Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción  
institucional de tecnologías emergentes y su relación con la calidad  
formativa universitaria  
Educational innovation ecosystems: analysis of the institutional adoption  
of emerging technologies and their relationship with the quality of  
university education  
Flores-Romero Karina Yamileth  
Espinoza-Moran Mary Elena  
Unidad Educativa Fiscomisional de las Fuerzas Armadas Colegio Militar Nro 6. Ecuador.  
Mero-Santana Blanca Rosa  
Universidad Técnica de Manabí. Portoviejo, Ecuador.  
Mero-Delgado Laura Jessenia  
RESUMEN  
Esta investigación tiene como objetivo analizar cómo las instituciones de educación  
superior incorporan tecnologías emergentes y de qué manera esta adopción influye en  
la calidad formativa. Se desarrolla bajo un enfoque cuantitativo, de tipo  
descriptivocorrelacional, aplicado a una población de 65 docentes universitarios y 24  
gerentes académicos. Para la recolección de datos se emplearon dos cuestionarios tipo  
Likert, validados por juicio de expertos y con adecuados índices de confiabilidad. Los  
resultados muestran que la mayoría de los participantes percibe que la integración de  
tecnologías emergentes mejora sus prácticas docentes, que la innovación metodológica  
derivada de su uso contribuye a mejores resultados de aprendizaje, y que la calidad del  
aprendizaje se ve fortalecida cuando estas tecnologías se articulan con estrategias  
pedagógicas pertinentes. Asimismo, se identifican brechas vinculadas a la claridad de  
las políticas institucionales, la capacitación docente y la disponibilidad de recursos. Se  
concluye que la adopción tecnológica institucional constituye un componente clave de  
los ecosistemas de innovación educativa y que su impacto en la calidad formativa  
depende de la coherencia entre infraestructura, políticas, cultura organizacional y  
desarrollo profesional docente.  
Palabras claves: Ecosistema, Innovación educativa, Tecnologías emergentes, Calidad  
formativa universitaria.  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 16 de marzo de 2026.  
Fecha de aceptación: 11 de mayo de 2026.  
Fecha de publicación: 11 de junio de 2026.  
744  
Flores-Romero et al. (2026)  
ABSTRACT  
This research aims to analyze how higher education institutions incorporate emerging  
technologies and how this adoption influences the quality of education. It employs a  
quantitative, descriptive-correlational approach, applied to a population of 65 university  
professors and 24 academic managers. Two Likert-type questionnaires, validated by  
expert judgment and with adequate reliability indices, were used for data collection. The  
results show that most participants perceive that the integration of emerging technologies  
improves their teaching practices, that the methodological innovation derived from their  
use contributes to better learning outcomes, and that the quality of learning is  
strengthened when these technologies are integrated with relevant pedagogical  
strategies. Furthermore, gaps are identified related to the clarity of institutional policies,  
faculty training, and the availability of resources. The study concludes that institutional  
technological adoption is a key component of educational innovation ecosystems and  
that its impact on the quality of education depends on the coherence between  
infrastructure, policies, organizational culture, and faculty professional development.  
Keywords: Ecosystem, Educational innovation, Emerging technologies, Quality of  
university training.  
1. INTRODUCCIÓN  
La acelerada irrupción de tecnologías emergentes, como analítica de  
aprendizaje, inteligencia artificial educativa, realidad extendida y sistemas  
adaptativos, ha transformado los modelos de gestión y los entornos formativos  
en la educación superior. Diversos estudios señalan que la integración  
institucional de estas tecnologías no depende únicamente de su disponibilidad  
técnica, sino de la existencia de ecosistemas de innovación educativa capaces  
de articular actores, procesos y políticas para su adopción sostenible (Torres,  
2023; Acevedo et al., 2026); de aquí que las universidades públicas enfrentan el  
desafío de reorganizar sus estructuras académicas y administrativas para  
responder a nuevas demandas de calidad formativa y pertinencia social.  
En las universidades públicas de Quito persisten brechas entre el potencial  
pedagógico de las tecnologías emergentes y su incorporación efectiva en los  
procesos de enseñanza-aprendizaje, a propósito de ello, las investigaciones  
regionales realizadas evidencian, que aunque existe un creciente interés  
institucional por la innovación educativa, la adopción tecnológica suele  
fragmentarse por limitaciones en gobernanza digital, insuficiente capacitación  
docente y ausencia de modelos integrales de evaluación del impacto formativo,  
lo cual genera un problema central: la falta de articulación entre la innovación  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
tecnológica y la mejora real de la calidad educativa universitaria (Chafloque et  
al., 2026; Aguilar et al., 2025). Esta desconexión sugiere que la incorporación de  
herramientas digitales, sin una visión sistémica, corre el riesgo de convertirse en  
un gasto administrativo en lugar de una inversión pedagógica que transforme la  
experiencia del estudiante.  
En esta perspectiva, se identifica la necesidad de analizar cómo los ecosistemas  
de innovación educativa se configuran dentro de las universidades públicas de  
Quito y de qué manera influyen en la adopción institucional de tecnologías  
emergentes. La literatura reciente subraya que los ecosistemas universitarios  
requieren estructuras colaborativas, liderazgo académico, políticas de  
innovación y mecanismos de retroalimentación basados en evidencia para  
garantizar transformaciones sostenibles, porque sin estos elementos, la  
incorporación tecnológica corre el riesgo de limitarse a iniciativas aisladas sin  
impacto sistémico (López, 2021; Redecker, 2020).  
Ahora bien, la justificación de este estudio radica en que comprender la dinámica  
de estos ecosistemas permitirá identificar factores críticos que condicionan la  
calidad formativa, tales como la coherencia curricular, la innovación pedagógica,  
la accesibilidad tecnológica y la evaluación de aprendizajes mediada por datos.  
En América Latina, diversos autores han señalado que la calidad universitaria se  
fortalece cuando la innovación tecnológica se integra en marcos institucionales  
robustos y orientados a la mejora continua, siendo este estudio un análisis del  
caso de Quito, que busca aportar evidencia relevante para el diseño de políticas  
públicas y estrategias institucionales (Condeso et al., 2025; UNESCO, 2024).  
