LA VOZ POÉTICA FEMINISTA EN LA CORNISA DE SOLANGE RODRÍGUEZ PAPPE: ANÁLISIS SEMÁNTICO SUBVERSIVO
THE FEMINIST POETIC VOICE IN SOLANGE RODRIGUEZ PAPPE’S CORNISA: A SUBVERSIVE SEMANTIC ANALYSIS
Fernanda Gissella Armijos Roto1*
1 Estudiante de la Universidad Técnica de Cotopaxi. Carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura. Extensión Pujilí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0009-0009-7517-9352. Correo: fernanda.armijos0571@utc.edu.ec
Milton Fernando Romero Obando2
2 Docente Investigador de la Universidad Técnica de Cotopaxi. Extensión Pujilí. Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-0770-2171. Correo: milton.romero3707@utc.edu.ec
* Autor para correspondencia: fernanda.armijos0571@utc.edu.ec
Resumen
El presente estudio analiza el cuento “La cornisa” de la escritora ecuatoriana Solange Rodríguez Pappe desde un enfoque semántico subversivo, sustentado en la teoría de la escritura femenina propuesta por Hélène Cixous. La investigación examina cómo el lenguaje literario se configura como un espacio de resistencia simbólica en el que se cuestionan los discursos patriarcales a través de metáforas, imágenes corporales y significados implícitos que reconfiguran la representación de lo femenino. El análisis se inscribe en el contexto del feminismo latinoamericano y ecuatoriano, destacando la relevancia de aquellas narrativas que recuperan el cuerpo, el deseo y la monstruosidad como ejes de resignificación y emancipación. En el cuento “La cornisa”, la figura del demonio femenino encarna un cuerpo históricamente demonizado que es resignificado como fuente de creatividad, rebeldía y potencia simbólica. Asimismo, Catalina —narradora y asistente del escritor Constantino— desplaza la voz masculina dominante para construir un relato propio desde la experiencia corporal, la emoción, la intimidad y el deseo. Esta apropiación de la voz narrativa subvierte la jerarquía tradicional entre lo masculino y lo femenino, situando el cuerpo como eje de enunciación y producción de conocimiento. Desde un enfoque cualitativo basado en el análisis descriptivo, el análisis crítico del discurso y el análisis de contenido, se identifican recursos semánticos que evidencian una escritura no lineal, sensorial y transgresora, en consonancia con los postulados de Cixous, quien sostiene que la escritura femenina emerge desde el cuerpo y la experiencia vivida (Cixous, 1975/1995). Los hallazgos demuestran que “La cornisa” no solo representa la escritura femenina, sino que la encarna como un acto de ruptura simbólica que reivindica la voz femenina como fuerza transformadora en la literatura ecuatoriana contemporánea.
Palabras clave: Escritura femenina; semántica; subversión; cuerpo femenino; literatura feminista
Abstract
This study analyzes the short story “La cornisa” by Ecuadorian writer Solange Rodríguez Pappe from a subversive semantic approach, grounded in Hélène Cixous’s theory of feminine writing. The research examines how literary language is configured as a space of symbolic resistance in which patriarchal discourses are questioned through metaphors, bodily imagery, and implicit meanings that reconfigure the representation of the feminine. The analysis is situated within the context of Latin American and Ecuadorian feminism, highlighting the relevance of narratives that reclaim the body, desire, and monstrosity as axes of resignification and emancipation. In the short story “La cornisa,” the figure of the female demon embodies a historically demonized body that is resignified as a source of creativity, rebellion, and symbolic potency. Likewise, Catalina the narrator and assistant of the writer Constantino, displaces the dominant masculine voice to construct her own narrative from bodily experience, emotion, intimacy, and desire. This appropriation of the narrative voice subverts the traditional hierarchy between the masculine and the feminine, positioning the body as an axis of enunciation and knowledge production. From a qualitative approach based on descriptive analysis, critical discourse analysis, and content analysis, the study identifies semantic resources that reveal a non-linear, sensory, and transgressive mode of writing, in line with Cixous’s postulates, which argue that feminine writing emerges from the body and lived experience (Cixous, 1975/1995). The findings demonstrate that “La cornisa” not only represents feminine writing but embodies it as an act of symbolic rupture that reclaims the female voice as a transformative force in contemporary Ecuadorian literature.
Keywords: Feminine writing; semantics; subversion; female body; feminist literature
Fecha de recibido: 11/10/2025
Fecha de aceptado: 22/12/2025
Fecha de publicado: 15/01/2026
Introducción
A través de esta investigación se busca explorar como la autora guayaquileña desafía las normas tradicionales del lenguaje y la representación de género para lo cual se pretende, mediante un análisis semántico basado en la teoría de la escritura femenina de Hélène Cixous, analizar los significados implícitos, las ambigüedades y metáforas que de una u otra forma quieren terminar con las estructuras sociales, ya que antes las mujeres no tenían derecho a sentirse libres y tampoco tenían derecho para opinar o contribuir en diferentes áreas. La literatura feminista busca cambiar esta forma y transformarlo para dar lugar a una voz femenina auténtica consciente de su poder y de su importancia dentro de la sociedad.
Esta investigación surge dentro del contexto de la literatura latinoamericana contemporánea enfocándose principalmente en la narrativa feminista que en los últimos tiempos ha surgido como curiosidad por identificar cómo el lenguaje que emplean las escritoras en sus obras desafía los discursos patriarcales. Es por ello que este estudio literario gira en torno al cuentario La Cornisa que pertenece al libro publicado en el año 2024 “El demonio de la escritura” de Solange Rodríguez Pappe una escritora cuyas obras han sido galardonadas con mención honorífica. En las últimas décadas, el estudio de la literatura feminista ha transformado el análisis literario de diversos textos narrativos, en la cual es la mujer quien ha tomado un rol protagónico demostrando así su poder femenino a través de su voz.
Escritoras latinoamericanas como María Fernanda Ampuero en sus textos narrativos conecta la idea de la monstruosidad con la literatura feminista desde una forma de ver a través de lo simbólico, de tal manera la autora afirma lo siguiente:
La monstruosidad para mí lo es todo, toda mi literatura consiste en buscar monstruos y mostrarlos. Lo que se considera monstruo, lo que significa que nos ronden los monstruos. El dios monstruo, la madre monstrua, el amor monstruo. Un monstruo advierte, muestra, un monstruo redime a los que no sienten que lo son, un monstruo es el “otro”, el monstruo es el síntoma de la sociedad (Ampuero, 2021).
Para la autora la monstruosidad no es solamente una figura que da miedo, sino una representación de aquellos que han sido visibilizados como “monstruos” por el simple hecho de no encajar dentro de la sociedad, en la literatura feminista esto puede considerarse como una forma de protesta, es por ello que Ampuero utiliza este término monstruosidad para poner en evidencia las injusticias que viven muchas mujeres en diferentes contextos ya sea la pobreza, lo emocional o la violencia doméstica, lo que antes se veía como algo que causaba miedo ahora se convierte en una fuente de poder y transformación para así liberarnos de aquellos sistemas que nos han dominado.
