DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES EN PROFESIONALES EN FORMACIÓN
DEVELOPMENT OF SOCIO-EMOTIONAL SKILLS IN PROFESSIONALS IN TRAINING
Angye Priscila Duarte Lara1*
1 Estudiante de la Carrera Pedagogía de la Lengua y la Literatura, Universidad Técnica de Cotopaxi. Extensión Pujilí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0009-0003-4340-2106. Correo: angye.duarte1426@utc.edu.ec
Andrea Cristina Valencia Altamirano2
2 Docente Investigador de la Universidad Técnica de Cotopaxi. Extensión Pujilí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9497-9018. Correo: andrea.valencia0830@utc.edu.ec
* Autor para correspondencia: angye.duarte1426@utc.edu.ec
Resumen
Este estudio aborda el desarrollo de habilidades socioemocionales (HSE) en estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura en la Universidad Técnica de Cotopaxi, Extensión Pujilí. Ante un enfoque educativo que prioriza tradicionalmente lo académico, se identifica un déficit en la gestión emocional y convivencia del alumnado. La investigación propone el uso de la literatura poética como herramienta pedagógica para fomentar la introspección, la empatía y la autorregulación. Bajo un enfoque cuantitativo positivista y un diseño cuasiexperimental, se aplicó un pre-test y un post-test a 25 estudiantes, utilizando el modelo CASEL. Los resultados revelaron un incremento del 100 % en la percepción de la poesía como vía para comprender sentimientos ajenos. No obstante, el post-test también evidenció un "sinceramiento" en la autopercepción de los alumnos, quienes reconocieron mayores dificultades en su autorregulación y manejo de la frustración tras la intervención. Se concluye que, si bien la poesía es un catalizador eficaz para la conciencia social y el pensamiento reflexivo, la consolidación de habilidades emocionales complejas requiere una práctica sostenida en el tiempo.
Palabras clave: habilidades socioemocionales; literatura poética; formación docente; estrategias pedagógicas; inteligencia emocional
Abstract
This study addresses the development of social-emotional skills (SES) in students of the Language and Literature Pedagogy program at the Technical University of Cotopaxi, Pujilí Extension. Given an educational approach that traditionally prioritizes academics, a deficit in emotional management and interpersonal skills was identified among the students. The research proposes the use of poetic literature as a pedagogical tool to foster introspection, empathy, and self-regulation. Using a quantitative positivist approach and a quasi-experimental design, a pre-test and a post-test were administered to 25 students, employing the CASEL model. The results revealed a 100% increase in the perception of poetry as a means of understanding others' feelings. However, the post-test also revealed a more open and honest assessment of the students' self-perception, as they acknowledged greater difficulties in self-regulation and managing frustration after the intervention. It is concluded that, while poetry is an effective catalyst for social awareness and reflective thinking, the consolidation of complex emotional skills requires sustained practice over time.
Keywords: socio-emotional skills; poetic literatura; teacher training; pedagogical strategies; emotional intelligence
Fecha de recibido: 11/10/2025
Fecha de aceptado: 22/12/2025
Fecha de publicado: 15/01/2026
Introducción
El sistema de educación ha puesto, a lo largo del tiempo, un fuerte énfasis en el rendimiento académico como la principal medida del éxito; no obstante, las condiciones del siglo XXI han mostrado que este enfoque es insuficiente ante el creciente número de retos relacionados con la salud mental y el bienestar emocional de los alumnos. La UNESCO (2021) indica que una educación completa debe integrar las dimensiones cognitivas, emocionales y sociales del aprendizaje, fomentando la empatía, la autorregulación y la convivencia pacífica como aspectos cruciales para el desarrollo humano. En este marco, las habilidades socioemocionales (HSE) se vuelven fundamentales. Estas habilidades se refieren a la capacidad de un individuo para identificar y gestionar sus emociones, establecer relaciones constructivas y hacer elecciones responsables (Saarni, 1999). Su relevancia ha aumentado debido a los importantes cambios sociales, la complejidad de las interacciones modernas y los ambientes, a menudo perjudiciales, en los que crecen los niños y adolescentes.
Sandoya et al. (2022) señalan que el desarrollo de habilidades socioemocionales es fundamental para favorecer una convivencia armónica en los distintos espacios sociales, por lo que su fortalecimiento desde edades tempranas se vuelve especialmente importante. Además, la UNESCO (2021) subraya la necesidad urgente de incluir estas capacidades en los programas educativos de América Latina y el Caribe, con el fin de asegurar una educación de calidad.
En Ecuador, el Currículo Nacional establece como principio central la educación integral del alumno, integrando habilidades como la empatía, la resiliencia, la colaboración y la gestión emocional (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016). Sin embargo, en la implementación educativa persiste un enfoque que prioriza las competencias académicas, dejando de lado el aspecto socioemocional. Esto provoca que muchos estudiantes enfrentan problemas para resolver conflictos, controlar sus emociones, trabajar en grupo y formar relaciones saludables. Esta situación se observa también en la educación superior, donde los jóvenes llegan con deficiencias socioemocionales derivadas de etapas educativas anteriores.
En la Universidad Técnica de Cotopaxi, Extensión Pujilí, específicamente en el programa de Pedagogía de la Lengua y la Literatura, se evidencia que los alumnos de segundo semestre tienen un desarrollo deficitario de habilidades socioemocionales, lo que implica su aprendizaje, su convivencia en clase y su preparación para ejercer la docencia desde una perspectiva humanista. Calderón (2024) argumenta que la formación de docentes en la actualidad debería incluir de manera clara el refuerzo de las competencias socioemocionales, ya que los educadores necesitan herramientas que les ayuden a entender las dimensiones emocionales de sus estudiantes y fomentar entornos educativos enriquecedores.
En este contexto, la literatura, y en particular la poesía, se presenta como una herramienta pedagógica efectiva para el desarrollo emocional. La poesía facilita la introspección, el reconocimiento de sentimientos y la expresión simbólica de vivencias personales. Nussbaum (2010) indica que la literatura juega un papel en el desarrollo de la sensibilidad moral y la empatía, que son esenciales para la formación humana. Agrelo-Costas y Piñeiro Casal (2021) sostienen que las actividades poéticas pueden fortalecer competencias como la regulación emocional (control de la ira, tolerancia a la frustración), la autonomía emocional (incluidas la autoestima, la responsabilidad y la resiliencia), la competencia social (habilidades para escuchar, persuadir y respetar opiniones) y permitir a los estudiantes tomar decisiones y experimentarlas directamente.
Zaldívar Sansuán (2020) sostiene que la poesía contiene una dimensión emocional que permite a los estudiantes explorar, reconocer y expresar sentimientos que muchas veces no pueden comunicar directamente. Desde esta perspectiva, la formación poética contribuye a los procesos de sentimiento de sí, sensibilidad y autoconciencia y así contribuye al fortalecimiento de las competencias socioemocionales en el contexto de la educación.
Ante esta problemática, el presente estudio tiene como meta desarrollar propuestas pedagógicas basadas en la poesía para fomentar habilidades socioemocionales en los estudiantes del segundo ciclo de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura de la Universidad Técnica de Cotopaxi, Extensión Pujilí. Con un enfoque integral y sistemático, se concibe al estudiante como un ser holístico; por ello, se incluye una entrevista diagnóstica como herramienta fundamental para identificar sus necesidades y guiar la intervención educativa.
El presente trabajo surge del profundo interés y la plena convicción en demostrar que el proceso educativo, va más allá de ser un mero acto de adquisición de conocimientos académicos. Mediante este estudio se busca evidenciar cómo la literatura poética puede ser una herramienta valiosa en la formación de los jóvenes estudiantes universitarios. Teniendo en consideración que en la actualidad hablar de educación integral implica reconocer la necesidad de formar no solo mentes capacitadas, sino seres con responsables con sus emociones.es por ello que el problema queda formulado como: Insuficiente desarrollo de las habilidades socioemocionales en los estudiantes de la Universidad Técnica de Cotopaxi Extensión Pujilí de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura de segundo ciclo. Para su solución se plantea como objetivo general: Elaborar alternativas pedagógicas para el desarrollo de habilidades socioemocionales de los estudiantes de la Universidad Técnica de Cotopaxi “Extensión Pujilí” de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura en estudiantes de segundo ciclo; y como específicos: Fundamentar teóricamente la influencia de la literatura poética en el desarrollo de las habilidades socioemocionales y alternativas pedagógicas. Explorar el desarrollo de habilidades socioemocionales y posibles alternativas a implementar y diseñar alternativas pedagógicas para el desarrollo de habilidades socioemocionales.