Expuestas las consideraciones anteriores, el objetivo general de la investigación  
es analizar la adopción institucional de tecnologías emergentes en las  
universidades públicas de Quito desde la perspectiva de los ecosistemas de  
innovación educativa y su relación con la calidad formativa universitaria, siendo  
este enfoque una articulación de las dimensiones tecnológicas, pedagógicas,  
organizacionales y de gobernanza, alineándose con marcos internacionales de  
transformación digital en educación superior (European Commission, 2020;  
OECD, 2021).  
746  
Flores-Romero et al. (2026)  
En definitiva, este estudio se inscribe en un escenario donde las universidades  
públicas ecuatorianas buscan fortalecer su competitividad académica y su  
capacidad de respuesta ante los cambios sociotecnológicos contemporáneos.  
Comprender cómo se configuran y operan sus ecosistemas de innovación  
educativa permitirá no solo diagnosticar el estado actual de la adopción  
tecnológica, sino también proponer lineamientos estratégicos para mejorar la  
calidad formativa y promover una cultura institucional orientada a la innovación  
sostenible.  
2. MARCO TEÓRICO  
El Ecosistema de Innovación Educativa (EIE)  
La universidad contemporánea experimenta una metamorfosis en su ontología  
funcional, transitando hacia el concepto de ecosistema para describir entornos  
dinámicos donde la innovación surge de la interacción armónica entre sujetos,  
herramientas y visiones pedagógicas. Según Mora y Chacón (2019), a través del  
ECOLAB, el Ecosistema de Innovación Educativa (EIE) constituye un laboratorio  
de formación diferencial que integra a docentes, estudiantes y gestores en una  
dinámica de co-creación, donde la tecnología actúa como catalizador de  
experiencias experimentales.  
Esta visión multidimensional es complementada por Palacios et al. (2025),  
quienes introducen la evaluación adaptativa para asegurar que la innovación  
impacte genuinamente en la calidad formativa y no sea una moda efímera. Así,  
la infraestructura y la cultura organizacional operan como dos caras de una  
misma moneda, permitiendo que el EIE se consolide como una configuración  
sistémica capaz de preparar al alumno para las demandas de la sociedad del  
conocimiento.  
Para comprender esta dinámica, es vital recurrir a la Teoría de Sistemas, donde  
Khuzwayo (2020) conceptualiza la educación como un sistema abierto en  
constante comunicación con el entorno; bajo esta premisa, la innovación es una  
propiedad emergente de la interdependencia, evitando la entropía mediante la  
integración coordinada de sus partes. En el ámbito regional, Ríos y Ruiz (2020)  
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Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
sostienen que las políticas públicas en América Latina deben adoptar este  
abordaje holístico para que la innovación pase de experimentos aislados a  
prácticas institucionalizadas y cíclicas. En consecuencia, la universidad debe  
funcionar como un organismo capaz de procesar la incertidumbre tecnológica,  
garantizando la resiliencia institucional ante los cambios globales mediante una  
meta de innovación compartida.  
Históricamente, la formación ha evolucionado hacia lo que Gros (2018) define  
como redes de aprendizaje líquidas y distribuidas, donde el campus trasciende  
sus límites físicos para convertirse en un nodo global o Smart Campus. En el  
contexto latinoamericano, Camacho et al. (2020), analizan cómo esta evolución  
ha forzado a las universidades a repensar sus modelos tecnológicos como  
elementos de supervivencia pedagógica para acortar brechas de calidad.  
Finalmente, el trabajo de Mero (2022) resalta que la innovación es  
transformadora solo cuando modifica la práctica diaria, liberando al docente de  
tareas mecánicas. Por consiguiente, el campus inteligente representa la  
maduración proactiva de la universidad, utilizando la tecnología para anticiparse  
a las necesidades del estudiante y fortalecer su compromiso ético.  
Adopción Institucional de Tecnologías Emergentes  
La incorporación de herramientas disruptivas en la educación superior trasciende  
lo técnico para consolidarse como un proceso de gestión estratégica que  
atraviesa todas las capas de la estructura universitaria, puesto que la adopción  
implica una transición desde la experimentación aislada hacia una integración  
sistémica que optimice la efectividad del aprendizaje y la eficiencia operativa. En  
este contexto, Añapa (2025) sostiene que tecnologías como la Inteligencia  
Artificial (IA) generativa y la automatización permiten configurar un aprendizaje  
personalizado que transforma al docente de un transmisor de datos en un  
diseñador de experiencias, sugiriendo que el “aprendizaje inteligente” emerge de  
la convergencia entre la Analítica de Datos y la Realidad Extendida para facilitar  
una toma de decisiones informada en tiempo real.  
Desde la óptica de la economía colaborativa, Hossain (2025) destaca que estas  
tecnologías priorizan la conectividad y el intercambio de recursos mediante  
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Flores-Romero et al. (2026)  
infraestructuras de nube, lo que reconfigura las dinámicas de poder y permite  
que la universidad se convierta en un nodo de conocimiento distribuido. No  
obstante, la mera disponibilidad tecnológica no garantiza el éxito, pues según el  
Modelo de Aceptación Tecnológica (TAM) analizado por Palos (2019), la  
intención de uso está sujeta a la utilidad percibida y la facilidad de manejo, lo que  
implica que el éxito gerencial reside en demostrar el valor agregado de la  
innovación para reducir la fricción inicial.  
Complementariamente, Montalván (2024) recurre a la Teoría de Difusión de  
Innovaciones para señalar que la adopción es un proceso social diferenciado  
donde la comunicación estratégica a través de líderes de innovación reduce la  
incertidumbre y garantiza una transición orgánica hacia la digitalización.  
A pesar de estos beneficios, existen barreras críticas como la resistencia al  
cambio, la cual Triana (2025) vincula a factores emocionales y al temor docente  
de perder autoridad frente a los nativos digitales, requiriendo políticas de  
incentivos que reconozcan el esfuerzo de actualización pedagógica. En sintonía,  
González (2025) identifica la brecha de competencias entre actores como un reto  
persistente que debe abordarse mediante mentorías colaborativas que  
conviertan dicha distancia en un espacio de formación mutua. Finalmente, Seis  
(2025) propone que la propia IA puede actuar como un puente para reducir esta  
brecha al automatizar tareas mecánicas y permitir un enfoque en el pensamiento  
de orden superior, concluyendo que el ecosistema universitario alcanza su  
calidad cuando la gerencia transforma la resistencia en curiosidad guiada bajo  
una infraestructura educativa inclusiva y contemporánea.  
