ANÁLISIS DIDÁCTICO, LÓGICO Y LINGÜÍSTICO DEL USO DE “Y/O” EN EL DISCURSO ACADÉMICO Y LA FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO RIGUROSO

DIDACTIC, LOGICAL AND LINGUISTIC ANALYSIS OF THE USE OF “AND/OR” IN ACADEMIC DISCOURSE AND THE FORMATION OF RIGOROUS THINKING  

 

Ignacio Estévez Valdés1*

1 Universidad Estatal del Sur de Manabí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8143-8466. Correo: ignacio.estevez@unesum.edu.ec

 

Alberto Rodríguez Rodríguez2

2 Universidad Estatal del Sur de Manabí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1238-0106. Correo: alberto.rodriguez@unesum.edu.ec

 

Pedro Roberto Valdés Tamayo3

3 Universidad Estatal del Sur de Manabí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7264-0440. Correo: pedro.valdes@unesum.edu.ec

 

César Alberto Cabrera Verdesoto4  

4 Universidad Estatal del Sur de Manabí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5101-3520. Correo: cesar.cabrera@unesum.edu.ec

 

 

* Autor para correspondencia: ignacio.estevez@unesum.edu.ec


 


Resumen

El uso indiscriminado de la expresión “y/o” se ha normalizado en el discurso académico universitario, particularmente en textos científicos, trabajos estudiantiles y documentos institucionales. Aunque su origen responde a una intención de precisión lógica, su empleo inadecuado genera ambigüedad conceptual, debilita el rigor argumentativo y empobrece la calidad del lenguaje académico. Este artículo se deriva del proyecto de investigación denominado: - Fortalecimiento del nivel didáctico pedagógico de los docentes en las instituciones educativas del cantón Jipijapa, analiza el problema desde tres perspectivas complementarias: lingüística, lógica y didáctica, con el propósito de demostrar que la corrección del uso de conectores no constituye una cuestión meramente estilística, sino un componente esencial en la formación del pensamiento riguroso en educación superior. El trabajo se apoya en aportes de la alfabetización académica, la lingüística del discurso, la lógica informal y la metodología de la investigación, estableciendo un diálogo explícito con autores contemporáneos.

 

Palabras clave: escritura académica; precisión conceptual; conectores discursivos; pensamiento crítico; alfabetización académica

 

 

Abstract

The indiscriminate use of the expression “and/or” has become normalized in university academic discourse, particularly in scientific texts, student papers, and institutional documents. Although its origin responds to an intention of logical precision, its inappropriate use generates conceptual ambiguity, weakens argumentative rigor, and impoverishes the quality of academic language. This article derives from the research project entitled Strengthening the didactic-pedagogical level of teachers in educational institutions of the Jipijapa canton. It analyzes the problem from three complementary perspectives—linguistic, logical, and didactic—with the purpose of demonstrating that the correction of connector usage does not constitute a merely stylistic issue, but rather an essential component in the formation of rigorous thinking in higher education. The study is supported by contributions from academic literacy, discourse linguistics, informal logic, and research methodology, establishing an explicit dialogue with contemporary authors.

 

Keywords: academic writing; conceptual precisión; discourse connectors; critical thinking; academic literacy


 

Fecha de recibido: 22/03/2026

Fecha de aceptado: 04/05/2026

Fecha de publicado: 21/05/2026     

           

 

Introducción

La escritura académica constituye una práctica epistemológica antes que un simple ejercicio lingüístico. Como sostiene (Carlino, 2025), escribir en la universidad implica aprender a pensar dentro de una disciplina y no es solo comunicar conocimientos previamente elaborados. En el mismo sentido, (Cassany, 2006) señala que los textos académicos construyen significado mediante elecciones discursivas que revelan el grado de elaboración conceptual del autor.

Desde esta perspectiva, el análisis del lenguaje utilizado en los textos universitarios permite identificar fortalezas y debilidades en la formación intelectual. En el año 2015, durante el desarrollo de una clase de lógica bivalente en el contexto de formación universitaria, se presentó a los estudiantes un documento institucional que debía ser comunicado como parte de una orientación oficial. Al analizar colectivamente su contenido, llamó la atención la utilización reiterada de la expresión “y/o”. La discusión espontánea generada en el aula permitió evidenciar una tensión entre dicho uso lingüístico y los principios elementales de la lógica proposicional que se encontraban en estudio. Este episodio pedagógico reveló no solo una confusión conceptual frecuente, sino también la naturalización institucional de una formulación ambigua que, lejos de favorecer la precisión del pensamiento académico, contribuye a su debilitamiento.

