprensión insuficiente del impacto psicológico del vitíligo y de las estrategias necesarias para fortalecer la autoestima, la seguridad y la participación de estos estudiantes. Asimismo, aunque la escuela promueve valores de respeto mediante actividades cívicas, no cuenta con campañas sostenidas ni mecanismos institucionalizados para prevenir el acoso o detectar tempranamente conductas discriminatorias.

En cuanto al bienestar emocional del alumnado, la directiva reconoció que en ciertos periodos existe sobrecarga académica que incrementa el estrés, por lo que considera necesario incorporar pausas activas, actividades lúdicas y espacios de expresión emocional para favorecer la autorregulación. En síntesis, los resultados evidencian un compromiso institucional aún incipiente y poco estructurado respecto a la atención de estudiantes con condiciones visibles. Las principales brechas detectadas incluyen la ausencia de protocolos específicos, la falta de capacitación docente focalizada y la carencia de estrategias preventivas de convivencia. Esto confirma la urgencia de fortalecer la gobernanza escolar mediante políticas internas de sensibilización, formación continua y acompañamiento emocional que permitan consolidar una cultura educativa empática, humanizada y sostenida en el tiempo.

Resultados de la encuesta estructurada a los docentes

La encuesta aplicada al personal docente buscó medir su nivel de conocimiento, actitudes y prácticas relacionadas con el acompañamiento emocional a estudiantes con vitíligo. Los resultados evidenciaron un nivel de sensibilización moderado-bajo, expresado en una media global de M = 3.3 y DE = 0.64. En cuanto al conocimiento sobre el vitíligo y sus implicaciones emocionales, la media fue de M = 3.2 (DE = 0.7), lo que indica comprensión insuficiente. De igual modo, la adaptación de estrategias pedagógicas obtuvo M = 3.3 (DE = 0.6), reflejando prácticas docentes parcialmente flexibles. Asimismo, la promoción de actividades de empatía y respeto mostró una tendencia medianamente positiva (M = 3.5, DE = 0.5), con mayor consenso en este aspecto. Por su parte, la percepción del estrés académico como factor de riesgo obtuvo una media de M = 3.4 (DE = 0.6), lo que muestra una conciencia moderada sobre el impacto emocional del aprendizaje.

En contraste, la preparación para gestionar situaciones de discriminación o bullying presentó el valor más bajo (M = 3.0, DE = 0.8), con alta dispersión, revelando diferencias importantes en la capacidad docente para abordar conflictos socioemocionales. En conjunto, los datos ponen en evidencia limitaciones tanto en el conocimiento técnico como en la aplicación sistemática de prácticas de acompañamiento emocional. Esto confirma la necesidad de fortalecer la formación docente continua, especialmente en temas de diversidad visible, salud emocional y estrategias de intervención en situaciones de riesgo, con el fin de garantizar ambientes escolares seguros, inclusivos y emocionalmente protectores.

Resultados de la entrevista abierta en formato de grupo focal dirigida a los estudiantes

El grupo focal estuvo conformado por seis estudiantes del nivel de Educación Básica, tres de ellos con diagnóstico de vitíligo y tres sin esta condición. A continuación, se presentan las respuestas más representativas de ambos grupos.

Estudiantes con vitíligo

Los estudiantes expresaron que, aunque generalmente se sienten bien y felices en la escuela, a veces experimentan tristeza o nervios cuando sus compañeros los miran fijamente o hacen muchas preguntas sobre sus manchas; también mencionaron que se sentirían más tranquilos si los docentes explicaran qué es el vitíligo para evitar ideas erróneas. Aunque la mayoría de personas los trata igual, algunos comentaron que sí han sido mirados de forma extraña y que prefieren callar porque los maestros casi no abordan el tema. Señalaron que se sienten relajados cuando realizan actividades en grupo, dibujan, juegan o cantan, pero se ponen nerviosos cuando deben hablar frente a todos o cuando alguien les pregunta por su condición. Afirmaron que sus profesores son amables y cariñosos, pero reconocieron que no saben mucho sobre el vitíligo y que nunca se ha tratado el tema en clase, por lo que desearían recibir más apoyo cuando se sienten mal. Finalmente, expresaron que les gustaría que se hablara abiertamente del vitíligo, que se aclare que no es contagioso y que se promuevan actividades que enseñen a respetar las diferencias para sentirse mejor en su entorno escolar.