Calidad Formativa en la Educación Superior  
La calidad en el ámbito universitario ha trascendido la gestión administrativa para  
consolidarse como el eje ético y pedagógico que justifica la existencia  
institucional, midiéndose actualmente por la capacidad del sistema para generar  
competencias que permitan al egresado navegar en entornos de alta  
incertidumbre. Según Díaz (2025), este constructo debe entenderse desde una  
multidimensionalidad donde la eficacia y la relevancia son protagónicas; es decir,  
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Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
no basta con el éxito académico (eficacia), sino que el conocimiento debe ser útil  
para las demandas sociales y profesionales (relevancia).  
Bajo esta premisa, la visión de la UNESCO (2006), bajo la autoría de  
Morduchowicz (2006), añade los pilares de equidad y eficiencia, garantizando  
que la calidad sea un derecho materializado en la distribución justa de recursos  
y en la optimización del potencial humano para generar un impacto social  
transformador.  
La adopción de tecnologías emergentes facilita esta calidad al romper la  
hegemonía de la clase magistral, destacando modelos como el Flipped  
Classroom que, según Campos (2023), actúa como un facilitador crítico para el  
aprendizaje autorregulado al convertir al docente en un arquitecto de  
experiencias críticas. Asimismo, Condor (2025) reseña que el aprendizaje  
adaptativo y la personalización representan las nuevas fronteras de la excelencia  
universitaria, permitiendo que la tecnología funcione como un sistema inteligente  
que democratiza el talento al ajustarse a los ritmos individuales. Estos  
paradigmas aseguran que la universidad no solo mejore sus indicadores de  
retención, sino que ofrezca una formación flexible y humana frente a las  
realidades del siglo XXI.  
Finalmente, la validación de este valor agregado requiere indicadores que midan  
la verdadera apropiación tecnológica. Roque (2023) propone que la calidad no  
reside en la cantidad de software, sino en la capacidad del docente para transferir  
competencias digitales que aseguren un perfil competitivo y resiliente en el  
alumno. En concordancia, el estudio de Maza (2025) demuestra que el impacto  
digital se refleja directamente en el rendimiento académico y la resolución de  
problemas complejos, concluyendo que la tecnología es efectiva solo cuando el  
egresado se convierte en el indicador vivo de la excelencia institucional al poseer  
la maestría digital necesaria para liderar el cambio en la sociedad global.  
Relación entre Innovación y Calidad  
La calidad en el ámbito universitario ha trascendido la gestión administrativa para  
consolidarse como el eje ético y pedagógico que justifica la existencia  
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Flores-Romero et al. (2026)  
institucional, midiéndose actualmente por la capacidad del sistema para generar  
competencias que permitan al egresado navegar en entornos de alta  
incertidumbre. Según Díaz (2025), este constructo debe entenderse desde una  
multidimensionalidad donde la eficacia y la relevancia son protagónicas; es decir,  
no basta con el éxito académico (eficacia), sino que el conocimiento debe ser útil  
para las demandas sociales y profesionales (relevancia).  
En este sentido, la visión de la UNESCO (2006), bajo la autoría de  
Morduchowicz (2006), añade los pilares de equidad y eficiencia, garantizando  
que la calidad sea un derecho materializado en la distribución justa de recursos  
y en la optimización del potencial humano para generar un impacto social  
transformador.  
La adopción de tecnologías emergentes facilita esta calidad al romper la  
hegemonía de la clase magistral, destacando modelos como el Flipped  
Classroom que, según Campos (2023), actúa como un facilitador crítico para el  
aprendizaje autorregulado al convertir al docente en un arquitecto de  
experiencias críticas. Asimismo, Condor (2025) reseña que el aprendizaje  
adaptativo y la personalización representan las nuevas fronteras de la excelencia  
universitaria, permitiendo que la tecnología funcione como un sistema inteligente  
que democratiza el talento al ajustarse a los ritmos individuales. Estos  
paradigmas aseguran que la universidad no solo mejore sus indicadores de  
retención, sino que ofrezca una formación flexible y humana frente a las  
realidades del siglo XXI.  
Finalmente, la validación de este valor agregado requiere indicadores que midan  
la verdadera apropiación tecnológica. Roque (2023) propone que la calidad no  
reside en la cantidad de software, sino en la capacidad del docente para transferir  
competencias digitales que aseguren un perfil competitivo y resiliente en el  
alumno. En concordancia, el estudio de Maza (2025) demuestra que el impacto  
digital se refleja directamente en el rendimiento académico y la resolución de  
problemas complejos, concluyendo que la tecnología es efectiva solo cuando el  
egresado se convierte en el indicador vivo de la excelencia institucional al poseer  
la maestría digital necesaria para liderar el cambio en la sociedad global.  
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Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
3. METODOLOGÍA  
La investigación fue desarrollada bajo el enfoque cuantitativo, dado que busca  
medir de manera objetiva la relación entre la adopción institucional de  
tecnologías emergentes y la calidad formativa universitaria en instituciones  
públicas de educación superior en Quito. Como señalan HernándezSampieri y  
Mendoza (2018), los estudios cuantitativos permiten establecer patrones,  
correlaciones y niveles de asociación entre variables mediante procedimientos  
estadísticos estandarizados, lo cual resulta pertinente para analizar fenómenos  
educativos complejos desde una perspectiva empírica y verificable.  
Se empleó un diseño no experimental, transversal y correlacional, debido a que  
no se manipulan las variables independientes y se busca identificar el grado de  
relación entre los niveles de adopción tecnológica institucional y los indicadores  
de calidad formativa. De acuerdo con Ato et al. (2013), los diseños  
correlacionales permiten examinar asociaciones entre constructos en contextos  
naturales, siendo adecuados para estudios educativos donde la intervención  
directa no es posible.  
El estudio se contextualiza tres en universidades públicas ubicadas en la ciudad  
de Quito, sin identificar sus nombres para preservar la neutralidad institucional  
solicitada; la población estuvo conformada por docentes universitarios y gerentes  
académicos de esas universidades públicas que participan en procesos de  
innovación educativa y en la adopción de tecnologías emergentes en la  
formación universitaria. Por ello, se consideran parte de la población aquellos  
actores que intervienen en el diseño, implementación, evaluación o gestión de  
iniciativas vinculadas con tecnologías como analítica de aprendizaje, inteligencia  
artificial educativa, realidad aumentada/virtual o plataformas adaptativas, dado  
que su experiencia resulta clave para caracterizar los ecosistemas de innovación  
educativa y su relación con la calidad formativa (Hernández-Sampieri &  
Mendoza, 2018).  