Fundamentación teórica
A nivel mundial, organismos internacionales han enfatizado la necesidad de una educación que desarrolle tanto competencias cognitivas como emocionales. La UNESCO (2021) señala que una educación verdaderamente transformadora debe integrar el pensamiento crítico, la creatividad y las habilidades socioemocionales, en el marco de un enfoque humanista. En este sentido, la literatura y en particular la literatura poética representa un medio para promover la empatía, la autorreflexión y el reconocimiento de las emociones propias y ajenas. Autores como Nussbaum (2010) defienden que el arte literario cultiva la imaginación moral y la capacidad de comprender al otro. En América Latina, este enfoque aún está en desarrollo, pero cada vez se reconoce más la necesidad de una educación que atienda el bienestar emocional de los estudiantes como parte de su formación integral (CEPAL, 2020).
El currículo nacional ecuatoriano establece como uno de sus principios fundamentales la formación integral del estudiante, la cual incluye el desarrollo de habilidades como la empatía, el manejo de emociones, la resiliencia y la cooperación (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016. Sin embargo, en la práctica pedagógica, la literatura y en particular la poesía suele abordarse desde un enfoque técnico, centrado en estructuras, figuras retóricas o análisis estilístico, dejando de lado su valor formativo en el ámbito emocional. Esto representa una pérdida de oportunidad, ya que la poesía, al apelar a la sensibilidad, al lenguaje simbólico y a las emociones profundas, puede convertirse en una herramienta poderosa para el trabajo socioemocional en el aula (Mora, 2017).
En los salones de nivel educativo secundaria, los estudiantes atraviesan una etapa de transición entre la niñez y la adolescencia, marcada por intensos cambios emocionales, búsqueda de identidad y necesidad de pertenencia. Muchos jóvenes enfrentan situaciones de ansiedad, inseguridad y conflicto interno, pero no siempre cuentan con espacios seguros donde canalizar estas experiencias. En este contexto, la literatura poética se convierte en una vía de expresión al permitir que los adolescentes comuniquen lo que a veces no pueden decir directamente. La implementación de actividades literarias con poesía, vinculadas al desarrollo socioemocional, puede fortalecer habilidades como la autoestima, la empatía, la escucha activa y la autorregulación emocional, creando un ambiente escolar más humano y empático (Cabrera & Vega, 2020).
Cedeño et al. (2022) investigó sobre “Habilidades socioemocionales y su incidencia en las relaciones interpersonales entre estudiantes”. Su objetivo es evidenciar la relación que existe entre las habilidades sociales y las relaciones interpersonales que se dan en el contexto escolar. Los resultados hacen manifiesto que es determinante la influencia del sistema educativo, pero pese a los esfuerzos, inclusive del Estado ecuatoriano, aun no es posible lograr índices que denoten el control emocional y el empleo de una inteligencia emocional avanzada para el control de las emociones personales, ni si quiera, en las instituciones educativas.
Arango et al. (2024) ofrece su artículo de revisión la “Importancia de las habilidades socioemocionales en la educación: una revisión documental”. Tienen como objetivo exponer sobre cómo las habilidades socioemocionales permiten el desarrollo integral de los individuos. La metodología consistió en un enfoque cualitativo, en el que se seleccionó 104 publicaciones, en las cuales se encontró un creciente interés en investigaciones relacionadas con las habilidades socioemocionales desde el 2013, liderado por Europa y Sudamérica. Además, el 68 % de las publicaciones son del ámbito educativo y el 18 % sugiere que currículos alineados con las habilidades socioemocionales mejoran el bienestar emocional y el rendimiento académico de los estudiantes.
Pinedo et al. (2024) en su artículo “Las habilidades socioemocionales en los estudiantes de educación básica: Una revisión sistemática explican el papel crucial que juegan las habilidades socioemocionales en el desarrollo educativo de los individuos. El objetivo del estudio fue identificar las habilidades socioemocionales en los estudiantes de educación básica. Una de las razones es que inciden en la forma en que los estudiantes interactúan con su entorno escolar, manejan los desafíos académicos, emocionales y se comprometen con el proceso de aprendizaje.
Como resultado del estudio se comprende que las habilidades socioemocionales optimizan las competencias de los estudiantes generando una calidad educativa que le permite un desenvolvimiento adecuado.
Castro et al. (2023) con su trabajo exponen sobre la “Influencia de inteligencia emocional y habilidades sociales en contextos escolarizados. Revisión sistemática”. Mencionan que la inteligencia emocional se considera como factor importante para el desarrollo de las habilidades sociales, ya que su enseñanza promueve el fortalecimiento en los canales de bienestar y relaciones interpersonales, facilitando conductas que permiten al individuo adaptarse y desarrollarse en un contexto individual y colectivo. Se ha tenido como resultado que la inteligencia emocional es capaz de afectar la conducta, la adaptación y la cognición de los individuos, influyendo de manera positiva en los resultados escolares, en la ejecución de las habilidades sociales y con ello, mejorando el bienestar, la salud mental y calidad de vida en los niños y niñas.
Calderón (2024) con su artículo “Desarrollo de habilidades socioemocionales en la formación de educadores en la sociedad actual”. Tiene como objetivo reflexionar sobre las habilidades socioemocionales de los futuros profesionales de la educación, explorando su influencia en la enseñanza y su contribución. Se explica claramente que las habilidades socioemocionales son el conjunto de hábitos, pensamientos y emociones que facilitan las relaciones interpersonales mediante la expresión adecuada de las emociones y la consideración de su impacto en los demás. Tuvo como metodología el uso del método crítico interpretativo y la fenomenología hermenéutica. La discusión se basa en la experiencia, el diálogo con grupos de alumnos y profesores, identificando puntos clave para la inclusión de habilidades emocionales en la formación docente. El proceso involucró la participación activa del docente, quien asumió el rol inicial en la intervención mediante la entrega de instrucciones y guías para el desarrollo de las habilidades socioemocionales sobre ética y educación en sus diversos contextos, realizada de manera virtual en un centro de educación superior de Chile.
Desde la antigüedad, la poesía ha jugado un papel fundamental en la expresión de los sentimientos humanos, sirviendo como medio para transmitir emociones, reflexiones y una visión simbólica de la realidad. Gracias a esta capacidad, en la educación actual se valora no solo como una forma de arte, sino también como una herramienta para el aprendizaje y el desarrollo emocional. Diversos artículos analizados en este documento evidencian que la literatura poética no solo enriquece el aprendizaje, sino que también favorece el desarrollo de habilidades socioemocionales en los estudiantes, como la empatía, la autoconciencia y la gestión emocional. Al interactuar con textos poéticos, los jóvenes exploran distintas perspectivas, refuerzan su capacidad de reflexión y cultivan una comunicación más asertiva, demostrando así el impacto profundo que puede tener la poesía en su formación integral.
González L. (2017) en su artículo científico “La poesía y sus recursos literarios como metodología cualitativa”, de la universidad Santo Tomás, Uruguay, habla sobre las principales contribuciones de la investigación poética como una metodología cualitativa crítica para las ciencias sociales y ciencias de la salud. En conclusión, este artículo, plantea el impacto que puede tener la poesía en el campo de la investigación, pues permite crear nuevas formas de construcción de la realidad, mediada en el verso, como una manera de estudiar realidades sociales que pueden ser sensibles para sus participantes; además, amplía las competencias creativas y lúdicas de los participantes de la investigación, mediadas en la creación literaria. Y finalmente promueve las sensibilidades cognitivas y la auto reflexión del investigador, transformándolo en un actor con fuerza crítica para interpretar la realidad desde escenarios interdisciplinares.
El artículo de Ornelas et. al (2025) “La poesía como herramienta catalizadora de bienestar emocional: beneficios en el estudiante universitario” de la Universidad Autónoma de Chihuahua, buscan potenciar a la poesía como una herramienta eficaz que impacta directamente en el bienestar emocional, el éxito y la felicidad del estudiante, desde un enfoque holístico, neurocientífico. Como resultados plantean que es imprescindible el rediseño e implementación de herramientas dentro del currículo universitario que atiendan a través de un enfoque holístico, el desarrollo del bienestar del estudiante basado en la neurociencia a través de la implementación de herramientas tal como: la poesía que le permita al estudiante desarrollar, mantener e incrementar su bienestar integral, el éxito y la felicidad a través de su implementación como técnica catalizadora dentro de su formación académica.