Compañeros sin vitíligo

Los estudiantes señalaron que conocen el vitíligo como “manchitas blancas en la piel”, aunque aún no comprenden por qué ocurre y algunos antes creían que era contagioso; comentaron que se llevan muy bien con su compañero con vitíligo, juegan juntos y son amigos, y que la curiosidad inicial se transformó en algo totalmente normal. Manifestaron que en el aula generalmente todos son tratados con igualdad y respeto, aunque a veces surgen bromas o preguntas sin mala intención. Indicaron que los juegos grupales, los trabajos en equipo y las dinámicas con canciones o dibujos ayudan a que todos participen y se sientan incluidos. Finalmente, expresaron que les da pena cuando alguien se siente triste o inseguro por su apariencia física y desean ayudar, aunque a veces no saben cómo, por lo que consideran que sería útil que los profesores hablen más del tema para mejorar el apoyo y el respeto entre todos.

Inventario de dificultades

1.      Ausencia de un protocolo institucional de atención inclusiva

2.      Desconocimiento docente sobre el vitíligo y su impacto psicosocial

3.      Insuficiente formación docente en educación emocional y atención a la diversidad

4.      Persistencia de prácticas pedagógicas rígidas y evaluaciones estandarizadas

5.      Débil articulación entre la escuela, las familias y el equipo de apoyo profesional

6.      Escasa sensibilización institucional frente a la diversidad visible

7.      Falta de espacios seguros y actividades socioemocionales en el aula.

Propuesta: Estrategia pedagógica para el acompañamiento de estudiantes con vitíligo en la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara”

Fundamentación

Una estrategia pedagógica se define como un conjunto organizado y planificado de acciones, métodos y recursos que el docente emplea con el propósito de facilitar el aprendizaje y promover el desarrollo integral de los estudiantes. Según Díaz y Hernández (2020), las estrategias pedagógicas constituyen “procedimientos que el docente diseña de manera intencionada para orientar la enseñanza y favorecer la construcción activa del conocimiento por parte del alumno” (p. 45). En este sentido, implican la selección consciente de métodos, técnicas y recursos didácticos que respondan a las características del grupo y a los objetivos educativos. De acuerdo con Tobón (2017), estas estrategias permiten articular teoría y práctica, promoviendo aprendizajes significativos, el pensamiento crítico y la participación activa del estudiante.

Características de la estrategia pedagógica

1.      Enfoque inclusivo y humanista.

2.      Atención a la dimensión emocional.

3.      Educación para la empatía y la convivencia: Debe incluirse la sensibilización de todo el grupo escolar mediante actividades que fomenten la empatía, el respeto por la diversidad corporal y la valoración de las diferencias como parte de la identidad humana (García & Pérez, 2018).

4.      Trabajo colaborativo e interdisciplinario: Es fundamental la articulación con orientadores, psicólogos y familias, para garantizar un acompañamiento integral que promueva el bienestar y la inclusión educativa del estudiante (Tobón, 2017).

Objetivo de la propuesta: Contribuir al acompañamiento de estudiantes con vitíligo en la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara” mediante una estrategia pedagógica.

Dinámica interna de la estrategia pedagógica

 La estrategia pedagógica para el acompañamiento de estudiantes con vitíligo se sustenta en los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), la Pedagogía del Cuidado y el Aprendizaje Socioemocional (SEL). Su propósito fundamental es promover una educación empática, humana y emocionalmente equilibrada que garantice el bienestar integral de los estudiantes con condiciones visibles. Esta estrategia se estructura en tres fases articuladas: sensibilización institucional, acompañamiento docente y fortalecimiento socioemocional, las cuales se desarrollan de forma progresiva y complementaria dentro del entorno escolar.

La primera fase se denomina sensibilización institucional, porque es se centra en el llamado a la empatía y la conciencia de los participantes al tratamiento justo de los estudiantes con vitíligo.

Objetivo: Fomentar una cultura de respeto, aceptación y empatía hacia la diversidad visible dentro de la institución escolar.