La muestra fue seleccionada mediante un muestreo no probabilístico de tipo  
intencional o por criterio, conformada por, 65 docentes y 24 gerentes académicos  
eligiendo deliberadamente a los participantes que cumplían condiciones  
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Flores-Romero et al. (2026)  
específicas de relevancia para el problema de investigación: (a) hayan  
participado en proyectos o programas institucionales de innovación educativa  
con tecnologías emergentes; (b) ocupen cargos de coordinación, jefatura,  
dirección o liderazgo académico; o (c) integren unidades, comités o instancias  
de innovación, calidad o transformación digital. De acuerdo con el enfoque de  
muestreo intencional, la selección se basa en el juicio razonado del investigador  
sobre quiénes pueden aportar información más rica y pertinente respecto del  
fenómeno estudiado (Patton, 2015).  
La elección del muestreo intencional se justifica porque la adopción institucional  
de tecnologías emergentes no se distribuye de manera homogénea entre todas  
las facultades ni entre todo el personal docente, sino que se concentra en  
determinados programas, unidades académicas y equipos de innovación, por lo  
cual, resulta metodológicamente más adecuado focalizar la muestra en aquellos  
sujetos que poseen experiencia directa y conocimiento especializado sobre los  
procesos de innovación educativa, en lugar de buscar una representatividad  
estadística general de toda la planta docente (Cohen et al., 2018), incrementando  
así la pertinencia sustantiva de los datos y mejorando la capacidad explicativa  
sobre la relación entre adopción tecnológica y calidad formativa.  
Aunque el estudio mantiene un enfoque cuantitativo, el uso de un muestreo no  
probabilístico es compatible cuando el interés se centra en subpoblaciones  
estratégicas y en el análisis de relaciones entre variables dentro de contextos  
específicos, más que en la generalización a toda la población nacional. En esta  
línea, la literatura metodológica reconoce que los diseños cuantitativos pueden  
apoyarse en muestras intencionales siempre que se expliciten con claridad los  
criterios de inclusión y las limitaciones de inferencia (Hernández-Sampieri &  
Mendoza, 2018; Creswell & Creswell, 2018).  
Las variables se estructuran de la siguiente manera:  
a) Variable independiente: nivel de adopción institucional de tecnologías  
emergentes (IA educativa, analítica de aprendizaje, realidad  
aumentada/virtual, plataformas adaptativas, entre otras).  
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Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
b) Variable dependiente: calidad formativa universitaria (innovación  
pedagógica, desempeño docente, satisfacción estudiantil, infraestructura  
digital, pertinencia curricular).  
Respecto a los instrumentos de recolección de datos se aplicaron dos  
cuestionarios estructurados tipo Likert, ya que este tipo de instrumento es  
ampliamente utilizado en estudios sobre innovación educativa y rendimiento  
académico (Flor García, 2024). Los cuestionarios se dividirán en dos secciones:  
a) Adopción institucional de tecnologías emergentes: indicadores de  
infraestructura, políticas institucionales, capacitación docente, frecuencia  
de uso, integración curricular.  
b) Calidad formativa: indicadores de percepción docente, innovación  
metodológica, apoyo institucional, impacto en el aprendizaje.  
El cuestionario 1 está diseñado para medir el nivel de adopción institucional de  
tecnologías emergentes en universidades públicas de Quito, su estructura  
responde a cinco dimensiones clave sobre innovación educativa y  
transformación digital: infraestructura tecnológica, políticas institucionales,  
capacitación docente, integración curricular y frecuencia de uso pedagógico;  
cada dimensión se operacionaliza mediante ítems tipo Likert que permiten  
cuantificar percepciones, prácticas y condiciones institucionales.  
La dimensión de infraestructura tecnológica evalúa la disponibilidad, calidad y  
actualización de los recursos tecnológicos institucionales, lo cual es fundamental  
para comprender las condiciones materiales que posibilitan la innovación  
educativa; la dimensión de políticas institucionales examina la existencia de  
lineamientos, normativas y estrategias que orientan la adopción de tecnologías  
emergentes, aspecto que influye directamente en la sostenibilidad de los  
procesos de innovación; la dimensión de capacitación docente mide el grado en  
que la institución promueve el desarrollo profesional en competencias digitales,  
elemento crítico para la integración efectiva de tecnologías en la enseñanza; la  
dimensión de integración curricular analiza cómo las tecnologías emergentes se  
incorporan en los planes de estudio y en las prácticas pedagógicas. Y, la  
dimensión de frecuencia de uso permite identificar la intensidad y regularidad  
754  
Flores-Romero et al. (2026)  
con la que docentes y gestores emplean tecnologías emergentes en actividades  
académicas.  
El Cuestionario 2 tiene como propósito evaluar la calidad formativa universitaria  
desde la perspectiva de docentes y gerentes académicos, considerando cuatro  
dimensiones fundamentales: percepción de la calidad docente, innovación  
metodológica, apoyo institucional y impacto en el aprendizaje estudiantil. Estas  
dimensiones se sustentan en modelos contemporáneos de calidad educativa en  
educación superior, que integran factores pedagógicos, institucionales y de  
resultados.  
La dimensión de percepción de la calidad docente recoge valoraciones sobre la  
efectividad de las prácticas pedagógicas, la mejora continua y la influencia de las  
tecnologías emergentes en la enseñanza; la dimensión de innovación  
metodológica evalúa el grado en que se implementan estrategias activas,  
creativas y tecnológicamente mediadas, lo cual es un indicador clave de calidad  
en entornos universitarios contemporáneos; la dimensión de apoyo institucional  
examina los recursos, acompañamiento y mecanismos de evaluación que la  
institución ofrece para fortalecer la calidad educativa; y la dimensión de impacto  
en el aprendizaje estudiantil mide percepciones sobre la motivación,  
participación, competencias digitales y rendimiento académico de los  
estudiantes en contextos mediados por tecnologías emergentes..  
Ahora bien, la recolección de datos se realizó de manera digital mediante  
formularios en línea, garantizando anonimato y consentimiento informado; este  
procedimiento es coherente con las recomendaciones actuales para  
investigaciones en educación superior que buscan eficiencia y cobertura amplia  
(HernándezSampieri & Mendoza, 2018).  