Agrelo et al. (2021) de la universidad de Vigo en su investigación “La poesía: educadora de emociones busca demostrar cómo la poesía puede ser un medio idóneo para abordar la educación emocional. La pretensión de concretar las potencialidades de la poesía para tratar la educación emocional se basa en un diseño cuasi-experimental pretest / postest, que se asienta en el estudio de caso entre un grupo de alumnado que ha trabajado previamente la poesía (experimental) y otro que no lo ha hecho (control). Cabe señalar que la intervención ha tomado la secuencia didáctica para afrontar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Se analizan los datos y se recogen los logros, que se manifiestan en las nuevas percepciones y conocimientos del alumnado sobre el binomio poesía-emociones. Los resultados indican el notable progreso del alumnado, que se puede apreciar en los tests y también en el desarrollo de la propuesta.
Álvarez (2018) en su trabajo de investigación “La poesía y la competencia digital de los alumnos de secundaria” propone una investigación aplicada con enfoque mixto (cuantitativo- cualitativo), que busca demostrar cómo el uso de tecnologías móviles, la geolocalización y la realidad aumentada mediante una yincana urbana centrada en la figura del poeta Joan Valls favorece el aprendizaje de la poesía y el desarrollo de la competencia digital en estudiantes de Educación Secundaria. Los resultados evidenciaron una alta motivación del alumnado, una mejora significativa en el conocimiento del poeta trabajado (90 % frente al 35 % obtenido con un poeta abordado mediante métodos tradicionales) y un desarrollo notable de su competencia digital (95 % consideró haber mejorado su uso educativo de dispositivos móviles y redes sociales).
Martínez (2021) en su artículo “Poesía y género en Educación Secundaria: revisión teórica y análisis de manuales” tiene como objetivo exponer la escasa presencia de poetas mujeres en los libros de texto. También estudia la importancia de la poesía en el plano de la educación secundaria. La metodología se centra en el análisis de nueve libros de texto de Lengua Castellana y Literatura de 4º de ESO, publicados entre 2016 y 2020 por distintas editoriales. Se destaca la necesidad de revisar y actualizar los contenidos curriculares para incluir una representación más equitativa de autoras.
Habilidades Socioemocionales
Es esencial el desarrollo de competencias socioemocionales para potenciar las relaciones interpersonales y el bienestar integral de los alumnos. Cedeño Sandoya et al. (2022) subrayan que estas competencias habilitan a los alumnos para manejar sus emociones, comunicarse de manera eficiente y sostener relaciones positivas con sus compañeros. Además, enfatizan que potenciar las habilidades socioemocionales favorece un ambiente escolar más favorable y el crecimiento integral de la personalidad, constituyendo un elemento esencial en la educación contemporánea.
Las habilidades socioemocionales (HSE) son fundamentales en el desarrollo integral de los estudiantes, ya que les permiten relacionarse de manera positiva consigo mismos y con los de más. De acuerdo con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP, 2024), las HSE s e entienden como un conjunto de herramientas cognitivas, emocionales y sociales que facilitan la inserción del individuo en su entorno, promoviendo su bienestar, aprendizaje y participación activa en la comunidad. Estas habilidades no son fijas, sino que se desarrollan dinámicamente a lo largo de la vida mediante la interacción con el entorno y las experiencias vividas. Además, el documento señala que la educación tiene un rol clave en su fortalecimiento, ya que, al ser abordadas de forma transversal en el currículo, las HSE ayudan a reducir desigualdades sociales y mejorar el ambiente escolar.
Intrapersonales
Las habilidades socioemocionales intrapersonales son esenciales para el desarrollo integrado de los estudiantes porque les permiten reconocer y comprender sus estados emocionales, tomar decisiones responsables y regular efectivamente sus sentimientos. Según la Agencia de Calidad de la Educación (2023), estas habilidades incluyen autoconciencia, autoregulación y toma de decisiones. Estas habilidades son importantes para que los estudiantes interactúen de manera efectiva con los demás y a hacer frente a los desafíos de la vida cotidiana.
Las habilidades intrapersonales, que incluyen la comprensión emocional, la regulación emocional, el optimismo y la autonomía emocional, son esenciales en el ámbito educativo porque afectan directamente el desarrollo y desempeño de los docentes. Torres Hernández (2020) enfatiza que estas habilidades son precursoras de la inteligencia emocional y desempeñan un papel crucial en la prevención del síndrome de burnout. En un estudio realizado con 384 docentes de nivel básico en León, Guanajuato, México, se observó que altos niveles de optimismo y baja autonomía emocional se asociaron con una mayor despersonalización, una de las dimensiones del burnout. Estos hallazgos resaltan la importancia de promover el desarrollo de las habilidades intrapersonales en los docentes para mejorar su bienestar y eficacia profesional.
Las habilidades intrapersonales e interpersonales son esenciales para el éxito de un sistema de gestión, ya que facilitan la comunicación efectiva, la resolución de conflictos y el trabajo en equipo. Vásquez Campos et al. (2022) destacan que estas competencias permiten a los individuos comprenderse a sí mismos y a los demás, lo que mejora la interacción y colaboración en entornos organizacionales. El desarrollo de estas habilidades contribuye a la creación de un ambiente laboral armonioso y productivo, favoreciendo el logro de los objetivos organizacionales.
Interpersonales
Las habilidades interpersonales son habilidades esenciales para el desarrollo efectivo de social y empleo, especialmente en el campo de la educación. Según el Ministerio de Educación (2016), estas habilidades incluyen oportunidades como la comunicación efectiva, la empatía y la resolución de conflictos, que es esencial para la gestión de la educación exitosa.
El manual destaca un enfoque metodológico basado en tres fases: sensibilización y motivación, reflexión y estructura, así como interconexión y cierre) destinado a combinar la experiencia personal con conceptos teóricos y un uso práctico conveniente en el contexto de la educación. Este proceso promueve la educación de los gerentes de educación, que pueden gestionar las condiciones interpersonales positivas, que promueven un entorno escolar más armonioso y productivo.
Las habilidades interpersonales son importantes para interacciones efectivas en diferentes contextos, especialmente en el campo de la educación. Según Calderón Quino et al. (2024) incluye el comportamiento de estas habilidades y los hábitos necesarios para garantizar la interacción adecuada, mejorar las relaciones personales y lograr los objetivos de comunicación. El desarrollo de estas competencias le permite crear condiciones y relaciones estables y efectivas con otros que facilitan clara y precisión la transmisión y la recepción de mensajes. Además, las habilidades interpersonales promueven equipos de trabajo eficientes y mejoran los conceptos básicos de la comunicación interna, los conceptos básicos de los conceptos básicos de la comunidad de educación universitaria. Por lo tanto, las habilidades interpersonales son importantes para el desarrollo efectivo de social y empleo, especialmente en el campo de la educación.
Después de Patiño et al. (2024) incluye estas competencias de habilidades, como comunicación efectiva, empatía y resolución de conflictos, que es esencial para la gestión educativa exitosa. El artículo destaca un enfoque metodológico basado en tres fases: sensibilización y motivación, reflexión y estructura, así como interconexión y cierre) destinado a combinar la experiencia personal con conceptos teóricos y un uso práctico conveniente en el contexto de la educación. Este proceso promueve la educación de los gerentes de educación, que pueden gestionar las condiciones interpersonales positivas, que promueven un entorno escolar más armonioso y productivo.
Cognitivas
Capilla (2016) enfatiza que las habilidades cognitivas son procesos mentales importantes para una enseñanza significativa, especialmente en matemáticas, ya que permiten a los estudiantes comprender y manipular conceptos difíciles como fracciones. En particular, señala que las habilidades como la equivalencia, la comparación y el control son esenciales para agregar y privar a las fracciones ordinarias, ya que facilitan que el alumno integra nuevos conocimientos en su estructura cognitiva anterior, no solo recuerda los procedimientos.
Además, Capilla enfatiza que el fortalecimiento de estas habilidades afecta el rendimiento académico y la capacidad de usar el conocimiento en nuevos contextos, mientras que su ausencia dificulta la comprensión y el uso de las operaciones matemáticas adecuadamente.
Guartatanga et al. (2020) indican que las habilidades cognitivas son esenciales en el proceso de aprendizaje, ya que permiten a los estudiantes desarrollar oportunidades como comprensión, análisis, síntesis, reflexión e interpretación crítica de los textos. Estas habilidades son importantes en el lenguaje y la literatura porque permiten un mejor conocimiento, comunicación oral y escrita y mejoran el pensamiento lógico y creativo. Los autores enfatizan que estas habilidades no son congénitas sino desarrolladas con estrategias educativas suficientes, como el uso de recursos didácticos, lectura integral, escritura administrada y actividades que promueven el pensamiento crítico. Por lo tanto, la capacitación permanente para los maestros es la clave para promover estas habilidades desde una edad temprana.