Este fenómeno no constituye un caso aislado. Por el contrario, el uso indiscriminado de la expresión “y/o” aparece de forma reiterada en proyectos de investigación, artículos científicos, tesis y documentos institucionales, especialmente en formulaciones como “métodos cuantitativos y/o cualitativos”, “encuesta y/o entrevista” o “análisis descriptivo y/o interpretativo”.

Lejos de constituir un recurso de precisión, estas expresiones suelen ocultar indefiniciones conceptuales. (Savio, 2025) Advierte que uno de los problemas centrales de la escritura académica es la falta de decisiones teóricas claras, lo cual conduce a textos ambiguos que aparentan rigor sin poseerlo realmente. En este sentido, el uso reiterado de “y/o” puede interpretarse como un síntoma de debilidad conceptual.

Este artículo sostiene que el problema del “y/o” no es meramente estilístico, sino que compromete tres dimensiones fundamentales de la formación universitaria: la claridad lingüística, la coherencia lógica y el rigor didáctico en la enseñanza del pensamiento académico.

 

Materiales y métodos

Lenguaje académico y exigencia de precisión conceptual

Diversos estudios sobre alfabetización académica coinciden en que la calidad del pensamiento científico está estrechamente vinculada a la calidad del lenguaje con que se expresa. Para (Carlino, 2025), la escritura universitaria cumple una función epistémica: no solo comunica conocimiento, sino que contribuye activamente a su construcción. En consecuencia, un lenguaje impreciso no puede producir pensamiento riguroso.

(Cassany, 2006) Advierte que uno de los rasgos más problemáticos del discurso académico contemporáneo es la tolerancia hacia formulaciones vagas que debilitan la claridad del texto. La ambigüedad innecesaria empobrece la argumentación y dificulta la comprensión crítica del lector. Desde esta óptica, el abuso del “y/o” puede interpretarse como una forma de evasión de la responsabilidad intelectual del autor.

Los manuales clásicos de escritura científica coinciden con esta preocupación. (Day, 2005) Sostiene que la redacción académica debe caracterizarse por la precisión, la economía y la ausencia de ambigüedad. Toda expresión que pueda interpretarse de más de una manera sin necesidad constituye un defecto en la comunicación científica.

Incluso las instituciones normativas del lenguaje han advertido este problema. La Real Academia Española (2010) señala que el uso de “y/o” debe evitarse cuando introduce ambigüedad y puede sustituirse por construcciones más claras. De forma concordante, la Fundéu RAE (2018) indica que su empleo abusivo suele responder más a inseguridad expresiva que a verdadera necesidad comunicativa.

El problema lógico del “y/o” y la debilidad argumentativa

Además de su dimensión lingüística, el uso indebido de “y/o” plantea un problema lógico de mayor profundidad. En lógica formal, la conjunción y la disyunción representan operaciones claramente diferenciadas, cada una con condiciones precisas de verdad. La fusión ambigua de ambas mediante “y/o” rompe esta claridad conceptual.

(Toulmin, 2007) Sostiene que un argumento sólido exige que las relaciones entre premisas y conclusiones sean explícitas y comprensibles. Cuando un texto académico afirma que “el estudio será descriptivo y/o explicativo”, el lector no puede reconstruir con claridad la estructura del razonamiento. No queda definido si se trata de dos enfoques simultáneos o de una alternativa no resuelta.

(Weston & Seña, 2011) Identifica este tipo de vaguedad como uno de los vicios centrales de la mala argumentación. Evitar afirmaciones precisas mediante expresiones ambiguas debilita el compromiso racional del autor con sus propias ideas. Desde esta perspectiva, el uso excesivo de “y/o” no solo empobrece el estilo, sino que evidencia una forma débil de pensamiento argumentativo.

(Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018) Aporta una mirada complementaria desde la metodología de la investigación. Para este autor, la formulación clara de objetivos, variables, enfoques y diseños metodológicos constituye un criterio central de calidad científica. Expresiones ambiguas como “cuantitativo y/o cualitativo” reflejan una falta de definición metodológica que afecta directamente la validez del estudio.