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN  
A continuación, se presentan los resultados más relevantes del cuestionario 1,  
resumidos en tres preguntas que capturan los factores estructurales,  
estratégicos y operativos que determinan el nivel real de adopción tecnológica  
en las instituciones universitarias que participaron en el estudio: Conectividad  
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Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
suficiente (Figura 1), Políticas claras de adopción tecnológica (Figura 2) y Uso  
regular de tecnologías emergentes (Figura 3).  
Figura 1. Conectividad suficiente  
La institución dispone de conectividad estable y suficiente para el  
uso de tecnologías emergentes  
5
4
3
2
1
0
0
0
0
0
0
4
0,4%  
23,6%  
2
0,2%  
1
1,3%  
4
,5%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo  
Totalmente de acuerdo  
En desacuerdo  
De acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
El resultado evidenciado en la Figura 1 muestra una tendencia mayoritaria hacia  
percepciones positivas respecto a la conectividad institucional. Analizando en  
conjunto, el 64% de los participantes se ubicó en las categorías De acuerdo y  
Totalmente de acuerdo, lo que indica que la mayoría considera que la institución  
cuenta con una conectividad adecuada para el uso de tecnologías emergentes;  
tal resultado sugiere que la infraestructura de red constituye un facilitador  
relevante para la integración tecnológica en los procesos académicos, ya que la  
estabilidad de la conexión es un requisito indispensable para el funcionamiento  
de herramientas como plataformas virtuales, analítica de aprendizaje,  
inteligencia artificial educativa o recursos de realidad aumentada.  
Por otra parte, un 20.2% de los encuestados seleccionó la categoría intermedia  
(Ni de acuerdo ni en desacuerdo), lo que refleja percepciones neutras o  
experiencias variables según la facultad, el tipo de actividad académica o el  
momento de uso; este grupo podría estar evidenciando que, aunque la  
conectividad es funcional en términos generales, existen fluctuaciones o  
limitaciones puntuales que afectan la experiencia de uso.  
Asimismo, un 15.8% manifestó desacuerdo total o parcial, lo que constituye un  
indicador de alerta institucional, pues este porcentaje sugiere que aún persisten  
756  
Flores-Romero et al. (2026)  
brechas de conectividad en ciertos espacios, horarios o unidades académicas,  
lo cual puede limitar la adopción efectiva de tecnologías emergentes y generar  
desigualdades en el acceso a recursos digitales. En contextos universitarios,  
estas limitaciones pueden impactar directamente en la calidad de la enseñanza,  
la continuidad de actividades tecnológicas y la implementación de estrategias de  
innovación educativa.  
Los resultados presentados en la Figura 1, evidencian que, aunque la  
conectividad institucional es percibida como mayoritariamente adecuada,  
todavía existen segmentos de la comunidad académica que experimentan  
dificultades, esto implica la necesidad de fortalecer la infraestructura tecnológica,  
garantizar la estabilidad de la red en todos los campus y asegurar condiciones  
homogéneas para el uso de tecnologías emergentes en la formación  
universitaria.  
La relación entre los resultados de Herdoiza et al. (2024) y los hallazgos de la  
presente investigación respecto a la conectividad institucional, evidencia una  
convergencia clara en torno al papel crítico que desempeña la infraestructura  
tecnológica como condición habilitante para la innovación educativa. En el  
estudio comparado, los autores destacan que la disponibilidad de una  
conectividad estable constituye un requisito estructural para la integración  
efectiva de tecnologías emergentes en los procesos de enseñanzaaprendizaje,  
subrayando que las limitaciones en este ámbito generan barreras directas para  
la transformación pedagógica. De manera consistente, los resultados de este  
estudio muestran que, aunque una mayoría de participantes percibe la  
conectividad como adecuada, persisten segmentos que reportan inestabilidad o  
insuficiencia, lo que revela asimetrías internas que pueden afectar la equidad y  
la continuidad de las prácticas tecnológicas, esta coincidencia entre ambos  
estudios confirma que la conectividad no solo es un componente técnico, sino un  
determinante estratégico del grado de adopción tecnológica institucional y, por  
extensión, de la consolidación de ecosistemas de innovación educativa en la  
educación superior.  
757  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
Figura 2 Políticas claras de adopción tecnológica  
La institución cuenta con políticas claras para la adopción de  
tecnologías emergentes  
4
3
2
1
0
0
0
0
0
33,7%  
2
4,7%  
1
9,2%  
1
5,7%  
6
,7%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo En desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo De acuerdo  
Totalmente de acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
La Figura 2 presenta los resultados a la afirmación “La institución cuenta con  
políticas claras para la adopción de tecnologías emergentes”, donde se revela  
un escenario institucional caracterizado por avances parciales y una percepción  
moderada de claridad normativa. Aunque poco más de la mitad de los  
participantes (52.9%) se ubicó entre las categorías De acuerdo y Totalmente de  
acuerdo, lo que sugiere la existencia de lineamientos que orientan la integración  
tecnológica, una proporción significativa manifestó desacuerdo o posiciones  
neutras (47.1%), esta dispersión indica que las políticas institucionales, aun  
cuando pueden estar formalmente establecidas, no necesariamente se  
encuentran plenamente socializadas, comprendidas o aplicadas de manera  
homogénea en todas las unidades académicas.  
La presencia de un porcentaje relevante de respuestas en desacuerdo evidencia  
posibles brechas en la comunicación institucional, inconsistencias en la  
implementación o falta de mecanismos de seguimiento que garanticen su  
efectividad. En conjunto, estos resultados sugieren que la claridad de las  
políticas constituye un factor crítico aún en consolidación, cuya fortaleza o  
debilidad incide directamente en la capacidad de la institución para promover  
una adopción tecnológica coherente, sostenible y alineada con los objetivos de  
innovación educativa.  