Said Hung (2013) señala que las habilidades cognitivas son procesos mentales fundamentales que permiten a los estudiantes adquirir, organizar y aplicar conocimientos de manera efectiva en diferentes contextos académicos y sociales. Estas habilidades incluyen la comprensión lectora, el razonamiento lógico, la resolución de problemas y la capacidad de análisis, y se consideran esenciales para el desarrollo del pensamiento crítico.
El autor explica que el fortalecimiento de estas competencias está estrechamente vinculado con el rendimiento académico y la inserción exitosa en entornos educativos más exigentes, como la formación técnica o profesional. Asimismo, destaca que su desarrollo requiere no solo de métodos pedagógicos adecuados, sino también de un entorno escolar que estimule la reflexión, la autonomía y el aprendizaje significativo.
Estrategias
El aula no solo es un espacio de transmisión de conocimientos, sino también un entorno emocional y social donde se configuran diversas formas de interacción verbal. En este sentido, los docentes desempeñan un papel clave en la creación de un clima afectivo que influye directamente en las dinámicas comunicativas entre los estudiantes.
Según Adame et al. (2011), usan estrategias personales, como el control emocional, y conductuales, como la empatía y el establecimiento de normas, para manejar conflictos y favorecer un ambiente positivo. Esto facilita la comunicación natural y espontánea, clave para estudiar la variación lingüística en adolescentes.
El desarrollo de habilidades socioemocionales es fundamental para el bienestar integral y el aprendizaje efectivo de los estudiantes. Según Palacio Palacios y Murillo Palacio (2021), las estrategias pedagógicas orientadas a fortalecer estas habilidades en niños de primera infancia incluyen actividades diseñadas para fomentar la autorregulación emocional, la empatía, la colaboración y la resolución de conflictos. Estas estrategias permiten que los estudiantes mejoren su capacidad para gestionar sus emociones y relaciones interpersonales, favoreciendo un ambiente escolar más positivo y productivo.
En su estudio, los autores identifican que la implementación de secuencias didácticas con actividades específicas contribuye a una mejor interacción social y a la adaptación de los estudiantes a las normas escolares, lo que impacta positivamente también en su rendimiento académico.
Componentes clave
Autorregulación emocional
La autorregulación emocional consiste en la capacidad para manejar y transformar emociones intensas en respuestas controladas, lo que favorece el equilibrio mental y afectivo. Reconocer las emociones que surgen en situaciones estresantes es fundamental para mantener el bienestar emocional. Entre las estrategias recomendadas para regular las emociones se encuentran la actividad física y las técnicas creativas que facilitan la expresión emocional. Considero que esta habilidad es esencial en la adolescencia, pues permite afrontar los retos diarios con mayor resiliencia y contribuye al desarrollo positivo de las relaciones sociales (SEP, 2022).
Luján Henríquez et al. (2011) señalan que la autorregulación emocional es una habilidad esencial para el éxito personal y social, ya que permite manejar adecuadamente las emociones y adaptarse a diferentes situaciones, favoreciendo el bienestar y el desempeño efectivo en diversos ámbitos.
Inteligencia emocional
La inteligencia emocional es un constructo psicológico que ha cobrado gran relevancia desde la publicación del libro La inteligencia emocional de Goleman (1995) donde explica que la IE es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar tanto las propias emociones como las de los demás, y es fundamental para el desarrollo personal y social. Esta habilidad abarca cinco componentes principales: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.
La autoconciencia implica identificar las propias emociones y su impacto en el comportamiento; la autorregulación se relaciona con el control de impulsos y estados emocionales; la motivación refiere al impulso interno para alcanzar metas; la empatía es la capacidad de comprender las emociones ajenas; y las habilidades sociales permiten establecer y mantener relaciones interpersonales efectivas.
La inteligencia emocional se ha consolidado como un componente esencial en el ámbito educativo, especialmente en la educación primaria. Según Lorente López (2019), el desarrollo de competencias emocionales en los estudiantes no solo favorece su bienestar individual, sino que también mejora la convivencia escolar. La IE permite a los alumnos reconocer, comprender y gestionar sus propias emociones, así como las de los demás, facilitando así relaciones interpersonales más armoniosas y un ambiente de aprendizaje más efectivo.
Jiménez Jiménez (2018) define la inteligencia emocional como la capacidad de sentir, comprender y manejar eficazmente las emociones, empleándolas como una herramienta valiosa para establecer relaciones positivas, tomar decisiones y resolver conflictos. Esta habilidad implica no solo el reconocimiento de las propias emociones, sino también la comprensión y regulación de las emociones ajenas, lo cual resulta fundamental en contextos educativos y sociales.
Importancia del desarrollo socioemocional en la educación
Álvarez Bolaños (2020) enfatiza que la educación socioemocional no debe restringirse a un control instrumental de las emociones, sino que debe fundamentarse en una perspectiva filosófica y humanista que aprecie el desarrollo personal y social de la persona. Además, indica que, debido a la neuro plasticidad cerebral, estas capacidades son aprensibles y pueden evolucionar a lo largo de la vida a través de vivencias y entornos favorables.
El aprendizaje socioemocional es un elemento crucial en el crecimiento integral de los alumnos, pues fomenta la autogestión emocional, la empatía y una coexistencia saludable. De acuerdo con Ferreira et al. (2023), en el marco de la enseñanza primaria, los docentes entienden la relevancia del crecimiento socioemocional, sin embargo, su implementación se basa en gran parte en la motivación y dedicación individual, debido a la ausencia de una regulación curricular nítida que lo respalde. Esta circunstancia provoca disparidades en el acceso de los alumnos a vivencias educativas que potencien sus destrezas emocionales. Por esta razón, es crucial que los sistemas educativos robustezcan políticas que fomenten prácticas pedagógicas coherentes, organizadas e intencionadas en relación al aprendizaje socioemocional, como medio para asegurar un ambiente escolar inclusivo, saludable y favorable para el aprendizaje socioemocional.
Arango Benítez et al. (2024) resaltan la importancia fundamental de las habilidades socioemocionales en el ámbito educativo, ya que estas competencias permiten a los estudiantes gestionar sus emociones, establecer relaciones interpersonales saludables y resolver conflictos de manera constructiva. Además, los autores enfatizan que el desarrollo de estas habilidades contribuye significativamente al bienestar integral y al éxito académico de los estudiantes. Sin embargo, señalan que en muchos contextos educativos estas habilidades no reciben la atención necesaria dentro de los currículos, lo que limita el pleno desarrollo socioemocional de los alumnos. Por tanto, la inclusión transversal y sistemática de las habilidades socioemocionales en la educación resulta indispensable para formar individuos preparados para enfrentar los retos sociales y personales del siglo XXI.
Las habilidades socioemocionales, por tanto, son esenciales para el desarrollo integral de los estudiantes, pues facilitan la gestión adecuada de las emociones, la construcción de relaciones interpersonales positivas y la capacidad para enfrentar situaciones adversas de manera efectiva. Jolay-Benites et al. (2023) destacan que una educación integral debe abordar las emociones para reducir problemas derivados de conflictos socioemocionales, tales como la violencia y las dificultades en la salud mental. Al fomentar estas habilidades, se contribuye a la formación de un “yo saludable, resiliente, maduro y equilibrado emocionalmente”, capaz de reconocer y manejar sus emociones de manera adecuada. Por tanto, los autores consideran fundamental trabajar de forma sistemática en el desarrollo de las habilidades socioemocionales desde la infancia y a lo largo de toda la vida.
La literatura poética como alternativa para el desarrollo de las habilidades socioemocionales en educación
La literatura poética es una manifestación artística del lenguaje que permite expresar emociones, pensamientos y vivencias subjetivas mediante recursos estilísticos y estéticos. Según Silva (2013) la poesía es una de las expresiones artísticas más antiguas, en las que el contenido de lo manifestado es secundario en comparación con las características estéticas del propio lenguaje. Este se sirve de los múltiples recursos que este lenguaje permite expresar emociones, belleza o sensualidad, como los recursos sonoros, sintácticos, semánticos y rítmicos, entre otros.
La poesía es un modo particular de emplear el lenguaje para generar sentido. El poeta no solo expresa sus emociones o pensamientos, sino que manipula las palabras para expresarlo u ocultarlo. Más que comunicar conceptos de manera directa, la poesía surge de vivir y vivir con el mismo idioma (Vich, 2019).
Adicionalmente, la poesía se distingue por su habilidad para sintetizar significados profundos en un número restringido de palabras, empleando imágenes, metáforas y otros medios literarios para proponer más de lo que manifiestan de forma explícita (Flórez, 2024). Esta focalización del significado posibilita que un poema corto pueda comunicar una variedad extensa de sentimientos y reflexiones.