Ambigüedad discursiva y cultura académica

El problema del “y/o” no puede comprenderse únicamente como un error individual de redacción. Se trata también de una práctica discursiva que se ha normalizado dentro de determinadas culturas académicas. Como sostiene (Pini, 2009), el discurso educativo no solo refleja prácticas institucionales, sino que también las construye y legitima. Cuando la ambigüedad se vuelve habitual en los textos universitarios, termina por aceptarse como parte natural del estilo académico.

Desde una perspectiva sociológica del lenguaje, (Bourdieu, 2000) advierte que ciertos modos de expresión académica funcionan más como mecanismos de legitimación simbólica que como herramientas de claridad intelectual. El lenguaje vago puede producir la ilusión de rigor sin que exista una verdadera elaboración conceptual. En este sentido, el uso reiterado de “y/o” puede interpretarse como una estrategia discursiva que evita el compromiso con definiciones precisas.

(Osorio, 1984) Aporta un enfoque complementario al señalar que los discursos regulan qué puede decirse y cómo puede decirse. Cuando el discurso académico tolera expresiones ambiguas, establece implícitamente un régimen de verdad donde la imprecisión no es sancionada. El problema del “y/o”, por tanto, no es solo lingüístico, sino también institucional.

Implicaciones didácticas en la formación del pensamiento riguroso

Si se acepta que el lenguaje académico participa activamente en la construcción del pensamiento, entonces la enseñanza universitaria no puede desentenderse de la formación discursiva de los estudiantes. (Carlino, 2025) Sostiene que la alfabetización académica debe entenderse como una responsabilidad institucional transversal y no como una habilidad secundaria.

La didáctica universitaria debería incorporar explícitamente el análisis crítico de conectores lógicos. Cuando un estudiante escribe “método cuantitativo y/o cualitativo”, no basta con señalar que la expresión es incorrecta. Es necesario interrogar el razonamiento que subyace a esa formulación. ¿Comprende realmente la diferencia entre ambos enfoques? ¿Tiene claridad sobre su propio diseño metodológico?

(Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018) Subraya que la precisión en la formulación de objetivos, hipótesis, variables y diseños constituye un criterio central de calidad científica. Desde este enfoque, la corrección del “y/o” deja de ser un asunto estilístico para convertirse en una exigencia metodológica. Un proyecto que no distingue con claridad entre alternativas conceptuales revela debilidades en su estructura epistemológica.

(Cassany, 2006) Añade que la enseñanza de la escritura académica debe orientarse a desarrollar conciencia lingüística. Analizar críticamente expresiones como “y/o” favorece este tipo de conciencia metalingüística y contribuye al desarrollo del pensamiento crítico.

 

Resultados y discusión

Análisis de usos frecuentes y propuestas de reformulación rigurosa

El análisis de textos académicos permite identificar numerosos ejemplos donde el uso de “y/o” introduce ambigüedad innecesaria. A continuación, se presentan algunos casos frecuentes junto con alternativas más rigurosas.

“Se emplearán métodos cuantitativos y/o cualitativos.” Si se utilizan ambos enfoques: “Se emplearán métodos cuantitativos y cualitativos.” Si se trata de una elección entre alternativas: “Se emplearán métodos cuantitativos o cualitativos.”

“El instrumento será encuesta y/o entrevista.” Si se aplican ambas técnicas: “Se aplicarán una encuesta y una entrevista.” Si se selecciona una de las dos: “Se aplicará una encuesta o una entrevista, según las características de la muestra.”

“El estudio puede ser descriptivo y/o explicativo.” Si combina ambos alcances: “El estudio es descriptivo y explicativo.” Si aún no se ha definido el alcance: “El estudio será descriptivo o explicativo.”

Eliminar el “y/o” obliga al autor a tomar decisiones conceptuales explícitas, fortaleciendo la coherencia interna del texto y la calidad argumentativa, en consonancia con lo planteado por Toulmin (2007) y Weston (2006).

Discusión integradora

El análisis desarrollado permite sostener que el uso indebido de “y/o” constituye un problema transversal que articula dimensiones lingüísticas, lógicas, didácticas y epistemológicas. No se trata de un vicio aislado de redacción, sino de un síntoma que revela debilidades estructurales en la formación académica universitaria.