Acciones:

1.      Socialización de los resultados del diagnóstico.

2.      Ejecución de talleres científicos sobre el vitíligo, su impacto físico y emocional con los docentes.

3.      Ejecución de jornadas informativas dirigidas a toda la comunidad educativa, incluida la familia, para la transmisión de conocimientos básicos sobre el vitíligo, sus causas, manifestaciones y efectos emocionales.

4.      Organización de campañas internas que promuevan mensajes de respeto y valoración de la diferencia, como “La piel no define quién eres”.

5.      Reestructuración del Proyecto Educativo Institucional (PEI) para la incorporación de lineamientos sobre atención a las condiciones visibles (como el vitíligo) dentro de la institución escolar.

6.      Promocionar en matutinos y turnos de debate curricular, modos de actuación correctos acerca del sentido de pertenencia y prevención de actitudes discriminatorias o prejuiciosas, asegurando que la escuela se consolide como un espacio seguro y respetuoso.

Recursos: videos educativos y científicos, sobre el vitíligo; computadoras, cartulinas.

La segunda fase se denomina acompañamiento docente. Se centra en fortalecer la formación del profesorado en aspectos clave como la atención emocional, la diversidad y la flexibilidad pedagógica.

Objetivo: Fortalecer la formación del profesorado en temas de atención emocional, diversidad y flexibilidad pedagógica, buscando consolidar un cuerpo docente reflexivo, empático y capaz de generar ambientes de aprendizaje equitativos y emocionalmente sostenibles.

Acciones:

1.      Capacitación docente en los fundamentos del DUA, la Pedagogía del Cuidado y el Aprendizaje Socioemocional.

2.      Diseño de planificaciones flexibles que integren múltiples formas de representación, acción y motivación del aprendizaje.

3.      Implementación de tutorías personalizadas para estudiantes con vitíligo, con enfoque en el acompañamiento emocional y académico.

4.      Creación de círculos reflexivos docentes, donde se compartan experiencias, desafíos y buenas prácticas en la atención a estudiantes con condiciones visibles.

5.      Incorporación de recursos didácticos adaptativos, como materiales visuales, actividades colaborativas y estrategias de participación equitativa.

6.      Evaluación formativa del progreso docente, mediante observaciones de aula y retroalimentación entre pares.

Recursos: Guías metodológicas, presentaciones digitales, fichas de planificación inclusiva, recursos audiovisuales, manuales del DUA y del SEL, bitácoras docentes

La tercera fase, denominada fortalecimiento socioemocional del estudiante, se enfoca en el desarrollo de competencias afectivas y sociales esenciales tanto en el estudiante con vitíligo como en sus compañeros de aula.

Objetivo: Promover el bienestar emocional, la autorregulación y la empatía entre los estudiantes, fortaleciendo la aceptación de la diversidad visible y la convivencia escolar.

Acciones:

1.      Ejecución de dinámicas grupales orientadas a la cooperación, el respeto y la comunicación asertiva.

2.      Dramatizaciones y juegos de roles para fomentar la empatía hacia las diferencias individuales.

3.      Talleres de expresión emocional, donde los estudiantes compartan experiencias, sentimientos y estrategias de afrontamiento.

4.      Prácticas de mindfulness y respiración consciente, para reducir el estrés académico y favorecer la calma interior.

5.      Tutorías entre pares que promuevan la solidaridad y el aprendizaje cooperativo.

6.      Campañas estudiantiles de convivencia respetuosa, lideradas por los propios alumnos., orientadas a promover la empatía.

7.      Actividades artísticas (música, pintura, teatro) que fortalezcan la autoestima y la identidad positiva.

Recursos: Materiales lúdicos y artísticos, guías de relajación, tarjetas emocionales, recursos audiovisuales, espacios abiertos o de aula flexible, apoyo del Departamento de Consejería Estudiantil (DECE).

Ejemplificación de Capacitación docente

Taller docente: Inclusión, Cuidado y Apoyo Socioemocional para Estudiantes con Vitíligo-

Objetivo general: Desarrollar las capacidades docentes para atender de manera inclusiva, sensible y pedagógicamente fundamentada a estudiantes con vitíligo mediante el uso del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), la Pedagogía del Cuidado y el Aprendizaje Socioemocional (ASE).