El presente trabajo tiene como aporte el vínculo innovador entre teoría semántica y crítica feminista permitiendo comprender como el lenguaje femenino funciona como resistencia frente al discurso patriarcal. Su impacto radica en visibilizar la capacidad del discurso literario para cuestionar y transformar estructuras de poder a través de recursos poéticos e ideológicos. La relevancia se fundamenta en que se aborda desde una perspectiva lo que enriquecen los estudios literarios y de género en América Latina. Finalmente, su utilidad práctica consiste en ofrecer una metodología de análisis semántico-feminista replicable en otros textos, favoreciendo la formación de lectores.
Al estudiar la voz poética feminista a través de una teoría semántica se pueden identificar los significados, las figuras retóricas y las estructuras discursivas que dan forma a un lenguaje literario disruptivo, el cual desafía las normas tradicionales del discurso femenino. El objetivo de este estudio es analizar la construcción de lo subversivo en la voz poética feminista desde un enfoque semántico en el cuento La Cornisa de Solange Rodríguez Pappe escrito en Ecuador, estos estudios de relación entre literatura feminista y la teoría semántica han sido poco explorados, es por ello que la investigación contribuye al desarrollo de enfoques metodológicos que resalten la capacidad del lenguaje como medio de emancipación en la escritura de mujeres.
El problema planteado en este trabajo investigativo es identificar cómo construye Solange Rodríguez Pappe lo subversivo de la voz poética feminista desde un enfoque semántico, en su cuento La Cornisa, escrito en Ecuador, en el año 2024, ya que se pretende comprender cómo la autora desarrolla la subversividad de la voz poética feminista mediante un uso intencionado del lenguaje, cargado de significados mediante la utilización de una teoría semántica que rompe con lo habitual e interpreta términos que han sido asociados históricamente con la opresión de las mujeres, convirtiéndolas en mujeres libres y también emancipadoras, ya que al levantar su voz demuestran que ya no están conformes con lo establecido, de esta manera el lenguaje se transforma en un campo ideológico donde el feminismo desafía el sistema patriarcal y la escritura se convierte en una herramienta de liberación.
Materiales y métodos
Este trabajo de investigación adopta un enfoque cualitativo, ya que pretendemos analizar los significados en el cuento narrativo, desde una perspectiva subjetiva y feminista, sin la utilización de datos numéricos. El tipo de investigación es descriptiva porque esta se enfoca en explicar detalladamente el discurso literario para identificar ciertas construcciones a través del lenguaje, este estudio también emplea como método el análisis crítico del discurso, a través de este se puede estudiar el lenguaje escrito y las estructuras ideológicas relacionadas con el género, este procedimiento es adecuado, ya que permite comprender las estructuras semánticas presentes en el cuento La Cornisa de Solange Rodríguez Pappe, con el fin de comprender los significados implícitos y explícitos que se encuentran en el texto narrativo. Finalmente, se utilizará la técnica de análisis de contenido, ya que esta consiste en describir, analizar e interpretar el contenido de fuentes escritas esto debido a la naturaleza del objeto de estudio y el objetivo planteado como instrumento se realiza una ficha de análisis semántico y categorías de análisis que están presentes en el cuento.
La teoría que se va a utilizar en este trabajo de investigación es de la autora Hélène Cixous con su teoría de la escritura femenina esto nos ayuda mucho para poder pensar la voz femenina desde la teoría semántica como investigadores vamos a usar esta teoría para sustentar el análisis en el cuento de La Cornisa, ya que Cixous plantea en su ensayo “La risa de la Medusa” que las mujeres también pueden escribir desde el cuerpo y también a través de sus experiencias y esto consideramos que dentro de una investigación de análisis literario es algo revolucionario porque justamente la autora explica en su ensayo cómo la escritura de una mujer puede cambiar estos paradigmas antes mencionados, en cuanto a la investigación del cuento de La Cornisa también hay ciertos términos y párrafos que llegan a tener relación con la teoría de Cixous, analizar ciertos términos desde la semántica es algo importante e interesante para la literatura femenina rompe con el sistema patriarcal y crea un nuevo lenguaje más libre y esto nos motiva pensar que para escribir muchas de las veces no se necesita seguir normas rígidas, sino que gracias al análisis desde diferentes teorías de la lingüística también podemos reescribir nuestras experiencias desde lo más íntimo de nuestro ser y no desde una mirada masculina.
La organización del trabajo de investigación está organizada en varias secciones principales que conforman una estructura académica clara y coherente. Inicia con una introducción breve donde se da a conocer el tema, seguido el problema de investigación y el objetivo del estudio luego se desarrolla el marco teórico con conceptos claves de las dos variables importantes del estudio de investigación la literatura feminista y el enfoque semántico, apoyados en fuentes académicas. La metodología describe el enfoque que se utilizará el cual es cualitativo, ya que esta investigación no se puede cuantificar porque se realizará un análisis literario semántico.
Resultados y discusión
A continuación, se detalla los resultados que se analizaron en el cuento La Cornisa desde una perspectiva semántico-feminista, evidenciando los elementos subversivos del discurso que emplea la autora en el texto al narrar la historia de la protagonista. En las conclusiones se escribirán los hallazgos, se reflexionará sobre el campo de estudio y también se propondrán algunas recomendaciones para futuras líneas de investigación con relación al tema general.
¿Cómo era el feminismo en Latinoamérica?
A lo largo de dos siglos, el feminismo latinoamericano ha forjado una teoría política de las mujeres que, en la última década del siglo XX, ha empezado a deconstruir el racismo de sus preocupaciones centrales, el heterocentrismo de su visión de los cuerpos sexuados en la organización social, y la aceptación supina de categorías de análisis provenientes de los feminismos occidentales. El ideario que sostiene al feminismo latinoamericano es fruto, como todas las ideas políticas antihegemónicas, de un proceso de identificación de reclamos y de prácticas políticas que han variado durante su historia. La participación de comuneras, criollas e indígenas en la lucha contra el colonialismo fue amplia, pero no reconocida, y el triunfo de los liberales en la mayoría del continente no redundó en el reconocimiento de la igualdad de las mujeres.
El racismo heredado de la Colonia no permitió que las mujeres se reconocieran como tales, sino las relegó a categorías ligadas tanto a la clase de procedencia como a la pertenencia étnica: blancas, mestizas, indias y negras no compartían cosmovisiones ni espacios sociales, sólo el maltrato masculino que, en el caso de las últimas, sumaba la violencia machista y la violencia racista.