En el estudio de García y Silva (2022), desarrollado con profesorado universitario  
en México, se analizan las barreras percibidas en la adopción de innovaciones  
tecnológicas durante la pandemia, entre las barreras identificadas, las autoras  
758  
Flores-Romero et al. (2026)  
destacan la insuficiente claridad y coherencia de las directrices institucionales,  
así como la percepción de lineamientos cambiantes o poco articulados con las  
condiciones reales de la práctica docente, aunque este estudio se enfoca en las  
barreras, se subraya que la existencia de políticas no se traduce  
automáticamente en orientaciones claras y operativas para el profesorado. Al  
comparar ese estudio con la presente investigación, se observa una coincidencia  
sustantiva en la idea de que las políticas institucionales de adopción tecnológica  
tienden a ser parcialmente claras y desigualmente apropiadas, en esta  
investigación, la división casi equilibrada entre quienes perciben claridad y  
quienes se sitúan en la neutralidad o el desacuerdo sugiere una  
institucionalización normativa incompleta y una comunicación interna  
fragmentada. De manera convergente, el estudio de García y Silva (2022)  
muestra que el profesorado identifica la falta de lineamientos estables,  
comprensibles y contextualizados como una barrera central para la adopción de  
innovaciones tecnológicas.  
En consecuencia, puede afirmarse que los resultados no son divergentes, sino  
parcialmente coincidentes: ambos trabajos apuntan a que las políticas de  
adopción tecnológica existen, pero no alcanzan niveles de claridad, coherencia  
y socialización suficientes para garantizar una apropiación homogénea en la  
comunidad académica. La diferencia principal radica en el énfasis: mientras este  
estudio cuantifica una percepción moderadamente favorable pero dispersa, el de  
García y Silva (2022) se centra en las barreras y resalta más explícitamente las  
limitaciones de dichas políticas como obstáculo para la innovación.  
Finalmente, esta convergencia empírica se alinea con análisis más amplios  
sobre gobernanza digital en educación superior, que advierten que la mera  
formulación de políticas no garantiza su efectividad si no se acompaña de  
procesos de comunicación, formación y seguimiento sistemático (López et al.,  
2022; Rico Bautista, 2022). En este sentido, los resultados mostrados en la  
Figura 2, refuerzan la necesidad de avanzar desde políticas formalmente  
declaradas hacia ecosistemas de innovación educativa donde la claridad  
normativa sea percibida de manera consistente por docentes y gerentes  
académicos.  
759  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
La Figura 3 presenta las respuestas asociadas a la afirmación “Utilizo  
tecnologías emergentes de manera regular en mis actividades académicas”,  
donde se evidencia un patrón de adopción moderadoalto, pero aún heterogéneo  
entre los participantes. El hecho de que más de la mitad de los encuestados se  
ubique en las categorías De acuerdo y Totalmente de acuerdo sugiere que existe  
una tendencia consolidada hacia la incorporación de tecnologías emergentes en  
la práctica docente y de gestión académica, siendo este resultado un indicador  
de que una parte significativa del personal universitario ha integrado estas  
herramientas como parte habitual de sus actividades, lo cual es coherente con  
los procesos de transformación digital que atraviesa la educación superior y con  
la creciente disponibilidad de recursos tecnológicos en las instituciones.  
Figura 3. Inclusión de los saberes ancestrales en el currículo nacional  
Utilizo tecnologías emergentes de manera regular en mis  
actividades académicas  
3
6%  
4
3
2
1
0
0
0
0
0
2
2,5%  
22,4%  
1
3,5%  
5,6%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo En desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo De acuerdo  
Totalmente de acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
Sin embargo, la presencia de un 22.5% de respuestas en la categoría intermedia  
revela que una proporción importante de docentes y gerentes académicos  
mantiene un uso ocasional o condicionado por factores contextuales, como la  
naturaleza de la asignatura, la disponibilidad de tiempo o la pertinencia  
pedagógica percibida. Este grupo intermedio suele reflejar escenarios en los que  
la adopción tecnológica no es sistemática, sino dependiente de circunstancias  
específicas, lo que sugiere la necesidad de fortalecer estrategias institucionales  
de acompañamiento y capacitación.  
Ahora bien, el 19.1% que manifiesta desacuerdo total o parcial constituye un  
indicador relevante de brechas en la adopción tecnológica, ya que este segmento  
760  
Flores-Romero et al. (2026)  
puede estar asociado a limitaciones en competencias digitales, falta de acceso  
a recursos, resistencia al cambio o ausencia de incentivos institucionales. Desde  
una perspectiva de gestión educativa, este hallazgo señala la importancia de  
implementar políticas de formación continua, apoyo técnico y estímulos para  
promover un uso más extendido y equitativo de tecnologías emergentes.  
En conjunto, los resultados muestran que, aunque la adopción tecnológica  
avanza de manera significativa, aún persisten asimetrías internas que deben ser  
atendidas para garantizar una integración plena, sostenible y pedagógicamente  
pertinente de las tecnologías emergentes en la educación superior.  
A continuación, se sintetizan los hallazgos más significativos del Cuestionario 2,  
organizados en torno a tres ítems que permiten evaluar la calidad formativa  
universitaria desde la perspectiva de docentes y gerentes académicos. Estos  
ítems corresponden a: Mejora de prácticas docentes (Figura 4), Innovación  
metodológica mejora el aprendizaje (Figura 5) y Mejora de la calidad del  
aprendizaje (Figura 6).  
Figura 4. Mejora de prácticas docentes  
La integración de tecnologías emergentes ha mejorado la calidad  
de mis prácticas docentes  
6
4
2
0
0
0
0
4
1,5%  
2
2,5%  
23,6%  
9
%
3
,4%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo En desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo De acuerdo  
Totalmente de acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
En la Figura 4 se exponen los resultados a la afirmación “La integración de  
tecnologías emergentes ha mejorado la calidad de mis prácticas docentes”, los  
cuales evidencian una valoración predominantemente positiva por parte del  
profesorado, sugiriendo que estas herramientas están siendo incorporadas de  
manera significativa en los procesos de enseñanza. El hecho de que más del  
65% de los participantes se ubique en las categorías De acuerdo y Totalmente  
761  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
de acuerdo indica que la mayoría percibe mejoras concretas en aspectos como  
la planificación didáctica, la diversificación de estrategias pedagógicas, la  
interacción con los estudiantes y la gestión del aprendizaje. Este patrón es  
coherente con estudios recientes que señalan que las tecnologías emergentes  
potencian la innovación pedagógica y favorecen prácticas docentes más  
flexibles, dinámicas y centradas en el estudiante.  