Desde la alfabetización académica, Carlino (2005) y Cassany (2006) coinciden en que la universidad debe formar sujetos capaces de pensar y escribir con rigor. En este marco, tolerar expresiones ambiguas equivale a tolerar prácticas intelectuales débiles.

En el plano argumentativo, Toulmin (2007) y (Weston & Seña, 2011)) permiten comprender que toda argumentación sólida exige claridad en las relaciones entre conceptos. La ambigüedad no es prudencia intelectual, sino renuncia al compromiso racional con las propias afirmaciones.

Desde la metodología de la investigación, Hernández Sampieri (2018) refuerza que la claridad conceptual es un criterio de validez científica. Un diseño mal definido, expresado mediante formulaciones ambiguas, compromete la calidad del conocimiento producido.

Desde la dimensión institucional, Bolívar (2005), Bourdieu (2000) y Foucault (1971) permiten comprender que el discurso académico configura prácticas y culturas intelectuales. Cuidar el lenguaje académico implica, por tanto, una responsabilidad ética universitaria.

 

Conclusiones

El uso indebido de la expresión “y/o” en el discurso académico universitario no constituye un problema superficial de estilo, sino un indicador de debilidades profundas en la formación lógica, lingüística y epistemológica. Tal como se evidenció desde el episodio pedagógico que dio origen a este análisis, la naturalización de formulaciones ambiguas compromete la calidad del pensamiento académico incluso en contextos institucionales formales.

Desde la perspectiva lingüística, su empleo indiscriminado introduce ambigüedad innecesaria y contradice los principios de claridad propios de la escritura académica, como señalan la RAE (2010), la FundéuRAE (2018), Cassany (2006) y Day (2005).

Desde el análisis lógico, el abuso de “y/o” debilita la estructura argumentativa de los textos científicos, en concordancia con las advertencias de Toulmin (2007) y Weston (2006), al sustituir decisiones conceptuales claras por formulaciones evasivas.

Desde la didáctica universitaria, el problema revela una oportunidad pedagógica relevante: la necesidad de formar a los estudiantes no solo en contenidos disciplinares, sino también en el ejercicio consciente del lenguaje como herramienta de pensamiento. Como sostienen Carlino (2005) y Hernández Sampieri (2018), la formación académica rigurosa exige desarrollar competencias de claridad conceptual, precisión metodológica y responsabilidad discursiva.

Formar investigadores competentes implica, por tanto, formar escritores rigurosos, conscientes de que la calidad del conocimiento producido depende en buena medida de la calidad del lenguaje con que se construye, se fundamenta y se comunica.

 

Referencias

 

Bourdieu, P. (2000). Una utopía razonada: contra el fatalismo económico. New left review, 156-162.    

Carlino, P. (2025). Escribir, leer y aprender en la universidad: una introducción a la alfabetización académica. Fondo de cultura económica Argentina. https://www.aacademica.org/paula.carlino/3.pdf          

Cassany, D. (2006). Tras las líneas: sobre la lectura contemporánea. Anagrama. https://www.academia.edu/download/50707040/35603420.pdf    

Day, R. A. (2005). Cómo escribir y publicar trabajos científicos (Vol. 598). Pan American Health Org. https://www.academia.edu/download/34096440/Day_Robert_Como_escribir_y_publicar_trabajos_cientificos.pdf            

Hernández-Sampieri, R., & Mendoza, C. (2018). Metodología de la investigación: las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta.    

Osorio, C. R. (1984). M. Foucault: el discurso del poder y el poder del discurso. Universitas philosophica, 2(3). https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/vniphilosophica/article/download/16912/13530         

Pini, M. (2009). Discurso y educación: herramientas para el análisis crítico. UNSAM Edita San Martin, Argentina.     

Savio, K. (2025). De un género académico de posgrado. Dificultades en la elaboración del proyecto de tesis en psicoanálisis. Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica, 51(2), e9kds6251-e6259kds6251. https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/rfilyling/article/download/390/744    

Toulmin, S. (2007). Los usos de la argumentación.

Weston, A., & Seña, J. F. M. (2011). Las claves de la argumentación. Ariel Barcelona.