La literatura poética, en particular la poesía, juega un rol crucial en la educación al fomentar el crecimiento integral de los alumnos. De acuerdo con Díaz (2012), el uso de la poesía en el entorno educativo promueve la creatividad, potencia las capacidades lingüísticas y promueve la manifestación de emociones, además de robustecer la identidad cultural y los valores. La experiencia educativa fundamentada en la poesía, al ser aplicada de forma vivencial y transdisciplinaria, ayuda a que los alumnos no solo entiendan el lenguaje poético, sino que también lo experimenten y lo manifiesten mediante diferentes manifestaciones artísticas, promoviendo de esta manera un aprendizaje relevante y enriquecedor.
La enseñanza poética representa un lugar esencial para el crecimiento integral de los alumnos, al fomentar una vivencia estética que trasciende la simple memorización y examen formal de los textos. Munita y Torres (2024) indican que la instrucción en poesía debe centrarse en facilitar que los alumnos formen un vínculo emocional con los poemas, promoviendo de esta manera la creatividad y la manifestación personal. Además, subraya la relevancia de que esta educación sea inclusiva y represente la diversidad cultural y social, lo que potencia la experiencia educativa y fomenta un entendimiento más detallado del lenguaje poético en diversos contextos.
Literatura Poética y Expresión Emocional La literatura poética emerge como un recurso útil para la educación emocional, dado que posibilita a los alumnos indagar, reconocer y manifestar sus sentimientos de forma intensa y relevante. De acuerdo con Agrelo-Costas y Piñeiro (2022), la poesía no solo permite entender y manejar las emociones individuales, sino también fomentar la empatía al enfrentar diversas vivencias emocionales mediante los escritos poéticos. Esta doble función transforma a la poesía en una herramienta educativa completa que favorece tanto el crecimiento cognitivo como emocional de los alumnos, fomentando una educación más integral y humanista.
La literatura poética juega un rol crucial en el crecimiento emocional de los alumnos, particularmente en la enseñanza para niños. González López (2022) subraya que la literatura para niños, mediante sus cuentos y personajes, brinda un lugar para que los niños y niñas identifiquen, entiendan y manifiesten sus sentimientos. Esta herramienta facilita el manejo de emociones tales como la tristeza, la alegría o el temor, simplificando la detección y administración de estas. Además, la escritora enfatiza la relevancia de incorporar la literatura en el plan de estudios, no únicamente como una materia académica, sino como un instrumento para impulsar la inteligencia emocional, fomentando una educación holística que se ocupe tanto de las habilidades cognitivas como emocionales de los alumnos.
Zambrano (1939) afirma que la poesía es otra forma de conocimiento por una razón lógica basada en la intuición y un sentimiento profundo. Usando la poesía, se busca la verdad y la belleza que va más allá de lo visible y tangible, dando acceso a los aspectos esenciales y eternos de la realidad que la filosofía tradicional no siempre puede lograr.
En el estudio de la literatura poética, la búsqueda de belleza no solo se limita a la estética, sino también a una dimensión ética y formadora. Castro (2004) señala que la poesía actúa como una herramienta poderosa para crear identidad personal y colectiva, al tiempo que promueve valores éticos y morales. El autor enfatiza que las palabras en la poesía son esenciales para crear nuestra percepción del mundo y fortalecer la memoria cultural, la imaginación y la creatividad. De esta manera, la poesía promueve la formación de personas integradas que promueven la humanidad más inclusiva y consciente.
La libertad poética es una de las cualidades esenciales del lenguaje literario, especialmente en la poesía, donde el término excede los estándares del lenguaje normales. Según Herrera de la Fuente (2020), la poesía "nació" como una forma de decir que las estructuras lógicas del discurso diario "destacan su capacidad para desafiar tanto la forma y el contenido esperados.
A este respecto, la poesía no solo se comunica, sino también preguntas, destrucción e invención de idiomas de su núcleo más íntimo. Los autores, como Paz (1993), también afirman que el poema no corresponde a la función utilitaria, pero en sí misma es la libertad de libertad: "El poeta dice lo que se puede decir de manera diferente”. Esta opinión combina la libertad poética no solo en la forma, sino también en el pensamiento: la capacidad de expresar lo indescriptible, ambiguo o intuitivo sin aplicar a los límites racionales.
Tipos de literatura poética
Poesía lírica
El género lírico es una forma literaria que se centra en la expresión subjetiva de las emociones y emociones de los altavoces líricos, que son diferentes de otros géneros, como narrativa o dramática. Tiene raíces en la antigua Grecia, donde las composiciones poéticas fueron recitadas con lira, lo que le dio al informe un mensaje y sentimiento. Se caracteriza por la presencia de "yo lírico" y la búsqueda de belleza utilizando recursos formales como versos, estrofas, métricas, ritmo y ritmo. La función poética de este género también es importante, ya que el mensaje no solo anuncia información, sino que también se esfuerza por crear experiencia estética y emocional en el destinatario (Cruz Rodríguez, 2022).
Según Tabuenca (2022), el género lírico es aquel que se caracteriza por la expresión subjetiva de emociones, pensamientos y sentimientos del hablante lírico, quien comunica su mundo interior por medio de un lenguaje estético, cargado de recursos expresivos como la metáfora, la comparación y la musicalidad del verso. Este tipo de texto prioriza la función emotiva del lenguaje y tiene como finalidad provocar una respuesta emocional en el lector, estableciendo así una conexión íntima entre el autor y el receptor a través de la palabra poética.
Poesía épica
Según Morales Harley (2016), la poesía épica es un género de origen griego definido lexicalmente por términos como épos y en la tradición sánscrita por expresiones como mahākāvya, que narran grandes hazañas de héroes históricos o mitológicos. Estas obras se distinguen por elementos comunes en ambas tradiciones, entre ellos la figura del héroe, el uso de métrica, epítetos, símiles, catálogos, discursos y mitos, aunque difieren en aspectos como la estructura narrativa, el papel del narrador, la presencia divina y los valores transmitidos.
Según Andino Sánchez (2023), Cervantes incorpora en Don Quijote elementos de la poesía épica, como la presencia del héroe, la intervención divina y la narración en tercera persona, fusionando la tradición épica con la novela moderna. Esta integración refleja una profunda influencia de la teoría literaria aristotélica, especialmente de la Poética, que Cervantes adapta para enriquecer su obra con una dimensión clásica y universal.
Poesía dramática
El drama, como género, se distingue por mostrar problemas de la gente a través de conversaciones y actos que suceden en un lugar específico. La forma en que los personajes se hablan es clave, sin que nadie más cuente la historia. Como dijo Barrera (2019), una obra de teatro no solo es un texto, sino algo que se hace real cuando se representa, sumando imágenes, movimientos y el espacio, lo que mejora lo que el público siente. Esto subraya que el drama tiene dos lados: lo que está escrito y cómo se muestra, haciendo del teatro un arte que supera las palabras y se convierte en algo que está pasando en ese momento.
El drama se distingue por su naturaleza dual: existe como texto escrito y, a la vez, como espectáculo escénico. Tal como señala Veltruský (2011), la obra dramática es un entramado literario que, al materializarse sobre las tablas, se convierte en un evento teatral singular. Esta mutación conlleva que las palabras del drama, siendo fundamentales, se entrelazan con otros factores como la interpretación, el decorado y la batuta del director, dando forma a un conjunto semiótico intrincado. El autor enfatiza que diferenciar entre drama y teatro, si bien ayuda a entenderlo, no debería hacernos olvidar la conexión entre ambos, pues el texto dramático solo se completa al ser representado.
La literatura poética en el contexto educativo a más de contribuir en el proceso formativo del estudiante se convierte en un medio ideal para fomentar y fortalecer las habilidades socioemocionales, al crear un espacio de reflexión e introspección en cada estudiante mediante imágenes, metáforas y armonización en las letras. Los estudiantes mediante la escritura pueden expresar aquellas emociones y sentimientos que les resulten difíciles compartirlas abiertamente con los demás.
Materiales y métodos
El estudio actual se sitúa dentro del enfoque cuantitativo positivista, que se dedica a describir los fenómenos a través de mediciones objetivas y la comprobación empírica de las variables. Hernández y Mendoza (2018), al hablar del enfoque cuantitativo positivista, apuntan que este método tiene como objetivo descubrir patrones generales en el comportamiento de las variables mediante la observación y un análisis metódico de los datos. Así, posibilita examinar los procesos educativos desde una óptica científica, que puede ser medida y comprobada, garantizando resultados que sean fiables y que se puedan comparar.