A fínales del siglo XIX, mujeres mexicanas, brasileñas, argentinas y venezolanas de los sectores acomodados urbanos se reunieron para publicar periódicos en los que explayaban sus ideas acerca de qué eran con respecto a los hombres, daban a conocer sus cuentos y poemas y compartían noticias sobre modas y modales. Contemporáneamente, grupos de maestras se organizaron alrededor de demandas cuales el derecho a la educación y a la expresión, al control de su economía y al voto. Interpretando este texto Gargallo (2007) menciona que “urge situar las aportaciones del feminismo latinoamericano, como teoría política y como filosofía práctica, al feminismo mundial, y encontrar los móviles colectivos por los que las mujeres latinoamericanas decidieron renovar su imaginario del ser mujer”.
La visión que presenta Gargallo en el texto pone de manifiesto que es crucial entender el feminismo latinoamericano no solo como una imitación del pensamiento que viene de Europa, sino como una idea original, que nace y se nutre de la historia, la sociedad, y sobre todo de las culturas que son propias del lugar al que pertenecen, como investigadores consideramos que es esencial que la autora haga hincapié en la relevancia de los motivos que mueven a la colectividad, ya que el feminismo en América ha surgido por el colonialismo y las violencias que a lo largo de la historia han marcado la sociedad en la que vivimos. En este sentido, darle un significado nuevo a la idea de lo que es ser mujer implica dejar atrás esas ideologías que nos han metido por los ojos desde una óptica occidental con la finalidad de crear formas distintas de vernos a nosotras mismas desde lo común y lo que viene de nuestros ancestros.
La escritura femenina que se viene registrando en los últimos veinte años por todos los países de América Latina, está entrando en un momento de reflexión y análisis. Hay un diálogo, entablado a nivel internacional, entre escritores y críticos, para determinar los puntos de coincidencia y los de divergencia entre la literatura femenina latinoamericana y las otras literaturas tanto del tercer como del primer mundo, incluida la teoría literaria. Tarea nada fácil, pero el esfuerzo ha comenzado. Dada la globalización que en el siglo XX han ocasionado los medios de comunicación y la facilidad de viajar, ya no es posible marginar del todo ni siquiera aquellos lugares que antes parecían tan lejanos y exóticos.
Así es como y por qué la práctica textual de las escritoras latinoamericanas ha trascendido el continente aportando lo suyo a la formación de la estética que ahora rige. Martínez (1999) afirmó lo siguiente:
La revisión del canon que efectúa la literatura femenina latinoamericana coincide con las enmiendas que hacen las literaturas femeninas de otras lenguas integrando temas antes "prohibidos," como la sexualidad de la mujer, la denuncia de la opresión patriarcal, la búsqueda de la identidad, lo que supone el proceso de escribir para una mujer en la sociedad actual. Se distingue de las otras literaturas por incorporar la problemática tercermundista del colonialismo, del silencio ocasionado por la tortura política, y de la violación ecológica.
La autora apunta que la literatura escrita por mujeres en Latinoamérica al igual que otras corrientes aborda temas antes prohibidos como la sexualidad y la exploración de la propia identidad. Las obras de las autoras latinoamericanas no solo reflejan vivencias personales sino también recuerdos que son compartidos por toda la comunidad, consideramos que esta literatura es un acto de rebeldía que desafía los sistemas de poder, asimismo aporta la creación de nuevas identidades femeninas, su importancia reside en un cambio social que transforma a la humanidad.
Dentro de las primeras obras académicas literarias feministas en el país encontramos a varias autoras quienes escribieron sus obras en situaciones adversas ya que muchas de ellas tuvieron que hacerlo bajo pseudónimos para no ser identificadas. El inicio de las publicaciones de literatura feminista en el país se dio a cabo en formas de poemas y romanticismo clásico en el cual se revelaba las exigencias de la mujer en los ámbitos más relevantes en el aspecto social. Las primeras obras literarias del país se desarrollaron conjunto a las mismas revelaciones de las mujeres en toda América Latina a inicios del siglo XX. Velasco (2016) menciona que:
La representación colectiva del feminismo en el Ecuador según la literatura académica demuestra su gran aporte al conocimiento tanto en la teoría como en la práctica. La ampliación a la recepción de escritos por mujeres autoras, dejando a un lado la redacción poética romántica, como en la época pasada, y convirtiéndose en autoras críticas de los ámbitos sociales y políticos del país. Así como también, en la práctica, las acciones a su favor como grandes líderes regionales y políticas que ahora nos representan tanto en organismos nacionales como Internacionales. (p. 28)
El feminismo en Ecuador explicado por Velasco tiene una visión importante en cuanto a cómo las escritoras han ido dejando atrás la forma de escribir más sentimental o poética para tomar rumbo y escribir ahora desde un análisis crítico abordando temas sociales y políticos del país. La voz de la mujer ha cambiado, ya no se queda solo en lo personal, sino que ahora pueden llegar a cambiar las cosas, ya que su influencia va más allá de los libros asumiendo de esta manera cargos importantes como el liderazgo, consideramos que esta combinación de teoría y práctica le da mucha validez al feminismo ecuatoriano.
¿Quién es la autora?
Solange Pamela Rodríguez Pappe nació en Guayaquil, Ecuador, en 1976 la autora realizó sus estudios superiores en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, donde obtuvo el título de licenciada en literatura y un máster en literatura hispanoamericana en la Universidad Andina Simón Bolívar.
Publicó su primer libro de relatos, Tinta sangre, en 2000 bajo la editorial Gato Tuerto. Le siguieron Dracofilia (2005) y El lugar de las apariciones (2007). Su libro Balas perdidas ganó en 2010 el Premio Joaquín Gallegos Lara al mejor libro de cuentos del año, otorgado por el municipio de Quito, y el segundo lugar en el Premio Pichincha de Cuento. En 2018 ganó una mención de honor en el Concurso Nacional de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana con su libro de cuentos La primera vez que vi un fantasma. En 2024 publicó su obra El demonio de la escritura una colección de 13 cuentos.
Del Río (s.f.) en una entrevista que mantuvo con la autora menciona lo siguiente:
La obra de Solange es breve e intensa, relatos que entremezclan la nostalgia y la desesperanza, y destilan terror al tiempo que un amor extraño, ambiguo, doloroso. El feminismo y la crítica social hacia los olvidados, es otro de los puntos clave de su obra.
Sus relatos, aunque breves, nos transmiten emociones intensas y como lectores sentimos un impacto profundo, la autora al incorporar una perspectiva feminista y una crítica social hacia los olvidados la convierte en una voz literaria comprometida con la realidad ecuatoriana y latinoamericana la cual tiene como propósito generar conciencia.
Solange Rodríguez Pappe en una entrevista que sostuvo sobre su libro El demonio de la escritura con Astudillo (2024) enfatiza lo siguiente:
Es un libro diverso que parte de un proceso de decepción y descubrimiento del mundo editorial, y es una búsqueda por recuperar mi alma como escritora, porque creo que un poco la perdí. Es un proceso de duelo frente a una primera joven escritora que imaginaba el mundo editorial diferente y que ahora, ya diabla vieja, lo entiende mejor y sabe que es un mundo no romántico, no idealizado, sino un mundo duro, rudo, difícil; si no te cuidas en el camino, puedes llegar a perder el alma. Es un libro donde estoy procurando recuperar mi alma y mi gusto por escribir historias. Yo disfruto mucho el cuento como género, me parece noble, con mucha tradición y que es muy difícil porque siempre tienes que buscar cómo contar las cosas de otra manera, la idea es no dar un final siempre predecible. Creo que sí hay una sorpresa al final.