Contenidos del taller

Módulo 1. Comprensión integral del vitíligo (20 min)

1.       Qué es y qué no es el vitíligo.

2.       Mitos frecuentes y su impacto en la escuela.

3.       Consecuencias emocionales en la niñez: inseguridad, miedo al rechazo, retraimiento, ansiedad.

Módulo 2. Fundamentos del DUA aplicados a estudiantes con vitíligo (45 min)

Principios:

1.       Múltiples formas de representación.

2.       Múltiples formas de acción y expresión.

3.       Múltiples formas de implicación.

Aplicaciones específicas:

1.       Evitar actividades que expongan innecesariamente la piel del estudiante sin prepararle emocionalmente.

2.       Diseñar actividades que favorezcan la participación voluntaria y progresiva.

3.       Ofrecer materiales variados (visual, auditivo, digital, manipulativo).

4.       Brindar opciones para exponer trabajos sin sentirse observado en exceso.

Módulo 3. Pedagogía del Cuidado en el aula (40 min)

Enfoque: trato digno, ambiente seguro y vínculos protectores.

Elementos clave:

1.       Lenguaje respetuoso, afectivo y no estigmatizante.

2.       Acompañamiento personalizado ante comentarios externos o burlas.

3.       Acciones concretas para promover la autoestima: reconocimiento de logros, responsabilidad en actividades, participación en roles positivos y construcción de un ambiente libre de discriminación.

Módulo 4. Aprendizaje Socioemocional (ASE) para fortalecer la convivencia (40 min)

Competencias a desarrollar:

1.       Autoconciencia y autoaceptación.

2.       Empatía y respeto por la diversidad física.

3.       Resolución pacífica de conflictos.

4.       Manejo de emociones frente al rechazo o comentarios inapropiados.

Estrategias: Rondas de diálogo. Histórias sociales. Dramatizaciones. “El elogio anónimo” (actividad grupal para fortalecer vínculos).

Evaluación del taller: Lista de cotejo sobre uso del DUA en actividades diseñadas. Participación en actividades colaborativas. Reflexión escrita final: “¿Qué cambiaré en mi práctica a partir de hoy?”

Ejemplificación: Taller emocional para estudiantes con vitíligo: Mi piel, mi historia.

Duración: 90 minutos           Modalidad: Presencial

Fundamentos teóricos: Pedagogía del Cuidado (Noddings, 2012): Educar es cuidar; promover relaciones basadas en empatía y respeto, Aprendizaje Socioemocional (CASEL, 2023): Desarrollar autoconciencia, empatía y habilidades de relación, Diseño Universal para el Aprendizaje (CAST, 2018): Promover la participación equitativa de todos los estudiantes.

Objetivo general

Fomentar en los estudiantes la aceptación de sí mismos y el respeto hacia las diferencias visibles entre las personas, fortaleciendo la autoestima, la empatía y la convivencia escolar respetuosa.

Objetivos específicos

  1. Reconocer el valor de la diversidad física y emocional como parte natural de la identidad humana.
  2. Desarrollar la capacidad de expresar emociones y pensamientos de manera asertiva.
  3. Promover la empatía, el trabajo colaborativo y el respeto mutuo en el entorno escolar.

Despliegue del taller

Bienvenida: “Todos somos únicos”
Dinámica rompehielos en la que cada estudiante comparte algo que lo hace único, procurando que no sea necesariamente un rasgo físico. Se enfatiza que las diferencias nos hacen especiales y enriquecen al grupo.
Duración: 10 minutos.
Recursos: Pelota o caja de diálogo y música suave.

Cuento reflexivo: “El color de la luna”
El docente lee o proyecta un cuento breve sobre un personaje con una característica visible diferente que aprende a valorarse. Luego se desarrolla una conversación guiada para reflexionar sobre la autoaceptación y el respeto.
Duración: 15 minutos.
Recursos: Texto impreso o video corto.

Actividad central: “Mi piel cuenta mi historia”
Los estudiantes dibujan una silueta de sí mismos y escriben en ella palabras que representen su identidad, cualidades, sueños o aquello que los hace felices. Se promueve la autoaceptación y el orgullo personal, evitando centrar la atención solo en lo físico.
Duración: 20 minutos.
Recursos: Hojas grandes, marcadores y crayones.