El método de investigación es cuasiexperimental, propio de la investigación cuantitativa en el contexto de la educación. Este diseño es adecuado para evaluar los efectos de una intervención educativa dirigida al desarrollo de habilidades socioemocionales. Tamayo y Tamayo (2003) indican que el método cuasiexperimental se utiliza cuando no es posible controlar todas las variables, pero es necesario observar el efecto de la intervención en un grupo específico. El estudio incluyó un pretest, la implementación de la estrategia pedagógica en el grupo experimental y un postest para medir los resultados alcanzados.
La recolección de datos se realizó mediante un instrumento estructurado basado en el modelo Collaborative for Academic Social and Emotional Learning (CASEL, 2020), que tiene en cuenta cinco competencias centrales: autoconciencia, autorregulación, conciencia social, habilidades relacionales y toma de decisiones responsable. Cada ítem se calificó en una escala Likert de cinco puntos que iba desde "muy en desacuerdo" hasta "muy de acuerdo".
El instrumento fue validado mediante el juicio de expertos, lo que aseguró su relevancia teórica y claridad conceptual, y su confiabilidad se probó mediante el coeficiente alfa de Cronbach. El uso del test antes y después de la intervención permitió medir objetiva y cuantitativamente los cambios en las habilidades socioemocionales de los estudiantes, totalmente de acuerdo con los principios del paradigma del positivismo cuantitativo. La muestra fue no probabilística e intencional. Para el efecto, se incluyeron 25 estudiantes del segundo ciclo de la carrera.
Resultados y discusión
En este apartado se presentan y analizan los resultados obtenidos a partir de la aplicación del instrumento de medición antes y después de la intervención pedagógica. El análisis se realiza desde un enfoque cuantitativo descriptivo, considerando la distribución porcentual de las respuestas en cada uno de los ítems evaluados, organizados según las competencias socioemocionales propuestas por el modelo CASEL.
Los resultados permiten identificar el nivel inicial y los cambios producidos en las habilidades socioemocionales de los estudiantes, así como interpretar dichos hallazgos a la luz del marco teórico que sustenta la investigación. De este modo, la discusión integra los datos empíricos con los aportes conceptuales sobre educación socioemocional y el uso de la poesía como estrategia pedagógica, con el fin de valorar el impacto de la intervención y su pertinencia en el contexto educativo estudiado.
Resultados del pre-test
Los resultados del pre-test corresponden a la medición inicial de las habilidades socioemocionales de los estudiantes antes de la implementación de la estrategia pedagógica basada en la poesía. Esta fase diagnóstica tuvo como propósito identificar las percepciones, actitudes y competencias socioemocionales previas del grupo, permitiendo establecer una línea de base para la posterior comparación con los resultados del post-test.
A continuación, se presentan los resultados organizados por ítems, los cuales abordan aspectos relacionados con la autoconciencia, la autorregulación emocional, la conciencia social, las habilidades relacionales y la toma de decisiones responsable. El análisis de estos datos iniciales permite comprender el punto de partida de los estudiantes y detectar fortalezas y áreas de oportunidad en su desarrollo socioemocional.
1. Leer poesía me permite comprender mejor los sentimientos humanos.
El 40 % de los estudiantes se muestra de acuerdo o totalmente de acuerdo, lo que indica que la poesía es percibida mayoritariamente como una herramienta eficaz para la comprensión emocional. El 60 % restante refleja que una parte del grupo no logra establecer esta conexión, lo cual podría estar relacionado con dificultades lectoras o con una escasa mediación pedagógica orientada a la interpretación emocional del texto poético.
2. Escribir poemas me haces reflexionar sobre mis experiencias personales.
Los resultados evidencian una alta valoración positiva hacia la escritura poética como medio de revolución personal. El 48,4% de los estudiantes manifiesta están de acuerdo y el 35,5% totalmente de acuerdo, lo que suma un 83% de aceptación. Un 12% se mantiene en una posición neutral, mientras un porcentaje mínimo expresa desacuerdo. Estos resultados indican que la escritura de poemas favorece significativamente los procesos de reflexión interna y exposición de vivencias personales. La alta concentración de respuestas positivas sugiere que la poesía funciona como una herramienta pedagógica que estimula la introspección, la memoria emocional y la construcción de sentido personal elementos clave para el desarrollo socioemocional y la competencia comunicativa de los estudiantes.
3. En la poesía encuentro un espacio para el autoconocimiento.
Los resultados muestran que el 58,1% de los participantes en desacuerdo y el 22,6% totalmente de acuerdo, alcanzando un 80,7% de las respuestas favorables, y un 19,4% adopta una postura neutral y no se registra porcentajes relevantes en desacuerdo. La predominancia de respuestas positivas confirma que la poesía es percibida como un espacio propicio para el autoconocimiento. Esto evidencia que las actividades poéticas contribuyen a los estudiantes exploren su identidad, emociones y pensamientos fortaleciendo procesos metacognitivos y autorreflexión. La ausencia significativa de desacuerdo refuerza la pertinencia de la policía como recurso educativo integral más allá del no meramente relativo.
4. Me gustaría que se incorporen actividades poéticas en mis clases.
Los resultados reflejan una clara disposición hacia la inclusión de actividades poéticas en el aula. El 58.1% de los estudiantes están de acuerdo y el 29% totalmente de acuerdo, sumando un 87,1% de aceptación, Solo un 9,7 % se mantiene neutral y un porcentaje reducido manifiesta desacuerdo. Este alto nivel de aceptación demuestra que los estudiantes valoran positivamente la incorporación de la poesía en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La predisposición favorable identifica que las actividades poéticas pueden Incrementar la motivación y la participación activa y el interés de las clases, además de la potenciar habilidades expresivas, creativas y emocionales. Por tanto, integrar la poesía en el currículo se perfila como una estrategia didáctica pertinente y bien acogida por el estudiantado.
5. Reconozco mis emociones en diferentes situaciones escolares.
El 51.6 % de los participantes indica está totalmente de acuerdo y el 29% de acuerdo, lo que representa un 80,6 % de aceptación. Un 12,9% adopta una postura neutral y un 6,5% expresa desacuerdo. La mayoría de los estudiantes afirma poseer una adecuada capacidad para identificar sus emociones, lo cual es un indicador positivo de inteligencia emocional. No obstante, la presencia de respuestas neutrales muestra que algunos estudiantes podrían presentar dificultades en el reconocimiento o la verbalización emocional, lo que evidencia la necesidad de fortalecer el vocabulario emocional y las prácticas reflexivas en el aula.
6. Manejo adecuadamente la frustración ante los problemas académicos.
Los resultados muestran que el 51,6% está totalmente de acuerdo y el 12,9% de acuerdo, sumando un 64;5 % de respuestas positivas. Sin embargo, un 9,7% se mantiene neutral y un 22,6% manifiesta desacuerdo o total desacuerdo. Los datos revelan una polarización en la percepción del manejo de la frustración. Mientras una parte mayoritaria se considera capaz de afrontar adecuadamente las dificultades académicas, un grupo relevante reconoce tener problemas en la gestión emocional, este hallazgo identifica un área de oportunidad para implementar intervenciones educativas centradas en la autorregulación emocional, la resiliencia y el afrontamiento positivo de los retos escolares.
7. Soy capaz de ponerme en el lugar de otra persona.
El 51,6% de los estudiantes se muestra totalmente de acuerdo y el 22,6% de acuerdo, alcanzando un 74,2% de valoración positiva. Por otro lado, un 19,4% adopta una posición neutral y un 6,4% exprese desacuerdo. Si bien la mayoría de los resultados evidencia una adecuada capacidad empática, la presencia de un porcentaje significativo en la categoría neutral muestra que no todos han desarrollado plenamente esta habilidad. Esto podría reflejar inseguridad emocional o una comprensión parcial de la empatía, lo que plantea la necesidad de reforzar estrategias pedagógicas orientadas al desarrollo de la ciencia social y educación emocional.
8. Mantengo relaciones respetuosas con mis compañeros.
Los resultados evidencian una percepción altamente positiva de la convivencia entre pares. El 71% de los estudiantes manifiestan estar totalmente de acuerdo, mientras que el 22,6% señala está de acuerdo, lo que representa un 93,6% de respuestas favorables. El 6.4% restante corresponde a respuestas neutrales o de desacuerdo. La amplia mayoría de respuestas positivas indica un alto nivel de relaciones interpersonales basadas en el respeto dentro del grupo. Este resultado sugiere un clima escolar favorable que promueve la convivencia armónica la cooperación y el reconocimiento mutuo aspectos fundamentales para el desarrollo socioemocional y aprendizaje colaborativo
9. Pienso en las consecuencias antes de actuar.
El 41% de los estudiantes está totalmente de acuerdo y el 22,6% de acuerdo, alcanzando un 64,5% de respuestas favorables. En contraste, un 12,9% posiciona de forma neutral y un 19,4 % manifiesta desacuerdo. Aunque una mayoría evidencia conductas reflexivas el porcentaje de estudiantes que no considera de manera consistente las consecuencias de sus acciones evidencia debilidades de los procesos de autorregulación y toma de decisiones Este resultado resalta la importancia de fortalecer habilidades relacionadas con el pensamiento crítico el autocontrol y la responsabilidad personal en el contexto educativo.