Esta experiencia que narra la autora refleja una mirada honesta sobre tu trayectoria como escritora donde busca recuperar su alma y el verdadero placer por escribir, lo cual consideramos como investigadores que esto es algo íntimo y muy propio de la autora a través de su voz como mujer reafirma que la literatura puede ser un espacio de sanación, autenticidad, liberación y sobre todo de reencuentro personal con uno mismo.
Nosotros en este trabajo de investigación queremos proponer cómo se desarrolla la idea del feminismo en la literatura, pero queremos hacerlo analizando las obras literarias desde la lingüística, ya que el objeto de estudio va a ser analizado a través de la semántica para entender cómo el lenguaje construye ciertas palabras, metáforas o párrafos que generen sentido explícito o implícito de esta manera el análisis semántico nos indica como la autora construye o escribe el cuerpo femenino y si a esto lo asociamos también con la teoría de la escritura femenina que propone Hélène Cixous en su ensayo de la “Risa de la medusa”
La filósofa y escritora Hélène Cixous es considerada una de las intelectuales francesas más destacadas que escriben bajo el signo de la deconstrucción. Amiga cercana de Jacques Derrida, Cixous fue pionera de la escritura femenina, una forma de escritura distinta de los modelos patriarcales de comunicación basados en la exclusión y la expropiación. Para Cixous, el lenguaje es el sitio de las luchas sobre la sexualidad, la identidad y la diferencia; alterar el lenguaje es efectuar un cambio social.
Para ello Hélène Cixous afirma lo siguiente:
La escritura femenina es expresar esta libido ' cósmica ' en las mujeres a través de ' un torrente extático de palabras'. La expresión viene con un tipo de escritura que tiene significados e imágenes incomprensibles, interrupciones excéntricas con puntuaciones, espacios, silencios y juegos de palabras.
Hélène Cixous con su idea nos indica que la escritura femenina va más allá de simplemente seguir las estructuras tradicionales del lenguaje. Se transforma en una experiencia de significados que desafía las normas impuestas por la escritura patriarcal. Esto sugiere que las mujeres escriben desde su cuerpo, desde su subjetividad y emoción, dejando huella en la escritura a través de silencios, rupturas y juegos de palabras. Así, lo que parece incomprensible se convierte en un acto subversivo, es decir romper con la lógica lineal y normativa del discurso masculino para crear un espacio propio, un territorio simbólico donde la voz poética femenina se valida y se reinventa dentro de la sociedad dejando atrás los sistemas políticos que han dominado a lo largo de la historia.
Análisis crítico
La escritora ecuatoriana Solange Rodríguez Pappe se caracteriza por sus narrativas breves con un estilo innovador y por la capacidad de entrelazar lo cotidiano con lo imaginario a través de una mirada crítica feminista. Es por ello, que dentro de este contexto el cuento de la Cornisa es establecido como un dominio textual donde se exploran las manifestaciones que desafían con la concepción convencional de lo femenino demostrando así una narrativa con poder de mujer.
Este análisis crítico literario narrativo tiene como propósito identificar la voz poética feminista que atraviesa el relato a partir de la teoría de la escritura femenina de Hélène Cixous, ya que en este cuento se presentan algunas cuestiones con estructuras narrativas que dan lugar a una escritura totalmente diferente y con ideas de experiencia femenina. Como investigadores hemos identificado que esta investigación se basa en las contribuciones de la semántica que es una rama de la lingüística y en la teoría de Cixous, quien destaca la naturaleza rebelde de la voz literaria de las mujeres, en este sentido se busca demostrar como el relato de Solange Rodríguez Pappe, se convierte en una herramienta crítica y novedosa.
El trabajo escrito por Hélène Cixous “La risa de la Medusa” (1975), nos invita a reflexionar sobre la importancia de una escritura femenina que reivindique el cuerpo como un espacio válido para la expresión y la creación. Su propuesta desafía las normas del falogocentrismo, que han silenciado a las mujeres a lo largo de la historia. Cixous utiliza la figura de la Medusa no como un monstruo, sino como un símbolo de poder y belleza femenina. Esta visión es especialmente relevante al analizar "La Cornisa", el cuento de Solange Rodríguez Pappe, que representa las tensiones entre la imagen de lo femenino como una amenaza o una condena, la fuerza subversiva del deseo y la afirmación de una voz femenina que se apropia de su propia narrativa. Desde esta perspectiva, la obra no solo pone de relieve la opresión simbólica que sufren las mujeres, sino que también la desafía a través de imágenes y significados que responden al llamado de Cixous a escribir desde y para el cuerpo, desmantelando así las estructuras dominantes del lenguaje literario.
La relevancia de este estudio se justifica porque La Cornisa revela de manera profunda las tensiones entre lo femenino demonizado, el poder del deseo y la afirmación de la autoría femenina. En la narrativa, lo femenino se presenta como una fuerza que es vista con temor y condena a través de imaginarios, por otro, se establece como un espacio de autonomía y creatividad. Esta ambigüedad permite interpretar la obra como un acto de resistencia simbólica, donde la escritora no solo pone de manifiesto las huellas de la opresión, sino que también ofrece un discurso alternativo que desafía las narrativas dominantes sobre la mujer.
La metodología utilizada combina un análisis semántico y crítico, enfocado en identificar los significados tanto explícitos como implícitos que recorren el texto y en relacionarlos con la forma en que se construye la voz poética femenina. Este enfoque se fundamenta en la teoría feminista contemporánea, especialmente en las contribuciones de Hélène Cixous y su propuesta de escritura femenina, así como en perspectivas críticas que cuestionan la centralidad del falogocentrismo y reivindican el cuerpo como un espacio de escritura. Así, se busca no solo interpretar el contenido simbólico del cuento, sino también resaltar su dimensión subversiva dentro de la literatura latinoamericana actual.
Solange Rodríguez Pappe es una autora reconocida en Latinoamérica como una de las narradoras más destacadas de Ecuador en el ámbito del cuento. Su estilo único mezcla lo fantástico con lo inquietante, todo desde una perspectiva feminista que realmente invita a la reflexión. Su escritura desafía las fronteras entre lo real y lo sobrenatural, y aborda la representación de lo femenino con una mirada crítica y subversiva.