Juego cooperativo: “Cuidamos el corazón del grupo”
En equipos, los estudiantes protegen una pelota (símbolo del corazón del grupo) evitando que caiga al suelo. Al finalizar, reflexionan sobre la importancia de cuidar a los demás.
Duración: 20 minutos.
Recursos: Pelota o globo y espacio libre.

Cierre reflexivo: “Palabras que abrazan”
En círculo, cada estudiante comparte una frase positiva dirigida a un compañero, reforzando el respeto y la empatía dentro del grupo.
Duración: 15 minutos.
Recursos: Tarjetas de colores o papelitos.

Compromiso personal
Cada estudiante completa la frase “Yo me comprometo a…” relacionada con el respeto, la empatía o el cuidado del otro. Los compromisos pueden colocarse en un mural del aula.
Duración: 10 minutos.
Recursos: Cartulina mural y marcadores.

Mensajes clave: Todos los cuerpos son diferentes y valiosos. Las diferencias visibles no definen quién eres. La empatía y el respeto fortalecen la convivencia. Cuidarnos mutuamente nos hace una comunidad más humana.

Evaluación cualitativa

Instrumento: Lista de observación y guía de reflexión.
Criterios: Participación activa y respetuosa. Expresión emocional adecuada. Evidencias de empatía y aceptación hacia los demás.

Evidencia final: Mural colectivo “Somos diferentes, pero iguales en valor”.

Validación por consulta de especialistas

El objetivo fue verificar la coherencia interna, relevancia pedagógica, aplicabilidad práctica, innovación metodológica y pertinencia cultural de la Estrategia Pedagógica Inclusiva. La validación se realizó mediante una rúbrica estandarizada con escala Likert de 1 a 5 puntos, aplicada a tres especialistas. El panel de validación estuvo conformado por tres docentes universitarios con formación de posgrado, experiencia en investigación sobre inclusión y trayectoria en formación docente, sobre todo en Educación Básica, seleccionados deliberadamente por su idoneidad temática.

Los criterios evaluados fueron: coherencia, relevancia, aplicabilidad, innovación y pertinencia cultural.

Resultado global: M = 4.6/5, confirmando la consistencia teórica, relevancia práctica y valor innovador de la propuesta.

Se empleó una matriz de evaluación con una escala tipo Likert (1–5), donde 5 correspondía a “Muy adecuada” y 1 a “Muy inadecuada”. Los criterios evalúan la calidad, innovación y aplicabilidad de la estrategia pedagógica propuesta. La estrategia pedagógica obtuvo una valoración global promedio de 4.6/5, lo que asegura su validación positiva desde el punto de vista teórico y pedagógico. Este resultado confirma su utilidad como herramienta práctica, ética y formativa para docentes comprometidos con el acompañamiento integral de estudiantes con condiciones visibles.

Los especialistas destacaron la solidez teórica, la coherencia metodológica y la pertinencia cultural de la propuesta; sin embargo, realizaron algunas recomendaciones orientadas a fortalecer su aplicabilidad práctica dentro del contexto escolar. En primer lugar, sugirieron profundizar en los mecanismos de seguimiento y evaluación, incorporando instrumentos más específicos para medir el impacto emocional y académico del acompañamiento a los estudiantes con vitíligo. De igual manera, plantearon reforzar la formación docente continua, incluyendo módulos prácticos sobre manejo del estrés escolar, estrategias de autorregulación emocional y resolución de conflictos desde la empatía y el cuidado.

La validación demuestra que el tratamiento adecuado a estudiantes con vitíligo en la escuela es fundamental porque la institución educativa constituye un espacio clave para el desarrollo integral, emocional y social de todos los niños y adolescentes. La atención inclusiva y sensible hacia estos estudiantes permite prevenir la discriminación, fortalecer la autoestima y promover una convivencia basada en el respeto a la diversidad. Según la UNESCO (2021), la educación inclusiva “implica reconocer y valorar las diferencias individuales como oportunidades para el aprendizaje y no como obstáculos” (p. 18). En este sentido, brindar apoyo adecuado a los estudiantes con vitíligo favorece su bienestar emocional y su participación plena en la vida escolar.