Propuesta estratégica integral aplicada para transformar la realidad derivada del pre-test, utilizando la poesía no solo como género literario, sino como un puente socioemocional:
A partir del análisis de los resultados obtenidos en el pre-test, se evidenciaron diversas fortalezas y áreas de oportunidad en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los estudiantes. Si bien se identificó una valoración positiva hacia la escritura poética y el reconocimiento emocional personal, también se detectaron limitaciones significativas en la comprensión de los sentimientos ajenos, particularmente en la lectura e interpretación emocional de textos poéticos, lo que se reflejó en un 60 % de estudiantes que no logra establecer esta conexión de manera efectiva.
En respuesta a esta realidad diagnóstica, se diseñó una propuesta estratégica integral orientada a transformar la situación identificada, utilizando la poesía no solo como un género literario, sino como un puente para el desarrollo socioemocional. La propuesta se fundamenta en los principios de la educación emocional y el enfoque colaborativo del modelo CASEL, y busca fortalecer la empatía, la conciencia social y las habilidades relacionales mediante experiencias poéticas mediadas pedagógicamente.
La estrategia contempla acciones didácticas intencionadas que promueven la lectura reflexiva, el diálogo emocional y la construcción colectiva de significados, con el propósito de reducir las brechas evidenciadas en el pre-test y favorecer una comprensión más profunda de las emociones propias y ajenas. En este marco, se presenta a continuación una estrategia integral, concebida como una intervención pedagógica orientada al reconocimiento del otro, la empatía y la sensibilización emocional a través del lenguaje poético.
1. Estrategia de Mediación: "Poesía de la Alteridad"
Objetivo: Cerrar la brecha del 60% que no logra comprender sentimientos ajenos a través de la lectura.
· Círculos de empatía literaria: En lugar de analizar la métrica o la rima, las sesiones deben centrarse en "entrevistar al poema". Preguntas guía: ¿Qué le duele a la voz poética? ¿En qué parte de tu cuerpo sentirías lo que el autor describe?
· Lectura comparativa de perspectivas: Presentar dos poemas sobre un mismo tema (ej. la pérdida) desde ángulos distintos para que el estudiante deba "mudarse" de una emoción a otra, fortaleciendo la conciencia social.
2. Estrategia de Autorregulación: "El Poema como Ancla"
Objetivo: Abordar el 22.6% que no maneja la frustración y el 19.4% que actúa sin pensar.
· Escritura de Auxilio (Journaling Poético): Crear un "Cuaderno de Desahogo" donde, ante un problema académico o conflicto, el estudiante deba escribir un Haiku o una Metáfora sobre su frustración antes de reaccionar. La brevedad del Haiku (5-7-5 sílabas) obliga a pausar, contar y racionalizar la emoción.
· Técnica del "Borrador de Emociones": Enseñar que, así como un poema se corrige y se tacha, las reacciones impulsivas pueden ser "editadas". Realizar talleres donde transformen un texto de ira en uno de reflexión mediante la sustitución de verbos.
3. Estrategia de Conexión: "Cartografía Emocional Poética"
Objetivo: Aprovechar el 87% de disposición para integrar la poesía en el currículo y mejorar el vocabulario emocional.
· El Diccionario Metafórico de la Clase: Dado que algunos alumnos tienen dificultades para verbalizar emociones (respuestas neutrales), crear un mural donde definan emociones con imágenes poéticas. Ejemplo: "La frustración es un nudo de lana mojada que no se deja soltar". Esto expande su competencia comunicativa.
· Intervenciones Poéticas en Áreas Críticas: No limitar la poesía a Lengua y Literatura. Usar poemas breves en Matemáticas o Ciencias para expresar cómo se sienten frente a un reto difícil, validando el proceso de aprendizaje como una experiencia humana.
Resultados del post-test
Una vez implementada la propuesta estratégica integral basada en el uso de la poesía como mediadora del desarrollo socioemocional, se procedió a la aplicación del post-test con el fin de evaluar los cambios generados en las habilidades socioemocionales de los estudiantes. Esta medición posterior permitió contrastar los resultados obtenidos con el diagnóstico inicial, estableciendo así el impacto de las estrategias de mediación, autorregulación y conexión emocional desarrolladas durante la intervención.
El post-test se aplicó utilizando el mismo instrumento estructurado del pre-test, garantizando la consistencia metodológica y la comparabilidad de los datos. Los resultados obtenidos reflejan las variaciones en las percepciones, actitudes y competencias socioemocionales de los estudiantes, particularmente en aspectos relacionados con la empatía, el reconocimiento emocional, la autorregulación de la frustración, las habilidades relacionales y la toma de decisiones responsable.
A continuación, se presentan y analizan los resultados del post-test, organizados por ítems, con el propósito de evidenciar los avances alcanzados tras la implementación de la propuesta pedagógica y valorar su efectividad como estrategia didáctica para la transformación de la realidad educativa identificada en el pre-test.
1. Leer poesía me permite comprender mejor los sentimientos humanos.
El 80 % de los estudiantes se muestra de acuerdo o totalmente de acuerdo, lo que indica que la poesía es percibida mayoritariamente como una herramienta eficaz para la comprensión emocional. El 20 % restante refleja que una parte del grupo no logra establecer esta conexión, lo cual podría estar relacionado con dificultades lectoras o con una escasa mediación pedagógica orientada a la interpretación emocional del texto poético.
Estos resultados evidencian que la poesía es percibida como un recurso pedagógico eficaz para la comprensión emocional, favoreciendo la empatía y la sensibilidad hacia las experiencias humanas. El grupo minoritario que no comparte esta percepción sugiere la necesidad de fortalecer estrategias de mediación lectora.
2. Escribir poemas me hace reflexionar sobre mis experiencias personales.
El 76 % de respuestas favorables evidencia que la escritura poética cumple una función introspectiva y reflexiva para la mayoría del estudiantado. Sin embargo, el 24 % que se sitúa en posiciones neutrales o de desacuerdo sugiere que no todos utilizan la escritura creativa como medio de reflexión personal, lo que puede deberse a diferencias en estilos expresivos o niveles de involucramiento emocional.
La escritura poética se consolida como una herramienta de reflexión personal para la mayoría del estudiantado. Sin embargo, el porcentaje restante indica que no todos logran vincular la escritura creativa con la introspección, lo que evidencia diferencias en estilos expresivos y niveles de conciencia emocional.
3. En la poesía encuentro un espacio para el autoconocimiento.
El 56 % de acuerdo o total acuerdo muestra que más de la mitad reconoce la poesía como vía de autoconocimiento. No obstante, el 12 % neutral y el 32 % en desacuerdo evidencian que para un sector significativo la poesía no cumple esta función, lo que sugiere la necesidad de estrategias didácticas que orienten explícitamente la reflexión personal.
Aunque más de la mitad reconoce la poesía como medio de autoconocimiento, el alto porcentaje de desacuerdo revela que esta función no es percibida de manera generalizada. Esto sugiere que el autoconocimiento requiere orientación pedagógica explícita y no se desarrolla automáticamente mediante el contacto con textos poéticos.
4. Me gustaría que se incorporen actividades poéticas en mis clases.
El 48 % de aceptación frente a un 44 % de desacuerdo refleja una clara polarización de opiniones. Mientras casi la mitad valora la incorporación de la poesía, un porcentaje similar la rechaza, lo que indica percepciones divergentes posiblemente asociadas a experiencias escolares previas o metodologías poco motivadoras.
La marcada polarización indica percepciones contrapuestas sobre la poesía en el aula. Mientras una parte del estudiantado valora su incorporación, otra la rechaza, lo que sugiere que las experiencias previas y las metodologías empleadas influyen significativamente en la aceptación de este recurso didáctico.
5. Reconozco mis emociones en diferentes situaciones escolares.
El 52 % que se muestra de acuerdo o totalmente de acuerdo indica un nivel moderado de conciencia emocional. Sin embargo, el 32 % neutral y el 16 % en desacuerdo sugieren que una parte importante del estudiantado presenta inseguridad o dificultades para identificar sus propias emociones en el contexto escolar.