El demonio de la escritura (2024) se presenta como una de las propuestas narrativas más ambiciosas de Solange Rodríguez Pappe, donde la autora se sumerge en la relación entre lo fantástico y lo literario con una mirada crítica y profunda. El libro se organiza como un proyecto que entrelaza lo sobrenatural con reflexiones, ya que en varias de sus páginas se aborda el acto mismo de narrar, el papel del escritor y las tensiones que surgen en el proceso creativo. Así, la obra no solo ofrece relatos inquietantes llenos de demonios, presencias sobrenaturales y atmósferas sombrías, sino que también actúa como una historia narrativa que cuestiona los límites de la ficción, la fragilidad del lenguaje y el papel del autor en un contexto cultural marcado por un sistema dominante masculino.
El cuento La Cornisa, que cierra el libro, encapsula de manera significativa estas inquietudes. La historia sigue a Catalina, amante y asistente de un escritor famoso, quien se encuentra con la aparición de un demonio femenino que desafía la figura del protagonista. A través de esta narrativa, Rodríguez Pappe cuestiona el lugar de la mujer en la literatura, el deseo como una fuerza disruptiva y la irrupción de lo monstruoso como una metáfora. La historia se desarrolla en un espacio liminal una cornisa que marca el límite entre lo seguro y lo abismal simbolizando el paso hacia lo desconocido.
La riqueza de este cuento se encuentra en cómo Rodríguez Pappe entrelaza elementos fantásticos con cuestiones feministas. El demonio femenino, lejos de ser solo una amenaza, puede interpretarse como una metáfora del regreso de lo que ha sido silenciado: la voz de las mujeres, el cuerpo marginado, el deseo reprimido y la autoría desplazada. Catalina, aunque parece tener un papel secundario, representa esa mirada femenina que observa e interpreta desafiando así el monopolio masculino en la escritura. De esta manera, La Cornisa no solo cierra el libro de El demonio de la escritura, sino que también sintetiza una poética donde la literatura se convierte en un campo de batalla entre discursos hegemónicos y voces subversivas.
Analizar el cuento de La Cornisa es relevante porque este relato reúne varios de los temas centrales de la escritura femenina: el cuerpo como un espacio de inscripción, la monstruosidad como símbolo de la diferencia, el erotismo y el deseo como fuerzas subversivas, y la autoría femenina desde una posición marginal que desafía el canon. Por lo tanto, este cuento se convierte en un texto fundamental para entender cómo se configuran las tensiones entre el poder y la aparición de una voz poética feminista dentro de la literatura contemporánea.
Por otra parte, este análisis consta de tres ejes principales:
1. El demonio y el cuerpo femenino monstruoso
1.1 Análisis de la descripción del demonio como cuerpo intensamente material y femenino: cabello, piel, lengua, ojos.
Tenía el pelo movedizo, hecho volutas de humo, eran girones gruesos que le llegaban a la cintura y también se arremolinaban por su cuello y por su pecho (Rodríguez, 2024, p. 138)
Toda ella era del color de la arcilla, como si la hubieran hecho de sangre. Lo único claro eran sus dientes acerados de piraña, agudos, terminados en una punta filosa (Rodríguez, 2024, p. 139)
Su lengua de infinita como la de los camaleones salió del agujero de la boca, húmeda por los jugos del deseo. «¿Dónde?», me pareció que preguntaba «¿Dónde?» (Rodríguez, 2024, p. 140)
1.2 Relación con la tradición cultural: la mujer asociada a lo monstruoso (brujas, gárgolas, Medusa).
Una corona de piedras con estatuas monstruosas de mujeres demonio con el gollete abierto y por otro, una base con soporte de pirámide. «Es la casa de las gárgolas» (Rodríguez, 2024, p. 133)
Al principio se me pareció una cantante de rock, esto que estoy diciendo es ridículo, ya lo sé, pero me dio el aire de que tenía una cabellera que era una mezcla entre las greñas de Janis Joplin y la Medusa de Garbati (Rodríguez, 2024, p. 138)
1.3 Aplicación de Cixous: el cuerpo femenino como espacio de escritura, demonizado por el patriarcado, pero reapropiado como potencia.
Entonces reuniendo toda la entereza que podía darme mi capacidad para crear ficción, imaginé el estropicio del que debía hacerme cargo y supe que el discurso que estoy compartiendo esta mañana tenía que darse, de cuerpo presente, así no se tuviera a quien premiar. La historia debe permanecer por encima del escritor, ese es mi punto (Rodríguez, 2024, p. 140)
1.4 Contraste con Constantino, el escritor patriarcal, cuya autoridad literaria es derribada por la criatura
Constantino sí era un escritor con mayúsculas y subrayado, cumplía con todas las características (Rodríguez, 2024, p. 130)
Ella, ¿eso?, Se estiro como repta una serpiente, pasó por sobre mi tronco y con una velocidad inverosímil, se metió en la habitación donde dormía Constantino. Yo cerré los ojos como quien aprieta un puño y me hundí las orejas con las manos para aplastarme en cráneo con todas sus ideas perversas dentro. El jaleo duró unos minutos y después silencio (Rodríguez, 2024, p. 140)
1.5 Idea novedosa: la monstruosidad no solo como resistencia, sino como estética de exceso, un lenguaje corporal alternativo que subvierte la economía del logos masculino
Se había sentado justamente en la esquina donde la cornisa del edificio creaba una punta pronunciada. Allí, mordisqueaba un pájaro con el gaznate colgando y le sacaba las plumas a tirones. Después que terminaba de rumiarlo, lanzaba los huesitos por los aires y procedía con otra de las piezas del puñado de palomas que había colocado en su regazo (Rodríguez, 2024, p. 139)
Su lengua de infinita como la de los camaleones salió del agujero de la boca, húmeda por los jugos del deseo (Rodríguez, 2024, p. 140)
Relación de los párrafos del cuento con la teoría de la escritura femenina de Cixous
“Nos hemos apartado de nuestros cuerpos, que vergonzosamente nos han enseñado a ignorar, a azotarlo con el monstruo llamado pudor” (p. 56)
“Es necesario que la mujer escriba su cuerpo, que invente la lengua inexpugnable que reviente muros de separación, clases y retóricas” (p. 56)
“Para ver a la Medusa de frente basta con mirarla: y no es mortal. Es hermosa y ríe” (p. 19)
“La mujer tiene miedo y asco de la mujer” (p. 19)
Han cometido el peor crimen contra las mujeres: las han arrastrado… a odiar a las mujeres” (p. 19)
“Secuestradora secuestrada a sí misma” (p. 19)
“El pensamiento siempre ha funcionado por oposición” (p. 13)
“Superior/Inferior… se jerarquiza” (p. 13)
“En la filosofía, la mujer está siempre del lado de la pasividad”
“Lo filosófico se construye a partir del sometimiento de la mujer” (p. 15)
“El cuerpo femenino ha sido arrancado a la mujer, convertido en lo otro, en lo impensable” (p. 18)
“La mujer, sin embargo, es portadora de una fuerza subterránea, desconocida, que se manifiesta en su cuerpo” (p. 19)
“El ‘continente negro’ no es un enigma, es el cuerpo prohibido de la mujer” (p. 18)
“El cuerpo que el hombre llamó monstruoso es, en verdad, el lugar de la abundancia” (p. 19)
“El monstruo que el patriarcado teme es la escritura misma del cuerpo femenino” (p. 20)
En La Cornisa, ese relato de Solange Rodríguez Pappe, se aprecia cómo se va armando un personaje femenino que da miedo y que, más allá de ser solo algo que asusta, junta toda esa fuerza que se le ha negado al cuerpo femenino. Al describir a esta figura, con su pelo que parece humo moviéndose, sus dientes afilados como los de una piraña y esas extremidades puntiagudas, la pone en un lugar donde no se puede controlar ni encasillar. La protagonista está ahí, justo en el borde de lo que consideramos humano es demonio, animal, mujer y piedra a la vez. Con esta forma de contar la historia, la autora nos muestra cómo toma esa idea de lo monstruoso en la mujer y le da una vuelta crítica, algo parecido a lo que Hélène Cixous dice en La risa de la Medusa, donde el cuerpo de la mujer, que siempre se ha visto como algo peligroso o monstruoso, se defiende como una fuente de poder, riqueza y de creatividad.