Asimismo, López y Rojas (2019) destacan que el acompañamiento docente a estudiantes con condiciones visibles de la piel contribuye a reducir el estigma social, fomentando la empatía y la solidaridad entre los compañeros. La escuela, por tanto, debe constituirse en un entorno seguro donde se promueva la aceptación y la equidad, generando experiencias educativas positivas que fortalezcan la identidad y la resiliencia del estudiante. De acuerdo con Tobón (2017), la inclusión educativa no solo mejora el aprendizaje individual, sino que “enriquece la convivencia y el desarrollo humano de toda la comunidad escolar” (p. 64).

El presente estudio tiene una relevancia significativa al vincular la práctica pedagógica con el bienestar integral del estudiante, especialmente en un contexto como el de la Escuela Fiscal “Licenciado Jaime Andrade Fabara”, donde se identifican necesidades formativas en los docentes respecto al manejo inclusivo de la diversidad. Desde la perspectiva del cuidado educativo, el docente se convierte en un mediador que promueve ambientes seguros, empáticos y equitativos (Noddings, 1984).

Los beneficios de esta investigación se reflejan en la transformación del entorno escolar mediante la implementación de una estrategia pedagógica que regule la carga académica, promueva el derecho al tiempo libre y fortalezca el desarrollo socioemocional (Constitución de la República del Ecuador, 2008; Calderón Sánchez et al., 2023; Pérez Salgado et al., 2021). Además, el fortalecimiento de la sensibilidad docente contribuye a reducir la estigmatización hacia los estudiantes con vitíligo y mejora su calidad de vida (Alfaro-Sánchez & Castro-González, 2023).

El impacto del estudio se proyecta a nivel educativo y social, ya que busca erradicar prejuicios, fomentar una cultura de inclusión y fortalecer el rol del docente como agente transformador dentro de la comunidad educativa (Navarro Jiménez, 2024; Andrade López & Paredes-Pita, 2024).

 

Conclusiones

La investigación evidenció que el acompañamiento a estudiantes con vitíligo requiere un enfoque integral basado en la inclusión, la empatía y el cuidado educativo, pues la falta de sensibilización y formación docente constituye una barrera que afecta su bienestar emocional y desempeño académico. La estrategia pedagógica propuesta, sustentada en el Diseño Universal para el Aprendizaje, la Pedagogía del Cuidado y el Aprendizaje Socioemocional, integra acciones que promueven la participación, la autorregulación y el respeto por la diversidad, y su validación por especialistas confirmó su coherencia teórica y aplicabilidad práctica. Se concluye que la atención a estudiantes con vitíligo va más allá de lo académico, incorporando dimensiones emocionales, sociales y éticas que fortalecen su desarrollo integral; por ello, la escuela debe ser un espacio de aceptación donde las diferencias se entiendan como oportunidades de aprendizaje.

 

Referencias

Acatitla-Acevedo, G. A., De Anda-Ortiz, N., Villegas-Calzada, M. F., Peralta-Pedrero, M. L., & Morales-Sánchez, M. A. (2023). Características clínicas y epidemiológicas del vitíligo en edad pediátrica. Dermatología Revista Mexicana, 67(6), 804–810. https://doi.org/10.24245/drm/bmu.v67i6.9312

Alfaro-Sánchez, A. B., & Castro-González, M. (2023). Vitíligo y su expresión en la mente; un enfoque humanista. Dermatología Revista Mexicana, 67(1), 58–69. https://doi.org/10.24245/dermatolrevmex.v67i1.8552

Arias Beltrán, L. T., et al. (2007). Formación docente: una propuesta para promover prácticas pedagógicas inclusivas. Revista Educación y Pedagogía, 19(47), 153–162. https://revistas.udea.edu.co/index.php/revistaeyp/article/view/6679/6121

Calderón Sánchez, E. R., Urvina Quito, L. P., Plaza Sandoval, V. G., & Narváez Narváez, M. D. (2023). Estrategias pedagógicas en el aula y su influencia en el desarrollo socioemocional de los estudiantes. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(2). https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i2.5734

Caspi Pilamunga, L. M., & Lema Carrera, M. E. (2024). Vitíligo en niños: Terapias emergentes. En X. A. Rogel Lozano et al. (Eds.), Actualización en Dermatología (Tomo II). Cuevas Editores SAS. http://doi.org/10.56470/978-9942-680-00-6

CAST. (2018). Universal Design for Learning Guidelines (Version 2.2). CAST. http://udlguidelines.cast.org

Cevallos Cadena, C. E., Jácome Quinaluisa, D. P., Chanatasig Biracucha, M. H., Villavicencio Pilco, J. C., & Flores Cartagena, J. G. (2025). La formación docente para la inclusión. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 9(2), 997–1012. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i2.16907

Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning (CASEL). (2023). Fundamentals of SEL. https://casel.org/fundamentals-of-sel/

Constitución de la República del Ecuador. (2008). Registro Oficial del Gobierno del Ecuador.