Ahora bien, la presencia de un 22.5% de respuestas en la categoría intermedia  
revela que un grupo considerable aún no identifica mejoras claras o sostenidas  
en su práctica docente, esta neutralidad puede estar asociada a procesos de  
transición metodológica, niveles variables de competencia digital, o a la falta de  
evidencia tangible sobre el impacto de estas tecnologías en el aula. Este  
segmento suele reflejar escenarios donde la adopción tecnológica es incipiente  
o dependiente de factores contextuales, como la naturaleza de la asignatura o la  
disponibilidad de tiempo para rediseñar actividades.  
También, el 12.4% que manifiesta desacuerdo total o parcial constituye un  
indicador relevante de resistencia, dificultades o limitaciones en la integración  
tecnológica, este grupo podría estar enfrentando barreras relacionadas con la  
capacitación insuficiente, la falta de acompañamiento institucional, la escasez de  
recursos o la percepción de que las tecnologías emergentes no aportan valor  
pedagógico a sus prácticas. Desde una perspectiva institucional, este hallazgo  
subraya la necesidad de fortalecer programas de formación continua, estrategias  
de apoyo técnico y mecanismos de seguimiento que permitan reducir las brechas  
en la adopción docente.  
En general, los resultados muestran que, aunque la integración de tecnologías  
emergentes ha generado mejoras percibidas en la calidad de las prácticas  
docentes, aún persisten asimetrías internas que deben ser atendidas para  
garantizar una adopción más homogénea, sostenible y pedagógicamente  
significativa.  
762  
Flores-Romero et al. (2026)  
Figura 5. Innovación metodológica mejora el aprendizaje  
La innovación metodológica contribuye a mejorar los resultados  
de aprendizaje  
4
2,8%  
5
0
0
2
4,7%  
2
0,2%  
1
0,1%  
2
,2%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo  
Totalmente de acuerdo  
En desacuerdo  
De acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
La Figura 5 muestra las respuestas asociadas a la afirmación “La innovación  
metodológica contribuye a mejorar los resultados de aprendizaje”, donde se  
pone en evidencia una valoración ampliamente favorable hacia el impacto  
pedagógico de las metodologías innovadoras mediadas por tecnologías  
emergentes. El hecho de que más del 67% de los participantes se ubique en las  
categorías De acuerdo y Totalmente de acuerdo indica que la mayoría del  
profesorado reconoce que la incorporación de enfoques metodológicos  
innovadores, como el aprendizaje activo, el uso de recursos digitales interactivos  
o la integración de plataformas inteligentes, ha generado mejoras perceptibles  
en el desempeño y la participación estudiantil.  
Ahora bien, la presencia de un 20.2% de respuestas en la categoría intermedia  
sugiere que un grupo relevante aún no identifica un impacto claro o sostenido en  
los resultados de aprendizaje. Esta neutralidad puede deberse a factores como  
la implementación parcial de estrategias innovadoras, la falta de indicadores  
institucionales para medir el aprendizaje, o la variabilidad en la apropiación  
docente de las tecnologías. En contextos donde la innovación metodológica no  
se integra de manera sistemática, es común que los efectos sobre el aprendizaje  
sean percibidos como difusos o poco evidentes.  
Finalmente, el 12.3% que expresa desacuerdo total o parcial constituye un  
indicador de brechas en la adopción metodológica. Este grupo podría estar  
enfrentando limitaciones en competencias digitales, resistencia al cambio, falta  
de acompañamiento pedagógico o dificultades para adaptar contenidos y  
actividades a enfoques innovadores. La literatura señala que la innovación  
763  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
metodológica requiere no solo recursos tecnológicos, sino también procesos de  
formación docente, apoyo institucional y cultura de innovación para generar  
impactos sostenidos en el aprendizaje (Gaitán Soto et al., 2025).  
Los resultados presentados evidencian que, aunque la innovación metodológica  
mediada por tecnologías emergentes es percibida como un factor que mejora los  
resultados de aprendizaje, persisten asimetrías internas que deben ser  
atendidas para garantizar una implementación más homogénea, efectiva y  
pedagógicamente sólida.  
La afirmación del Cuestionario 2 “La calidad del aprendizaje ha mejorado con la  
integración de tecnologías emergentes muestra un patrón de respuestas que  
refleja una percepción mayoritariamente positiva, aunque con matices que  
evidencian diferencias internas en la experiencia docente. El hecho de que más  
del 61% de los participantes se ubique en las categorías De acuerdo y  
Totalmente de acuerdo, indica que una proporción significativa del profesorado  
reconoce mejoras en la calidad del aprendizaje estudiantil, especialmente en  
términos de acceso a recursos digitales, mayor interactividad, retroalimentación  
más oportuna y diversificación de experiencias formativas, esta tendencia señala  
que el uso de tecnologías emergentes favorece aprendizajes más activos,  
personalizados y significativos, al ampliar las posibilidades de mediación  
pedagógica y de participación estudiantil.  
Figura 6. Mejora de la calidad del aprendizaje  
La calidad del aprendizaje ha mejorado con la integración de  
tecnologías emergentes  
5
4
3
2
1
0
0
0
0
0
0
3
8,2%  
23,6%  
2
1,3%  
12,4%  
4
,5%  
Porcentaje (%)  
Totalmente en desacuerdo En desacuerdo  
Ni de acuerdo ni en desacuerdo De acuerdo  
Totalmente de acuerdo  
Nota: Elaboración propia (2026).  
764  
Flores-Romero et al. (2026)  
Claro está, que la presencia de un 21.3% de respuestas en la categoría  
intermedia sugiere que un grupo importante aún no percibe un impacto claro o  
sostenido en los resultados de aprendizaje, esta neutralidad puede estar  
asociada a la implementación parcial de estrategias tecnopedagógicas, a la falta  
de indicadores institucionales para medir el aprendizaje o a la variabilidad en el  
dominio docente de las herramientas tecnológicas. En contextos donde la  
integración tecnológica no se articula con metodologías activas, es común que  
los efectos sobre la calidad del aprendizaje sean percibidos como difusos o poco  
evidentes.  
De igual manera, el 16.9% que expresa desacuerdo total o parcial lo que  
constituye un indicador relevante de brechas en la adopción tecnológica, este  
grupo podría estar enfrentando limitaciones en competencias digitales, falta de  
acompañamiento institucional, resistencia al cambio o dificultades para adaptar  
contenidos y actividades a entornos mediados por tecnologías emergentes,  
porque aunque las tecnologías pueden potenciar la calidad educativa, su  
impacto depende de la coherencia entre infraestructura, formación docente y  
diseño pedagógico, así como de la capacidad institucional para sostener  
procesos de innovación educativa .  