Rodríguez menciona que a la mujer que describe parece hecha de barro, sangre o piedra; es algo que vive y no vive al mismo tiempo. De alguna manera, representa eso que Cixous llama “continente negro”, ese lugar prohibido y desconocido que no es un misterio, sino el propio cuerpo de la mujer, sacado de contexto y silenciado por la tradición de los hombres. Cixous menciona a la mujer se le ha enseñado a odiar y rechazar su propio cuerpo, pero, al acercarse a ella, la narradora empieza a superar ese miedo inicial, como si siguiera el consejo de Cixous de mirar a Medusa a la cara y darse cuenta de que no mata, sino que es linda y puede reírse. La brutalidad con la que se detallan los atributos físicos de la criatura “sus dientes agudos, su cabellera rebelde, sus manos prensiles” se relaciona con la noción de que el cuerpo femenino fue considerado históricamente como monstruoso. Aquí se cumple el postulado de Cixous: "es preciso que la mujer escriba su cuerpo", que recupere lo que le fue arrebatado y lo convierta en un lenguaje de liberación.
Los investigadores del presente estudio consideran que La Cornisa y La risa de la Medusa se complementan al proponer una nueva interpretación del monstruo femenino como un espacio de liberación. Mientras que Rodríguez lo plasma en una criatura híbrida, grotesca y atrayente, Cixous teoriza sobre la urgencia de rescatar ese cuerpo para que la mujer deje de ser "lo otro" y se convierta en un sujeto creador. Ambas obras coinciden en que el monstruo al que se teme no es la mujer en sí, sino su habilidad para reír, escribir y vivir plenamente su propio cuerpo y sin reglas.
2. Catalina como voz que escribe desde la carne
2.1 Catalina como asistente y amante en una posición marginal
Disculpen mis nervios. Estoy apropiándome en este discurso de agradecimiento de los apuntes del escritor Carlos Constantino, quien fue considerado por ustedes como personaje distinguido para recibir el premio literario de este año, por encima de un nutrido grupo de talentosos adversarios del nobilísimo arte de las letras (Rodríguez, 2024, p. 130)
El ganador me llamó desde baño de su casa y me dijo eufórico, —pero bajito, para que no escuchara la mujer que estaba en el dormitorio —: «¡Cuti, gané, no sé cómo te llevo, pero nos vamos para Chile a recoger el premio!» (Rodríguez, 2024, p. 131)
Yo siempre le he insistido a Constantino en el hecho de que todo es absolutamente posible; no solo lo probable, si no también lo extraordinario, pero esas premisas no tienen popularidad en la escritura.
2.2 Su narración está atravesada por el cuerpo: frío, deseo, miedo, celos: incribir la carne en el relato
Apagó la luz y fornicamos parados, como a él le gustaba. sin desnudarnos, solamente apartando la ropa y obligándome a inclinar hacia adelante y a poner las manos contra el vidrio para contener sus embestidas (Rodríguez, 2024, p. 134)
Dormí incómoda sobre el costado derecho sin acostumbrarme al relleno flojo de la almohada Constantino, en cambio, se volvió un trozo de madera que se dejaba ir río abajo en la cama, bogando, entre burbujas de aire. Las pocas veces que amanecimos juntos, luego de la agitación venérea apenas si toleraba mi roce cariñoso. Casi siempre me preguntaba con insistencia si había estado rico, si había gozado y yo, claro, tenía que decir el guion que se les dicen los amantes. «Sí, mi cielo» y añadí para sonar agradecida «Qué bueno que me pusiste en tu equipaje» (Rodríguez, 2024, p. 137)
Desperté cerca de las cuatro de la mañana estremecida y con los pies helados. (Rodríguez, 2024, p. 137)
2.3 Contraste con el logos masculino Constatino, que encarna el canon literario
Constantino sí era un escritor con mayúsculas y subrayado, cumplía con todas las características. Leía mucho, corregía mucho, bebía mucho socialmente, calculaba tendencias que lee podían dar reconocimiento, estudiaba los libros que tenían éxito de sus rivales, padecía, se amargaba, sembraba difamaciones para ver a sus adversarios caer (Rodríguez, 2024, p. 130)
«¿Se notará que soy inteligente?» Me decía, susurrando en las llamadas que me hacía en la madrugada porque su mujer tenía el sueño ligero, «si lo entiendes tú, Cuti, lo puede entender cualquiera». Tanto esfuerzo para luego yo terminar contándoles esto. Insisto… lo impredecible persigue a la vida con pasos cortos (Rodríguez, 2024, p. 134)
2.4 Aplicación de Cixous: “La mujer debe escribirse”. Catalina se convierte en narradora que desplaza al escritor célebre.
La historia debe permanecer por encima del escritor, ese es mi punto (Rodríguez, 2024, p. 140)
2.5 Ambigüedad narrativa: ¿es real el demonio o invención? → escritura femenina como apertura a múltiples sentidos.
Lo que quiero decir es que tenía el pelo movedizo, hecho volutas de humo, eran girones gruesos que le llegaban a la cintura y también se arremolinaban por su cuello y por su pecho. Una maraña que apenas me dejaba verle el rostro que tenía hundido en la carne de su presa (Rodríguez, 2024, p. 138)
Explicaciones lógicas siempre habrán: aves de rapiña pululando en la noche de Santiago o envidiosos colegas de oficio que no toleraban un desplante más (Rodríguez, 2024, p. 141)
2.6 Catalina como autora espectral: su escritura se impone desde los márgenes, en un “espacio liminal” (la cornisa).
Me quedé encaramada como un gato, no sé cuánto, bajo la Luna gorda que se comía entero el cielo sin estrellas. Luego, me deslicé hacia afuera y pisé la cornisa que estaba húmeda, había parado de llover (Rodríguez, 2024, p. 138)
Esperé un poco más antes de ir caminando hacia el balcón bordeando la cornisa, deslizando mis dedos sobre el cemento, sabiendo que si había llegado hasta ese momento de la anécdota, no caería (Rodríguez, 2024, p. 140)
Relación de los párrafos del cuento con la teoría de la escritura femenina de Cixous
1. “Toda ella se convierte en su voz, sostiene vitalmente la lógica de su discurso con su propio cuerpo; su carne dice la verdad” (p. 15)
2. “En cierto modo inscribe lo que dice, porque no niega a la pulsión su parte indisciplinable, ni a la palabra su parte apasionada” (p. 15)
3. “La mujer debe escribirse: debe escribir sobre sí misma, escribir sobre la mujer y traer a las mujeres a la escritura” (p. 19).