Los resultados reflejan un nivel moderado de conciencia emocional. La elevada proporción de respuestas neutrales sugiere inseguridad o dificultad para identificar emociones propias, lo que evidencia la necesidad de fortalecer el vocabulario emocional y la reflexión afectiva en el contexto escolar. Solo el 28 % afirma manejar adecuadamente la frustración, mientras que el 36 % se mantiene neutral y otro 36 % expresa desacuerdo. Estos resultados evidencian que el manejo de la frustración académica es una debilidad significativa, lo que resalta la necesidad de fortalecer estrategias de regulación emocional y resiliencia.
Este ítem evidencia una debilidad significativa en la gestión de la frustración académica, lo que puede afectar la motivación y el rendimiento escolar. Los resultados justifican la implementación de estrategias pedagógicas orientadas a la resiliencia y la autorregulación emocional.
6. Soy capaz de ponerme en el lugar de otra persona.
El 48 % de respuestas positivas indica que casi la mitad del grupo percibe tener desarrollada la empatía. No obstante, el 40 % en desacuerdo y el 12 % neutral revelan que esta habilidad no está consolidada en una parte considerable del estudiantado, lo que puede afectar la convivencia y el trabajo colaborativo.
Aunque casi la mitad del grupo se percibe empático, el alto porcentaje de desacuerdo indica dificultades en la toma de perspectiva, lo que puede incidir negativamente en la convivencia y el trabajo colaborativo. Esto resalta la necesidad de fortalecer la educación socioemocional.
7. Mantengo relaciones respetuosas con mis compañeros.
El 52 % de aceptación refleja una percepción positiva de la convivencia escolar; sin embargo, el elevado 40 % neutral sugiere ambigüedad en la valoración de las relaciones interpersonales, lo que podría indicar que el respeto entre pares es percibido como variable según las situaciones.
Si bien predomina una percepción positiva de la convivencia, el elevado porcentaje neutral sugiere que el respeto entre pares no se manifiesta de manera consistente, lo que indica posibles fluctuaciones en la calidad de las relaciones interpersonales.
8. Pienso en las consecuencias antes de actuar.
El 64 % de acuerdo o total acuerdo muestra un adecuado desarrollo del pensamiento reflexivo, mientras que el 24 % en desacuerdo y el 8 % neutral indican que una parte del grupo aún presenta dificultades en la autorregulación conductual.
Los resultados muestran un desarrollo relativamente favorable del pensamiento reflexivo, aunque la presencia de un grupo que no anticipa consecuencias evidencia la necesidad de reforzar habilidades de autorregulación y toma de decisiones responsables.
Discusión de resultados
· La Poesía como catalizador de la empatía y la comprensión humana
Uno de los hallazgos más significativos es el incremento del 100% en la percepción de la poesía como herramienta de comprensión emocional, pasando de un 40% en el pre-test a un 80% en el post-test. Este salto cualitativo sugiere que la estrategia "Poesía de la Alteridad" y los Círculos de Empatía Literaria fueron efectivos para desmitificar la poesía como un ejercicio puramente académico. Al invitar a los estudiantes a "entrevistar al poema" y buscar la emoción en su propio cuerpo, se logró romper la barrera de la interpretación abstracta, permitiendo que el 80% del grupo lograra conectar con los sentimientos ajenos, una habilidad clave de la conciencia social.
· Contradicción entre reflexión personal y autoconocimiento
Resulta interesante observar una divergencia en la percepción de la escritura. Mientras que un 76% afirma que escribir poemas le permite reflexionar sobre sus experiencias (validando la estrategia del "Cuaderno de Desahogo"), solo el 56% identifica la poesía como un espacio de autoconocimiento en el post-test, lo cual representa una caída respecto al 80.7% inicial. Esta aparente contradicción puede explicarse mediante el fenómeno de la "toma de conciencia": al profundizar en ejercicios de introspección guiada, los estudiantes pudieron haber descubierto que el autoconocimiento es un proceso más complejo y desafiante de lo que suponían inicialmente. La poesía dejó de ser un "concepto romántico" para convertirse en un espejo que, en ocasiones, refleja realidades incómodas, lo que explica el aumento del desacuerdo (32%) en esta área.
· La polarización del aula y la resistencia al cambio
A pesar de la eficacia demostrada en la comprensión emocional, el deseo de incorporar actividades poéticas sufrió un descenso drástico, mostrando una polarización del 48% a favor frente a un 44% en contra. Esta resistencia suele ser común en procesos de intervención profunda. La transición de una "poesía pasiva" (leer por leer) a una "poesía activa y emocional" exige un esfuerzo cognitivo y afectivo que puede generar rechazo en estudiantes habituados a metodologías tradicionales o que presentan mecanismos de defensa ante la exposición emocional.
· Debilidades persistentes: autorregulación y frustración
El área de mayor vulnerabilidad continúa siendo el manejo de la frustración, donde solo el 28% de los estudiantes manifiesta un manejo adecuado en el post-test, comparado con el 64.5% que creía tenerlo en el pre-test. Esta reducción no necesariamente indica un retroceso, sino un sinceramiento de la autopercepción. La implementación de la técnica del "Borrador de Emociones" pudo haber puesto en evidencia las dificultades reales que los estudiantes enfrentan al intentar regularse. El hecho de que un 36% se mantenga neutral y otro 36% en desacuerdo confirma que la autorregulación es una competencia de largo aliento que requiere una práctica sostenida más allá de una intervención puntual.
· Empatía y convivencia: de la teoría a la práctica
En cuanto a la capacidad de ponerse en el lugar del otro, se observa una brecha entre la comprensión del sentimiento (80%) y la capacidad de empatía activa (48%). Esto sugiere que, si bien el estudiante ahora "entiende" la emoción del otro a través del texto poético, aún le cuesta trasladar esa habilidad a la interacción social cotidiana con sus pares. La ambigüedad en la valoración de las relaciones interpersonales (40% neutral) refuerza la idea de que el clima escolar es percibido como variable y dependiente del contexto, más que como una actitud constante. La intervención transformó la poesía de un objeto de estudio a una herramienta de diagnóstico y reflexión. Los resultados demuestran que:
1. La mediación pedagógica es exitosa para mejorar la interpretación emocional y la reflexión interna.
2. Existe una crisis de autorregulación que la poesía ayudó a visibilizar pero que requiere mayor tiempo de trabajo.
3. La honestidad emocional aumentó: los estudiantes pasaron de dar respuestas "políticamente correctas" en el pre-test a reconocer sus limitaciones en el post-test, lo cual es el primer paso real hacia el desarrollo socioemocional.
Conclusiones
La intervención pedagógica basada en la poesía logró transformar la percepción del texto literario, pasando de un enfoque estético a uno funcional y empático. El incremento del 100% en la capacidad de comprender sentimientos ajenos a través de la lectura demuestra que, con una mediación adecuada (como los "Círculos de Alteridad"), la poesía es un recurso de alto impacto para el desarrollo de la conciencia social.
Una conclusión fundamental es el fenómeno de "sinceramiento de resultados". Mientras que en el pre-test los estudiantes mostraban una confianza inicial elevada (posiblemente basada en una comprensión superficial), el post-test reveló una caída en indicadores de autoconocimiento y manejo de frustración. Esto no indica un fracaso, sino un progreso metacognitivo: los estudiantes ahora son más conscientes de sus propias carencias emocionales, lo que constituye el primer paso real para un cambio de conducta genuino.
Los resultados evidencian que el pensamiento reflexivo (64%) y la capacidad de introspección mediante la escritura (76%) se desarrollan con mayor rapidez que la autorregulación en situaciones de crisis. Se concluye que, si bien la poesía facilita la "pausa reflexiva", la gestión de la frustración académica requiere de una práctica sostenida en el tiempo, ya que es una de las habilidades socioemocionales más complejas de consolidar.
La marcada polarización respecto a la inclusión de la poesía en el aula sugiere que las experiencias previas y la carga emocional de los ejercicios generaron una división en el grupo. Se concluye que la educación emocional a través del arte no es un proceso lineal ni universalmente aceptado; requiere de estrategias diferenciadas que respeten los ritmos de exposición emocional de cada estudiante para reducir la resistencia.
El aumento de las posturas "neutrales" en cuanto a la convivencia y el respeto entre pares sugiere que la intervención fomentó un pensamiento más crítico y menos idealizado de su entorno. Los estudiantes han dejado de responder lo esperado para empezar a cuestionar la calidad de sus vínculos, lo que valida a la poesía como un espejo de la realidad escolar y no solo como un ejercicio decorativo.
Referencias
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