Creswell, J. W. (2014). Diseño de investigación: Enfoques cualitativos, cuantitativos y mixtos (4.ª ed.). SAGE.

Denzin, N. K., & Lincoln, Y. S. (2018). Manual SAGE de investigación cualitativa (5.ª ed.). SAGE.

Díaz, F., & Hernández, G. (2020). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo: una interpretación constructivista (3.ª ed.). McGraw-Hill.

Galindo González, P. D. J., & Corredor Cely, O. (2024). Educación en valores: Una estrategia pedagógica para la convivencia escolar del grado séptimo de la Institución Educativa Integrado en Sogamoso - Boyacá. Horizontes Pedagógicos, 26(1), 21–29.

García, L., & Pérez, M. (2018). Educación inclusiva y diversidad corporal en el aula. Editorial UPEL.

Hernández, F. L. (2025). Proceso de atención de enfermería sobre el impacto emocional en paciente masculino con vitíligo [Tesis de licenciatura no publicada]. Universidad de Sotavento A.C. https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000871695

Isea Argüelles, J. J., Molina Gutiérrez, T. de J., Álvarez-Gómez, G. A., & Romero Fernández, A. (2025). Impact of academic stress on the well-being of postgraduate students: Coping strategies. Salud, Ciencia y Tecnología – Serie de Conferencias, 4, 628. https://doi.org/10.56294/sctconf2025628

Londoño, J., Vernaza-Pinzón, P., Dueñas-Cuellar, R., Niño-Castaño, V. E., & Rivera, A. (2024). Estrés académico en estudiantes universitarios: la epidemia silenciosa en una facultad de ciencias de la salud. Salud UIS, 56, e24010. https://doi.org/10.18273/saluduis.56.e24010

López, A., & Rojas, D. (2019). Atención emocional y acompañamiento docente en contextos de diversidad. Editorial Trillas.

Ministerio de Educación. (2020). Guía de inclusión educativa y atención a la diversidad. Ministerio de Educación.

Ministerio de Educación del Ecuador. (2013). Adaptaciones curriculares para la educación especial e inclusiva.

Molina Gutiérrez, B. I., Ayala Pérez, C. L., & García Sánchez, M. T. (2025). Diseño Universal para el Aprendizaje: estrategias para una enseñanza equitativa. DISCE. Revista Científica Educativa y Social, 2(2), 1–23. https://doi.org/10.69821/DISCE.v2i2.19

Navarro Jiménez, B. R. (2024). El vitíligo: ¿enfermedad o síndrome? DermatologíaCMQ, 32(3), 169–175.

Noddings, N. (1984). Caring: A feminine approach to ethics and moral education. University of California Press.

Noddings, N. (2012). The caring relation in teaching. Oxford Review of Education, 38(6), 771–781. https://doi.org/10.1080/03054985.2012.745047

Pérez Salgado, L. N., Farfán Pimentel, J. F., Delgado Arenas, R., & Baylon Chavagari, R. G. (2022). El aprendizaje cooperativo en la educación básica: una revisión teórica. Revista Metropolitana de Ciencias Aplicadas, 5(1), 6–11. https://doi.org/10.62452/myd3c973

Tobón, S. (2017). Formación integral y competencias: pensamiento complejo, currículo, didáctica y evaluación. Ecoe Ediciones.

UNESCO. (2020). Inclusión en la educación: Todos los niños y niñas pueden aprender y participar. UNESCO. https://www.unesco.org/es/education/inclusion

UNESCO. (2021). Guía para la educación inclusiva: garantizar el aprendizaje para todos. UNESCO.

Wang, G., Qiu, D., Yang, H., & Liu, W. (2018). The prevalence and odds of depression in patients with vitiligo: A meta-analysis. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, 32(8), 1343–1351. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29222958/