4. “La llegada de una mujer a la escritura” (p. 20)
5. “Invisible, extraña, secreta, impenetrable, misteriosa, negra, prohibida — Soy yo” (p. 21)
6. “Toda mujer ha conocido el tormento de la llegada a la palabra oral” (p. 15)
7. “Hablar en público… es una temeridad, una transgresión” (p. 15)
8. “Su discurso, incluso teórico o político, nunca es sencillo ni lineal” (p. 15)
9. “La mujer arrastra su historia en la historia” (p. 15)
10. “Escribir desde la carne: ese es el inicio de la subversión” (p. 22).
11. “La voz femenina es cuerpo, y por eso incomoda al logos” (p. 23).
12. “Escribir no como espejo, sino como explosión” (p. 24).
13. “El yo femenino no se recompone en unidad, se dispersa” (p. 16).
14. “Escribir es, para la mujer, salir de la clausura” (p. 25).
15. “No hay escritura femenina sin cuerpo, sin carne que hable” (p. 22).
En el cuento de Solange Rodríguez, Catalina emerge como una narradora cuya escritura brota desde lo más profundo de su ser, adueñándose de la historia y relegando a un segundo plano al autor reconocido. Su rol como asistente y amante la sitúa en una posición secundaria donde se construye un relato vigoroso que desafía el pensamiento tradicional masculino. Catalina no narra desde la pura lógica sino desde la vivencia física: el frío, el anhelo, el temor, los celos y la falta de sueño permean su narración, evidenciando que la experiencia del cuerpo puede ser la base de la escritura. Esa posición al margen se convierte así en un terreno fértil donde la palabra cobra una intensidad vital.
Por otro lado, Constantino se nos presenta como la personificación del canon literario, centrado en el renombre, la estrategia y la rivalidad. Su discurso estructurado y varonil contrasta con la voz de Catalina entre lo personal, la fantasía y la captación de lo insólito. Mientras él pretende dominar la narración a través de normas y fama, Catalina despliega un lenguaje íntimo y desestructurado que sugiere diversas interpretaciones.
La presencia del demonio femenino que Catalina describe personifica algo más que ser una imagen espantosa, se transforma en un reflejo de lo femenino vinculado al desenfreno, a lo indomable y a lo que causa pavor ahí consolida su opinión y consigue suplantar al autor tradicional, evidenciando que la auténtica narración emerge desde la reputación de lo preestablecido como se lo demuestra en el cuento, ya que la ideas que se presenta es clara. La protagonista Catalina plasma sus letras desde una linde entre la existencia y el deceso, entre lo tangible y lo de fantasía.
3. Erotismo y deseo como significantes disruptivos
3.1 El demonio descrito con rasgos eróticos: sensualidad monstruosa.
Su lengua de infinita como la de los camaleones salió del agujero de la boca, húmeda por los jugos del deseo. «¿Dónde?», me pareció que preguntaba «¿Dónde?» (Rodríguez, 2024, p. 140)
3.2 Catalina como narradora deseante: su escritura surge de pasiones y tensiones.
Volví a pensar en lo improbable, en cómo concretar algo sencillo donde la prioridad fuera mi deseo (Rodríguez, 2024, p. 136)
Me quedé encaramada como un gato, no sé cuánto, bajo la Luna gorda que se comía entero el cielo sin estrellas. Luego, me deslicé hacia afuera y pisé la cornisa que estaba húmeda, había parado de llover. La frescura de la planta, se extendió a todo el cuerpo, despabilándome, dándome confianza (Rodríguez, 2024, p. 138)
3.3 El deseo se convierte en motor narrativo, no en algo reprimido.
De haber podido, yo hubiera ido hasta ese hombre flotando en el aire, solo por el placer que me insinuaba (Rodríguez, 2024, p. 136)
3.4 Cixous y el jouissance: escritura femenina como goce, exceso, ruptura con la linealidad del discurso masculino.
Apagó la luz y fornicamos parados, como a él le gustaba. sin desnudarnos, solamente apartando la ropa y obligándome a inclinar hacia adelante y a poner las manos contra el vidrio para contener sus embestidas. Ya sabía que palabras usaba y en qué orden: «dame, toma, coge, vente» (Rodríguez, 2024, p. 134)
Reuniendo toda la entereza que podía darme mi capacidad para crear ficción, imaginé el estropicio del que debía hacerme cargo y supe que el discurso que estoy compartiendo esta mañana tenía que darse, de cuerpo presente, así no se tuviera a quien premiar (Rodríguez, 2024, p. 140)
3.5 Interpretación: el deseo en La cornisa no cierra significados, sino que abre múltiples sentidos.
Lo que quiero decir es que tenía el pelo movedizo, hecho volutas de humo (Rodríguez, 2024, p. 138)
Explicaciones lógicas siempre habrá: aves de rapiña pululando en la noche de Santiago o envidiosos colegas de oficio que no toleraban un desplante más (Rodríguez, 2024, p. 141)
3.6 El deseo como lenguaje paralelo, un código que solo se entiende desde lo corporal y lo femenino, no desde la racionalidad patriarcal.
Después, Constantino hizo lo que pudo para cumplir con sus promesas amatorias, apagó la luz y fornicamos parados, como a él le gustaba. sin desnudarnos, solamente apartando la ropa y obligándome a inclinar hacia adelante y a poner las manos contra el vidrio para contener sus embestidas (Rodríguez, 2024, p. 134)
Dormí incómoda sobre el costado derecho sin acostumbrarme al relleno flojo de la almohada Constantino, en cambio, se volvió un trozo de madera que se dejaba ir río abajo en la cama, bogando, entre burbujas de aire. Las pocas veces que amanecimos juntos, luego de la agitación venérea apenas si toleraba mi roce cariñoso (Rodríguez, 2024, p. 137)
Desperté cerca de las cuatro de la mañana estremecida y con los pies helados. Del otro lado del ventanal llovía una garúa serena que salpicaba los vidrios a chisporroteos, recordé la urgencia del saco que se estaba empapando afuera (Rodríguez, 2024, p. 137)
Entonces reuniendo toda la entereza que podía darme mi capacidad para crear ficción, imaginé el estropicio del que debía hacerme cargo y supe que el discurso que estoy compartiendo esta mañana tenía que darse, de cuerpo presente, así no se tuviera a quien premiar. La historia debe permanecer por encima del escritor, ese es mi punto (Rodríguez, 2024, p. 140)
Relación de los párrafos del cuento con la teoría de la escritura femenina de Cixous
1. “Las mujeres tienen casi todo por escribir acerca de la feminidad: de su sexualidad” (p. 56)
2. “La infinita y móvil complejidad de su erotización” (p. 56)
3. “Las igniciones fulgurantes de esa ínfima-inmensa región de sus cuerpos” (p. 56)
4. “Viajes, travesías, recorridos, bruscos y lentos despertares” (p. 56)
5. “Cuando la mujer deje que su cuerpo articule la abundancia de significados que lo recorren” (p. 56)
6. “Se le ha prohibido gozar” (p. 56)
7. “El goce femenino es múltiple, sin límites” (p. 57).