Los resultados de la Figura 6 muestran que, aunque la integración de tecnologías  
emergentes es percibida como un factor que mejora la calidad del aprendizaje,  
persisten asimetrías internas que requieren atención institucional para garantizar  
una implementación más homogénea, efectiva y pedagógicamente significativa.  
En este orden de ideas, Chafloque et al. (2026) realizaron un estudio, en el cual  
concluyen que la integración de tecnologías digitales en la docencia universitaria  
se asocia con transformaciones positivas en las prácticas pedagógicas, siempre  
que exista un marco institucional que favorezca su uso sistemático. En la  
presente investigación, los resultados de la afirmación “La integración de  
tecnologías emergentes ha mejorado la calidad de mis prácticas docentes”  
(Figura 4), coinciden con lo aportado por Chafloque et al. (2026), quienes  
señalan que la transformación digital universitaria se traduce en prácticas  
docentes más flexibles, interactivas y centradas en el estudiante cuando las  
tecnologías emergentes se integran de forma intencional en el diseño didáctico,  
765  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
es decir, ambas investigaciones reconocen un impacto positivo de las  
tecnologías emergentes sobre la calidad de las prácticas docentes.  
Respecto a la afirmación “La innovación metodológica contribuye a mejorar los  
resultados de aprendizaje”, los resultados de la Figura 5 son coherentes con lo  
reportado por Chafloque et al. (2026), quienes sostienen que la transformación  
digital universitaria se materializa, sobre todo, a través de la adopción de  
metodologías activas apoyadas en entornos virtuales, recursos interactivos y  
sistemas de gestión del aprendizaje, los cuales favorecen procesos de  
aprendizaje más autónomos, colaborativos y significativos. En consecuencia,  
también hay coincidencia entre ambas investigaciones, concluyendo que la  
innovación metodológica, cuando se articula con tecnologías emergentes, se  
percibe como un factor que mejora los resultados de aprendizaje.  
En relación con la afirmación “La calidad del aprendizaje ha mejorado con la  
integración de tecnologías emergentes”, cuyos resultados se muestran en la  
Figura 6, convergente, Chafloque-Capuñay et al. (2026) señalan que, aunque la  
literatura revisada muestra evidencias de mejora en la calidad del aprendizaje  
asociada a la digitalización y al uso de tecnologías emergentes, dichos efectos  
dependen de la coherencia entre infraestructura, formación docente y diseño  
pedagógico, así como de la capacidad institucional para sostener procesos de  
innovación. Los resultados de ambas investigaciones reconocen que la  
integración de tecnologías emergentes se asocia con una mejora percibida en la  
calidad del aprendizaje, aunque dicha mejora no es homogénea y está  
condicionada por factores institucionales y pedagógicos.  
Por otro lado, el análisis correlacional realizado entre los niveles de adopción  
tecnológica institucional y los indicadores de calidad formativa universitaria es  
positivo y de magnitud moderada, con un coeficiente de correlación que se sitúa  
aproximadamente en el rango de r = 0.45 a 0.60, este valor indica que a medida  
que aumenta la adopción institucional de tecnologías emergentes (expresada en  
infraestructura, políticas, capacitación y uso docente) también tienden a  
incrementarse las percepciones de mejora en la calidad de las prácticas  
docentes, los resultados de aprendizaje y la calidad del aprendizaje. Este  
resultado sugiere que la tecnología actúa como un factor potenciador, pero no  
766  
Flores-Romero et al. (2026)  
como el único determinante de la calidad formativa: su impacto depende de la  
coherencia entre los componentes del ecosistema de innovación educativa, tales  
como la cultura organizacional, el liderazgo académico y la integración  
pedagógica de las herramientas. En términos prácticos, la correlación moderada  
indica que la adopción tecnológica institucional predice parcialmente la calidad  
formativa, lo que refuerza la necesidad de estrategias integrales que articulen  
tecnología, pedagogía y gestión para consolidar mejoras sostenidas en la  
educación superior.  
5. CONCLUSIONES  
La investigación permite concluir que la consolidación de un Ecosistema de  
Innovación Educativa (EIE) trasciende la mera infraestructura tecnológica para  
constituirse como una reconfiguración orgánica de la universidad donde la  
interacción entre sujetos y herramientas digitales genera una simbiosis  
pedagógica de alto valor transformador. Bajo esta perspectiva sistémica, se  
evidencia que la adopción institucional de tecnologías emergentes no puede  
gestionarse como un proceso lineal o meramente administrativo, sino como una  
estrategia de autorregulación que debe considerar tanto la utilidad percibida  
como la facilidad de uso para minimizar la resistencia al cambio y fomentar una  
cultura de innovación permeable.  
Asimismo, se colige que la relación entre la tecnología y la calidad formativa  
encuentra su punto de equilibrio en la medida en que la institución logra alinear  
la eficacia y la relevancia con paradigmas de aprendizaje adaptativo, pues es a  
través de modelos como el Flipped Classroom donde el estudiante adquiere una  
verdadera autonomía y el docente se posiciona como un mediador de  
experiencias críticas y personalizadas. En este sentido, la equidad y la eficiencia  
se presentan como dimensiones éticas irrenunciables que garantizan que la  
innovación no sea un fenómeno aislado, sino un derecho que democratiza el  
acceso al conocimiento y optimiza los recursos institucionales para responder  
con pertinencia a las demandas de la sociedad global.  
767  
Revista Científica Multidisciplinaria HEXACIENCIAS. Vol. 6, Núm. 11. (ene - jun 2026) ISSN: 3028-8657  
Ecosistemas de innovación educativa: análisis de la adopción institucional de tecnologías emergentes  
y su relación con la calidad formativa universitaria.  
Finalmente, los resultados sugieren que el éxito de estos ecosistemas se refleja  
directamente en la apropiación tecnológica del profesorado y en el perfil  
competencial del egresado, quien debe demostrar una maestría digital que le  
permita resolver problemas complejos en entornos de incertidumbre. Se  
concluye entonces que la universidad del siglo XXI alcanza su excelencia cuando  
deja de ver a las tecnologías emergentes como complementos externos para  
integrarlas como elementos constitutivos de su ontología, asegurando así una  
formación que no solo es técnicamente avanzada, sino profundamente humana,  
inclusiva y resiliente ante los constantes desafíos de la era digital.  
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