8. “Nunca se ha mantenido en su sitio; explosión, difusión, efervescencia, abundancia” (p. 57)
9. “Goza ilimitándose, fuera de sí, fuera de lo mismo, lejos de un centro” (p. 57)
10. “Ella también puede ser su tempestad” (p. 57)
11. “El deseo femenino no busca apropiación, sino apertura” (p. 58).
12. “El erotismo de la mujer es escritura de exceso” (p. 59).
13. “En la mujer, el deseo no se somete a la economía del logos” (p. 60).
14. “El goce abre un lenguaje que escapa a la lógica binaria” (p. 61).
15. “Escribir con el cuerpo es escribir con el deseo” (p. 62).
En La cornisa de Solange Rodríguez, el atractivo carnal y las ansias pasionales se alzan como motores de la historia, Catalina no plasma sus ideas basándose en la lógica ni en las normas establecidas, sino desde su propia esencia, donde la pasión se transforma en una vía para comprender. Su perspectiva, sus sentimientos y su encuentro con lo demoníaco son reflejo de una narrativa que brota del disfrute, de la abundancia y de la sensualidad propia de la mujer.
Catalina toma las riendas como narradora, capaz de identificar sus anhelos y convertirlos en algo narrativo. En su ser, el deseo no se sofoca ni se penaliza, sino que incita al movimiento, a la imaginación y al despliegue de la voz propia. A diferencia del razonamiento masculino de Constantino, regido y predecible, Catalina vive el deseo como una odisea interna que la despierta y la conduce a la cornisa, un punto fronterizo entre el riesgo y la autonomía. Este periplo físico y simbólico es una adaptación de la idea de Cixous sobre el jouissance, donde el cuerpo femenino se abre a un abanico de significados y quiebra con la linealidad del discurso que impone el patriarcado.
La vivencia erótica no pone fin al significado, sino que lo expande. El encuentro con el demonio, ambiguo y cargado de sensaciones, deja margen para la interpretación: puede ser genuino, producto de la mente. Esto reside en que el deseo se transforma en un idioma alternativo, que se manifiesta a través de temperaturas, sonidos y texturas. Este lenguaje, incomprensible para la razón de Constantino, constituye una forma de escritura femenina donde la piel comunica y el deleite se convierte en palabra. De este modo, el relato de Catalina plasma lo que Cixous propone plasmar las ideas con el cuerpo, gozar sin restricciones, desmantelar el eje del logos y transformar el erotismo en una herramienta de expresión y de libertad creativa.
Conclusiones
En La cornisa de Solange Rodríguez, la imagen del demonio femenino actúa como metáfora del cuerpo de la mujer, tradicionalmente visto con malos ojos, pero que aquí resurge como una fuente inagotable de creatividad. Su melena indomable, lengua jugosa, piel de barro plasma la esencia física y el anhelo contenido por las normas de un sistema dominante lo que asusta deja de ser una señal de peligro para mutar en una energía vital y un símbolo de poderío. Esta figura, que a la vez atrae y espanta, personifica la defensa del cuerpo femenino como un espacio de expresión, donde el miedo y la pasión carnal se entrelazan en una nueva clase de dominio. El demonio no es destructivo, sino inspirador, perturba la lógica masculina y le da alas a Catalina para reinventarse como narradora y dueña de su propio cuento.
Catalina, relegada al papel secundario de amante y ayudante, se adueña del lenguaje literario para hacer a un lado la voz del escritor masculino. Su relato relata las experiencias físicas: el frío, la pasión, las noches en vela y el placer se traducen en palabras. Al escribir desde la vivencia del cuerpo, Catalina dinamita la racionalidad de Constantino y la estructura jerárquica del canon literario. Su narración es discontinua, emotiva, y no busca llegar a conclusiones definitivas, sino transmitir sensaciones. De esta manera, la narradora plasma su cuerpo en el lenguaje, ejerciendo la libertad que Hélène Cixous promueve al afirmar que la mujer debe escribir sobre sí misma y dar rienda suelta a su deseo.
El erotismo y el deseo se revelan como los pilares semánticos del texto. En lugar de ser fuerzas oprimidas, catalizan la acción narrativa y dan paso a un discurso diferente que exalta la emoción, el disfrute y la ambigüedad. El encuentro con el demonio es también un encuentro con el deseo propio, un lenguaje que no se rinde ante lo impuesto por el logos masculino.
El hallazgo que como investigadores encontramos en el cuento de La cornisa no se limita a representar la escritura femenina que Cixous teoriza, sino que la hace tangible dentro de la ficción como un ejemplo de cómo la narrativa puede ser a la vez un acto teórico y una subversión estética. Finalmente, pero no menos importante la novedad de la obra se presta a ser interpretada como un ejercicio de "autoteoría narrativa" la autora no solo cuenta el despertar de una voz femenina, sino que la escenifica, convirtiendo el texto en una demostración palpable de cómo la escritura del cuerpo y del deseo pueden servir como herramientas para alcanzar la emancipación simbólica.
Referencias
Ampuero, M. F. (2021). Sacrificios humanos. Páginas de Espuma.
Astudillo, D. (2024). Entrevista a Solange Rodríguez Pappe sobre El demonio de la escritura. (Entrevista periodística citada en el artículo).
Cixous, H. (1995). La risa de la Medusa (A. Bernal, Trad.). Anthropos. (Trabajo original publicado en 1975).
Del Río, R. (s. f.). Entrevista a Solange Rodríguez Pappe. (Fuente hemerográfica citada en el artículo).
Gargallo, F. (2007). Ideas feministas latinoamericanas. Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
Martínez, M. (1999). Escritura femenina y revisión del canon en América Latina. Revista Iberoamericana, 65(188), 521–534. https://doi.org/10.5195/reviberoamer.1999.5801
Rodríguez Pappe, S. (2024). El demonio de la escritura. Editorial El Fakir.
Velasco, C. (2016). Feminismo y literatura en el Ecuador contemporáneo. Universidad Andina Simón Bolívar.